Trucos para aprovechar al máximo tu alimentación

Por el día a día tan apresurado, queremos obtenerlo todo del supermercado: alimentos empaquetados y listos para ser consumidos. Esto encarece el bolsillo y disminuye el valor nutricional de lo que comemos porque en general, los alimentos manufacturados están repletos de sustancias químicas con funciones conservantes, aromatizantes, estabilizantes, etc., que son tóxicos para nuestro organismo

Sin embargo, cuando le dedicamos un poco más de tiempo a nuestra alimentación, es decir, cuando compramos en mercados locales, elegimos frutas y vegetales de temporada, comemos más natural y menos procesado, preparamos nuestras comidas, comemos en un ambiente de armonía y sin estrés; el dinero destinado a la alimentación disminuye y aumenta su aprovechamiento nutricional.

En este artículo te enseñaremos tres trucos o procedimientos culinarios para aumentar el valor nutricional, extender el tiempo de duración y aprovechar al máximo tu alimentación.

¡Germina tus granos!

brotes

Al germinar tus granos o legumbres “avivas” tu alimento. La germinación es un tratamiento sencillo y económico, que da como resultado un producto natural, permite eliminar o inactivar ciertos factores antinutricionales y aumenta la digestibilidad de proteínas y almidones en leguminosas. Son varios los procedimientos para germinar. A continuación uno que nos ha resultado muy práctico:

  • Elije la leguminosas o granos de tu preferencia y según tus sensibilidades: frijoles, lentejas, caraotas, garbanzos, otros.
  • Cúbrelos con agua y deja reposar 24 horas en un lugar oscuro. Luego, en un colador, cuela el agua de los granos.
  • Déjalos en el colador por tres días en un espacio oscuro (horno de cocina) y cubre con una toalla húmeda.
  • Finalmente lava los granos con abundante agua una vez al día. Para el cuarto día ya los brotes deben haber crecido entre 3 a 4 cm y estarán listos para comer. Si deseas refrigerarlos, colócalos en un envase bien cerrado y luego en el refrigerador, máximo por nueve días.

Nota: una vez germinados no los cocines. Deben comerse crudos en forma de brotes, en ensaladas, como relleno de arepas, topping de cremas, etc.

¡Fermenta tus vegetales!

Repollo

Los alimentos fermentados son potentes desintoxicantes ya que ayudan a descomponer y eliminar los metales pesados y otras toxinas de tu cuerpo. Además ayudan a mejorar la flora bacteriana ya que aporta una gran cantidad de bacterias beneficiosas que desempeñan una serie de funciones sorprendentes. Fermentar tus vegetales es sencillo, solo necesitas el vegetal a fermentar, agua de mar (o apio – célery), un envase de vidrio y seguir este paso a paso:

1. Elige tus vegetales a fermentar, considera siempre tus sensibilidades. El repollo es el vegetal por excelencia porque se prepara el “chucrut” pero lo puedes hacer casi con cualquiera. Por ejemplo pepino, remolacha, etc.

2. Lávalos con abundante para retirar residuos y contaminantes

3. Ralla, corta o tritura los vegetales, procurando que sea de forma uniforme, que dependerá de si los vas a usar como entrada, condimento, aperitivo. Entre más pequeños más fáciles de fermentar

4. Introdúcelos en un envase de vidrio, de preferencia los que cierran herméticamente y de boca ancha. Utiliza un machacador para aplastar los vegetales hasta llenar el frasco y eliminar las bolsas de aire

5. Agrégales el agua de mar hasta que queden tapados. Esto suprime el crecimiento de bacterias indeseables. Si no tienes agua de mar, puedes sustituir por jugo de apio (célery)

6. Cubre con una hoja de col y procede a sellar el frasco

7. Reserva el frasco en un lugar cálido y ligeramente húmedo de aproximadamente 20-24 *C durante 24 a 96 horas. Aquí activas el proceso de fermentación

8. Finalmente guárdalos en el refrigerador para frenar el proceso de fermentación

9. Recomendación: registra todo de tus fermentados, qué ingredientes usaste, fecha de elaboración, días de fermentación, para que poco a poco encuentres el punto perfecto de tu propia receta

Finalmente los encurtidos

Encurtidos

Los encurtidos son una excelente manera de conservar vegetales, para que compres bastantes vegetales de temporada y sepas cómo hacer que duren más. Aquí te traemos una guía fácil para hacerlos en casa:

¿Qué necesitas?

Vegetales: compra el que más te guste y que esté de temporada. Por ejemplo pepino, berenjena, pimientos, cebolla, zanahorias, etc. Esta receta está calculada para 200 gr de vegetales.

Vinagre de uva, de sidra de manzana o blanco (proveniente de la caña de azúcar). Un taza será suficiente.

Agua de mar: ½ taza o media cucharada de sal marina (en caso de no tener agua de mar). Preparación Lavar y cortar los vegetales, luego agregarlos en una olla con agua hirviendo por 1 minuto. Sacar e introducir en un envase de agua fría.

Seguir hirviendo el agua y añadir especias al gusto (dejar por 5 minutos). Pasar los vegetales al envase de vidrio previamente esterilizado y agregar ½ taza de agua + el vinagre + ½ taza de agua de mar. Puedes agregar miel. Mezclar… ¡Y listo!

Nota: Para esterilizar los recipientes a usar y sus tapas, los debes hervir por 15 minutos y luego dejar secar a temperatura ambiente.

El esfuerzo empleado en conservar, fermentar y germinar se hace pequeño al lado de los enormes beneficios que obtenemos: fortalecer nuestro sistema inmunológico, desintoxicarnos, regenerar nuestras células y tejidos, regular el pH, prevenir y tratar enfermedades inflamatorias como el cáncer.

En conclusión, con solo un poco más de tiempo y paciencia puedes disminuir costos y aprovechar al máximo tu alimentación.