A dos años del 16 J... ¿Qué pasó con la desobediencia civil en Venezuela?

Hoy se cumplen dos años de la jornada de desobediencia civil que marcó un antes y un después en la historia contemporánea venezolana, donde pasó mucho y a la vez todo sigue siendo igual.

Han pasado dos años desde la jornada que fue un ejemplo de civismo, organización y desobediencia civil. El proceso electoral daba esperanzas en un momento en el que ya se señalaba abiertamente que Venezuela vivía una dictadura y un quiebre institucional.

El 16 de julio fue un evento modélico en la historia venezolana y ¿por qué no? latinoamericana, fue civil, pacífico, ampliamente democrático y dejó en claro que no era necesaria que la institución castrense vigilase los centros electorales como lo venía haciendo desde 1960 cuando la guerrilla comunista amenazaba a la democracia venezolana.

Fue así como se llevó a cabo una jornada histórica que llenaba de esperanzas a los venezolanos y recordaba que el poder civil está por encima de la represión y cualquier intento de control militar. Ese 16 de julio de 2017 se desconoció al Poder Electoral y Judicial pues ya se hablaba de ruptura de hilo constitucional. Y a pesar de ataques, sobre todo en sectores populares de la capital, el proceso se llevó a cabo con normalidad, tanto en Venezuela como en el exterior.

Miles de venezolanos en Chile votan en consulta opositora sobre Constituyente

La fecha tuvo el aval de garantes y pudo ser observada por expresidentes del continente, monitoreada por medios de comunicación, aunque el chavismo no lo tomó como una consulta constitucional, legal, pues no era vinculante, aunque sí era legítima porque expresaba la voluntad de la ciudadanía y le daba voz al soberano.

170717 Veedores 16J FOTO FOTO: Antonio Hern‡ndez

El 16 de julio se fundamentó en la aplicación de los artículos 333 y 350 de la Constitución venezolana.

El artículo 333 reza: “Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia.

Mientras que el artículo 350 señala: “El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos”.

En la noche en un tiempo récord se conocían los resultados. Venezuela sabía que de una población de 30.825.782​ y de una población electoral de aproximadamente 19 millones de personas, 7.676.894 habían ido a la consulta popular y 7.535.259 habían apoyado la consulta. Apenas 192.766 menos que en las elecciones que le dieron el triunfo parlamentario a la oposición en 2015.

170717 MUD 16J FOTO Antonio Hernadez

La consulta y los resultados

Las preguntas planteadas eran un clamor popular en el segundo gran año de protestas generalizadas que vivía Venezuela-2017 después de 2014-. Las tres interrogantes de la consulta eran:

1-      ¿Rechaza y desconoce la realización de una Constituyente propuesta por Nicolás Maduro sin la aprobación previa del pueblo venezolano?

98,64% votos a favor y 0,12% en contra. La constituyente sigue siendo rechazada pero sesiona en el mismo Palacio Federal Legislativo e intenta socavar el poder de la Asamblea Nacional.

2-      ¿Demanda a la Fuerza Armada Nacional y a todo funcionario público obedecer y defender la Constitución del año 1999 y respaldar las decisiones de la Asamblea Nacional?

98,82% votos a favor y 0,13% en contra. Los funcionarios públicos civiles o militares siguieron plegados al chavismo y solo pocos –la más significativa la Fiscal Luisa Ortega Díaz en 2017 y ahora Manuel Cristopher Figuera en 2019- se han desmarcado.

3-      ¿Aprueba que se proceda a la renovación de los poderes públicos de acuerdo a lo establecido a la Constitución, y a la realización de elecciones libres y transparentes así como la conformación de un gobierno de unión nacional para restituir el orden constitucional?

98,93% votos a favor y 0,15% en contra. Los poderes públicos no fueron reestablecidos ni hubo elecciones libres, de hecho es una de las solicitudes que sigue haciendo el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, presidente interino de la República reconocido por 56 países.

Centenares de venezolanos votan en ciudades de Bolivia en consulta opositora

Dos días después, el 18 de julio de 2017, la Asamblea Nacional de la República publicó un acuerdo sobre los resultados de la histórica fecha en rescate de la Constitución, la Democracia y los Derechos Humanos.

El Parlamento aprobó un informe final sobre los resultados que se fundamentó en los artículos 5, 62, 70 y 187 numeral 4 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y en el que se ratificaba el desconocimiento de la constituyente a la que calificó como fraudulenta e ilegítima y que, por decretos -2830, 2878 y 2889- pretendía derogar la Carta Magna.

636257390729312145

“La fraudulenta constituyente no es resultado de la consulta popular al pueblo venezolano, único y exclusivo titular de la soberanía popular y depositario del poder constituyente. Todos los actos de ese fraudulento proceso, al ser resultado de la usurpación de la soberanía popular, deben reputarse como inexistentes de conformidad con el artículo 138 constitucional”, señalaba en el acuerdo.

Exigía que todos los funcionarios públicos y la Fuerza Armada desconociera toda orden contraria a los derechos humanos y colaborara activamente en el restablecimiento de la Constitución, basándose en los artículos 7, 25, 136 y 333 de la Constitución de 1999. De hecho el texto señala que la Fuerza Armada estaba obligada a no colaborar con el Poder Electoral en la realización de la elección constituyente, cosa que finalmente no pasó y dos años después sigue solicitándose.

