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Asesinatos, primera causa de muerte de niños y adolescentes en Venezuela

Venezuela está entre los tres lugares del mundo en los que un niño o un joven de menos de 20 años tiene mayores posibilidades estadísticas de morir asesinado, según un reciente informe de Unicef, el Fondo de las Naciones para la Infancia.

Asesinatos, primera causa de muerte de niños y adolescentes en Venezuela

El estudio “Ocultos a Plena Luz”, presentado en las últimas horas desde Nueva York, evalúa a 190 países. Venezuela sale con peores condiciones que muchas naciones más empobrecidas de Africa, América y Asia.

Venezuela está en el grupo de 10 países de todo el mundo que responden por sí solos por la mitad de todas las muertes premeditadas de niños y jóvenes entre 0 y 19 años, con 20 asesinatos por cada 100.000 habitantes.

“Una quinta parte de las víctimas de homicidio en todo el mundo son niños y adolescentes menores de 20 años, lo que representó cerca de 95.000 muertes en 2012”, explica Unicef. En el país, este número fue 2.200 para el año 2012.

La mayor parte de esas víctimas (el 95%) vivían en países de bajos y medianos ingresos.

Todas las demás naciones del “Top 10” están entre las más pobladas del mundo, por eso aparecemos entre los tres mayores por cada 100.000 habitantes.
La lista absoluta de juventud asesinada la encabeza Nigeria, y le siguen Brasil, India, República del Congo, México, Etiopía, Estados Unidos, Pakistán y Colombia (la más cercana a nosotros también en población, con sus 47 millones de habitantes).
Por regiones, los niveles más altos de estos asesinatos en el mundo están concentrados en América Latina y el Caribe, que en 2012 respondió sola por 25.000 víctimas por debajo de los 20 años de edad, cerca de la cuarta parte del total global.

Esto representa un promedio de 12 de esta clase de víctimas por cada 100.000 habitantes, tres veces el promedio mundial de 4 por cada 100.000.

Venezuela multiplica por cinco el promedio mundial de niños y jóvenes asesinados por cada 100.000 habitantes.

 

Nuestro país también es uno de los siete americanos (segundo lugar después de Panamá) donde el homicidio y las agresiones premeditadas son la principal causa de muerte entre jóvenes varones de 10 a 19 años.

Los otros son Panamá, El Salvador, Brasil, Trinidad y Tobago, Guatemala y Colombia.

Latinoamérica y el Caribe también tiene la más alta tasa mundial de homicidios en cualquier edad: en 2012 cerca de uno de cada tres fueron ejecutados en esta región. La tasa regional promedio de 23 por cada 100.000 habitantes cuatriplica la de 6 por cada 100.000 a escala mundial.

En América, “el homicidio es la primera causa de muerte entre los hombres de 10 a 19 años en Panamá, Venezuela, El Salvador, Trinidad y Tobago, Brasil, Guatemala y Colombia”.

“En Nigeria se produce el mayor número de homicidios infantiles, 13.000. Entre los países de Europa Occidental y América del Norte, la tasa más alta de homicidio se produce en los Estados Unidos”, explica.

Las evidencias indican que este patrón de violencia letal en parte es atribuible a las actividades ilícitas del crimen organizado, a la presencia en las calles de pandillas y a la fácil accesibilidad a las armas de fuego.

El tema económico, como el ingreso por persona, es una importante variable que puede influenciar los niveles de homicidios en un país. Otros factores son la desigualdad económica y social, los pobres niveles de educación, inefectividad de los gobiernos y de la aplicación de la Ley y altos niveles de criminalidad.
Según Unicef, este estudio es “la mayor compilación de datos realizada sobre la violencia contra los niños” en el mundo.

 

El perturbador documento desnuda “el alcance impactante del abuso físico, sexual y emocional que sufren (los niños) , y revela las actitudes que perpetúan y justifican la violencia, manteniéndola ‘oculta a plena luz” en todos los países y comunidades del mundo.
Sobre el apartado de homicidios, la data por países confirma que el riesgo de morir asesinado se incrementa cuando el niño entra en la adolescencia.
“En Venezuela, por ejemplo, la tasa de homicidio sube desde 1.2 por cada 100.000 habitantes entre niños de menos de 10 años de edad, hasta los 39 por cada 100.000 entre adolescentes de 10 a 19 años”, dice el informe.
Hay una significativa diferencia entre sexos: 74 por cada 100.000 entre muchachos adolescentes y 3 entre 100.000 en el caso de las chicas.
Está marcada disparidad entre géneros de los jóvenes asesinados también se encuentra en Brasil, donde la tasa de homicidios entre niños desde 0 a 9 años está por debajo de 1 por cada 100.000, pero se incrementa a 32 entre adolescentes en edad de 10 a 19, con niveles más de 10 veces superiores entre varones que entre mujeres.
“En esos dos países, así como en otras cinco naciones de América latina y el Caribe, homicidios matan a más muchachos adolescentes que ninguna otra causa de muerte. Y muchos de los avances alcanzados en la sobrevivencia infantil son opacados por las pérdidas debido a los homicidios”.
La investigación en general documenta la violencia en lugares donde los niños deberían estar seguros: sus comunidades, sus escuelas y sus hogares. Se llega a la conclusión de que los niños expuestos tienen más probabilidades de ser desempleados, de vivir en la pobreza y de mantener una actitud violenta hacia los demás. En casos de estas agresiones, los autores señalan que los datos proceden únicamente de los individuos que se prestaron a responder, y que por tanto representan una estimación mínima del problema.

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