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No olvides dar desayuno a tus hijos

Sé que las mañanas son un poco agitadas en temporada escolar y solemos dejar que el desayuno lo coman en el colegio. Pero ¡STOP! esta práctica puede desencadenar muchos problemas de salud y de aprendizaje en nuestros hijos

Ingerir una comida rica en nutrientes, en la mañana, les da la oportunidad de consumir productos ricos en fibra, lácteos, vitaminas y minerales que sean más fácil para los niños de satisfacer sus necesidades de nutrientes según lo recomendado por los especialistas.

Un estudio realizado en la Universidad de Harvard muestra que después de un buen desayuno, los niños tienen más energía durante el día en contraste con aquellos que no comen nada en la mañana y es verídico: mis hijos cuando no desayunan están con más sueño y flojera al bajarse del carro, cosa contraria cuando comen.

Además, alrededor del ocho al 12 por ciento de todos los niños en edad escolar se saltan el desayuno. Algunos comen desayuno de vez en cuando. La investigación también muestra que para el momento en que se conviertan en adolescentes, hasta un 30 por ciento de estos niños por completo renunciar a su comida de la mañana.

Hay padres que intentan darle algo ligero de comer antes de salir de casa, pero los niños no tienen hambre. Esto tiene varias razones: una de ellas es que muchos niños, se quedan despiertos hasta tarde en la noche haciendo la tarea o viendo televisión y lo posponen para conseguir un par de minutos más de sueño por la mañana, luego levantarse en una carrera para ir a la escuela sin agarrar algo de comer; otros para evitar el aumento de peso, diciendo que no tienen hambre por la mañana. O que no les gustan las ofertas que hay.
Manos a la obra
¿Cómo hacer para que tu hijo coma algo por la mañana?
1. Fija el desayuno como prioridad en el hogar.

2. Da el ejemplo a tus hijos. Recuerda que educamos con nuestras acciones más que con lo que decimos y, si vamos despacio sin imposición, pero con pasos firmes, lo podremos lograr.

3. Fija la hora de acostarse más temprano. Esto ayuda a asegurar que su hijo se levante con tiempo para comer algo.

4. Comienza con el hábito desde niños en edades de preescolar, y eso lo puedes hacer con comidas de formas divertidas y creativas.

5. Otra opción es que deja que su hijo tome su desayuno camino a la escuela, y es lo que practico porque me aseguro que coman, pero no me atraso.

6. Planea con anticipación, como les he comentado en artículos anteriores, planear con antelación lo que va preparar para el desayuno. Esto ahorra tiempo y en el supermercado compra justo lo que necesite.

7. Se creativo y proporcione una variedad de opciones de cada grupo de alimentos. Puede incluir batidos de frutas, requesón, huevos duros, apio, manzanas en rodajas, queso de cadena, sándwich de pollo o de mantequilla de maní.

El desayuno debe incluir pan integral y cereales, magdalenas y tostadas, leche y productos lácteos bajos en grasa (como el yogur, la leche descremada, quesos y frutas o verduras como plátanos, manzanas o zanahorias. Para añadir proteínas a su desayuno energético prepare pavo, tocino canadiense o huevos. También puede hacer un burrito con huevos revueltos, verduras y queso envueltos en una tortilla de trigo.
Si no son tan niños
La investigación también refleja que para el momento en que se conviertan en adolescentes, hasta un 30% de estos niños, renuncia por completo a su comida de la mañana.

Para muchos adolescentes, esta rutina matinal se ha vuelto algo muy común pero es un problema. “Se cree que el desayuno es la comida más importante del día, por ser la primera”, dice William Cochran, M.D., de la American Academy of America.

Si a esto se le suma la falta de sueño, es una bomba de tiempo: “Muchos no duermen lo suficiente. A menudo se despiertan demasiado cansados o con demasiadas náuseas para comer”, señala Marcie Beth Schneider, M.D., FAAP, miembro del Comité de Nutrición de la AAP y médico especializada en adolescentes en Greenwich, Conn.

Sin embargo, la realidad es que hay más probabilidades de que saltarse el desayuno cause aumento de peso en vez de prevenirlo. Un estudio de 2008 citado en la publicación Pediatrics encontró que los adolescentes que desayunaban a diario tenían un índice de masa corporal más bajo que los adolescentes que nunca desayunaban o que solo lo hacían ocasionalmente.

En general, los niños que desayunan tienen mejor salud integral. Por eso, ofrecerle esta comida es una excelente oportunidad de fortalecer a tu hijo con nutrientes que pueden quedar relegados con facilidad durante el resto del día. Y no es complicado. ¡Con organización, disciplina y ganas lo puedes lograr!