Además indica que se tomarían todas las medidas constitucionales necesarias para restablecer la Constitución como ordena el artículo 333. Se renovarían los Poderes Públicos y se busca generar condiciones que permitieran elecciones libres y transparentes, y para conformar un gobierno de Unión Nacional, cosa que tampoco ocurrió y aún no sucede.

Maduro jura para segundo período y será presidente de Venezuela hasta 2025

Además en el acuerdo afirmó: “Esta Asamblea Nacional atenderá a los principios enumerados en el artículo 5 del Acuerdo aprobado el 5 de julio de 2017, esto es, la supremacía de la Constitución, el imperio de la Ley, el pluralismo político, las garantías para la convivencia pacífica, la preeminencia de los derechos humanos y la justicia social”.

El acuerdo estuvo firmado por Julio Borges y Freddy Guevara, ambos perseguidos por el chavismo, el primero embajador ante el Grupo de Lima y el segundo asilado en la embajada de Chile.

Dos años más tarde

El 16 J es una fecha que para muchos queda ya en el olvido en un país donde es difícil recordar qué acontecimiento pasó tan solo hace una semana. Sin embargo, y a pesar de que se considere que no tuvo un efecto importante, atrajo la atención mundial a lo que estaba pasando en Venezuela, más allá de las sangrientas protestas en las que el régimen chavista lanzó su furia y provocó más de 125 fallecimientos confirmados, miles de heridos y poco más de 3.000 detenidos.

GNB represión

Sin duda, a lo externo, sin el 16 J la coalición internacional que apoya al hoy presidente interino Juan Guaidó, y a la Asamblea Nacional que se opone al régimen de Nicolás Maduro, no se hubiese amalgamado de una forma tan determinante como con una cifra tan contundente como la mitad del electorado venezolano.

EE-12.02.19-Drone-FelipePaiva (3 of 3)

EE-12.02.19-Drone-FelipePaiva (2 of 3) EE-12.02.19-Drone-FelipePaiva (1 of 3)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que impondría sanciones económicas si se atacaba la democracia con la Constituyente, como finalmente sucedió. La Organización de Naciones Unidas hizo un llamado de oír y respetar lo que la ciudadanía tenía que decir y a darle cabida a sus deseos. La Unión Europea también expresó que se debían hacer gestos políticos para evitar la polarización del país.

Las naciones del continente también expresaron su satisfacción por la jornada e instaron a negociar con la oposición, la negativa del Ejecutivo de Maduro dio paso a la creación del Grupo de Lima y a las acciones internacionales, como los apoyos en la Organización de Estados Americanos que llevaron a la exclusión del régimen de Maduro y al ingreso del gobierno venezolano reconocido internacionalmente, el de Juan Guaidó.

Grupo de Lima

La fecha fue uno de los orígenes para crear una coalición de países que pasaron a apoyar no solo los esfuerzos de los venezolanos, sino que desmitificó la antigua propaganda chavista de que los venezolanos estaban de acuerdo con el chavismo -más allá del descalabro parlamentario de 2015 y la frustrada llamada a referéndum revocatorio de 2016-. También reafirmaba que el país deseaba un modelo alterno al del socialismo del siglo XXI.

Por otra parte, sectores dispares de oposición fueron capaces de solventar sus diferencias en torno al bien común. Ciertamente 14 días más tarde el chavismo daría un golpe de gracia a las aspiraciones democráticas en Venezuela, al gestar el «poder constituyente» de la «democracia directa» chavista, y a la vez socavar al poder constituido (Parlamento) que mantuvo, por los próximos 17 meses, al país en un proceso de anomia y destrucción mayor y más acelerado en lo político, económico y social.

chavismo

Sin embargo, la jornada de julio impulsó el desarrollo de una plataforma unitaria que se asemejara a la de 2015 (y había colapsado tras el diálogo de 2016). Esa plataforma sirvió para de nuevo aunar esfuerzos en torno a una posición primero atomizada que se fue uniendo y que en enero de este año apoyó el interinato de Juan Guaidó como respuesta a la usurpación de Maduro.

El líder del Parlamento anuncia que asume la Presidencia de Venezuela

Muchos grupos muy vocales señalan que nada ha cambiado y que de nuevo se está en un intento de negociación que permite oxigenar al régimen de Maduro a cambio de prebendas. Sin embargo, es notorio, no solo la presión internacional, sino que el deterioro institucional, económico y político del país, pone en peligro la estabilidad de la región y la posibilidad de un Estado fallido tan cerca de la primera potencia mundial deja en claro la necesidad de buscarle una solución pacífica y democrática a Venezuela.

Probablemente no haya humo blanco, o como Moisés no se bajen con las tablas de la ley de Noruega, Suecia o Barbados, pero sin duda el movimiento civilista se unió esa fecha y es el que hoy está constituido y demanda un cambio a la dirigencia de cualquier signo, pues la rebeldía persiste. La desobediencia está, lo civil está, solo falta saber quien la canaliza y quien será la próxima víctima de la verdadera revolución ciudadana, si la dictadura o finalmente se impone la añorada democracia institucional, representativa y liberal.

CENTRO DE VOTACIÓN EN ROMA