¿Por qué los venezolanos comemos pernil en Navidad?

En sus orígenes, el tradicional pernil fue la manera en que los cristianos se diferenciaban de los judíos. Esa costumbre permeó en Venezuela y ahora es un alimento típico de las fiestas de diciembre

Durante la época decembrina, los venezolanos acostumbran a comer el plato navideño que consiste de hallaca, pan de jamón, ensalada de gallina y pernil.  Este último alimento rompe con las costumbres navideñas de países vecinos donde se celebra con pescado o pavo. Entonces, ¿por qué comemos pernil en Navidad?

Según la antropóloga y profesora de la Universidad Central de Venezuela, Ocarina Castillo, el cerdo llegó a Venezuela con los españoles.

«En todo el país se consume cerdo y si algo nos enseñaron los españoles es que el cochino se puede comer desde las patas hasta las orejas», dice Ocarina.

Rubén Darío Rojas, periodista especializado y profesor de cocina venezolana, cita a Miro Popic al decir que el cochino llegó a Venezuela con los conquistadores. Para ellos consumirlo era una forma de rebeldía frente a los judíos.

 

pernil en navidad

El pernil en Navidad es un clásico venezolano

Para reafirmar la fe

Para el momento, en España habían muchos judíos y como en su religión comer cochino no está permitido, era una forma de manifestar que eran católicos.

Esa costumbre llegó a suelo venezolano, donde se sigue consumiendo cochino pero, además, en el marco de una celebración.

«En el siglo XIX solo se podían matar cochinos los sábados, de ahí la expresión ‘a cada cochino le llega su sábado'», cuenta Rubén Darío Rojas.

Incluso había que pagar un impuesto especial cuando se mataba un cochino y señalarlo con una bandera blanca, para que la gente supiera que en esa casa se había matado un puerco.

El cochino no era un alimento que formara parte de la dieta diaria, sino que tenía una preparación especial que se reservaba para fiestas como, por ejemplo, la Navidad. De allí viene la vinculación del pernil en Navidad.

La presencia del cochino en la mesa navideña venezolana ha sido recurrente, no solo a través del pernil, sino también del pan de jamón, del jamón planchado y de la carne de cochino que se incluye en muchas hallacas. Así que, si a cada cochino le llega su sábado, a cada pernil le llega su Navidad.