Así se viola la Constitución en la mesa de diálogo, según José Vicente Haro

A juicio del abogado José Vicente Haro, la Mesa de la Unidad Democrática, (MUD) “ha caído bajo desde el punto de vista político al negociar la Constitución, los derechos, las libertades, dándole prioridad a su militancia política”. Según el especialista lo que debe trabajar este mecanismo es crear un entendimiento entre los poderes públicos y no un acuerdo electoral como exigían los opositores.

Para el abogado constitucionalista, José Vicente Haro, la mesa de diálogo nacional se ha convertido en lugar donde se están negociando las normas, valores y principios constitucionales y el mayor olvidado es el pueblo. Aseguró que el mayor afectado fue el venezolano común que firmó esperanzado en un referendo revocatorio y lo pagó con las acciones del Gobierno.

El propósito del dialogo según lo anunciado por representantes de la Mesa de la Unidad Democrática, (MUD) era buscar un acuerdo que llevará a la realización del referendo revocatorio, y concretar el acto de elecciones presidenciales. “lamentablemente en la mesa de dialogo el tema electoral ha quedado a un lado”, señaló Haro.

“Hay algo que debemos tener claro los venezolanos y no solo la dirigencia política nacional y es que la Constitución, ni los derechos se negocian. Que las atribuciones y derechos establecidos en la Carta Magna para entes públicos como la Asamblea Nacional, no se negocian. Que la representación política de los estados, como la de (el estado) Amazonas, tampoco se negocia”.

De acuerdo al constitucionalista, Venezuela ha entrado en una etapa que en ciencias políticas se llama “apaciguamiento jurídico”. (Pacto entre Arthur Neville Chamberlain y Adolfo Hitler). Este apaciguamiento conduce a que en Venezuela no esté planteada la oportunidad de un referendo a pesar de las declaraciones ofrecidas por la dirigencia opositora en donde dicen que insistirán en el revocatorio en el año 2017.

En cuanto a unas elecciones generales el Gobierno lo ha dicho claramente que no está dispuesto a hacerlas.

«El balance es que lo electoral ha quedado de lado, se está negociando la constitución, los derechos, las libertades y la esperanza de los venezolanos en medio del apaciguamiento político que le va a garantizar a Nicolás Maduro terminar su periodo presidencial el 10 de enero del año 2019», añadió el experto.

“Personas detenidas”

Las negociaciones que violan la Constitución Nacional, según José Vicente Haro, han marcado la agenda del dialogo entre la oposición y el Gobierno.

Uno de los temas que consideró más preocupantes son las llamadas por la MUD, “personas detenidas”. Ya no son calificados de presos políticos. Y tanto la MUD como el Gobierno manejan el tema de la liberación de los presos políticos como “la liberación de unos rehenes”, explicó.

A medida que se produce una reunión de la mesa de diálogo se libera a un grupo de “rehenes”. Con la primera reunión salieron en libertad siete, luego del segundo encuentro se anunciaron otras liberaciones para los próximos días y todas en un marco común: “todos los que han salido son militantes de partidos políticos. Lo que comprueba que se está frente a una liberación de políticos presos y no de presos políticos. De personas que militan en partidos políticos y están presos”, puntualizó.

De acuerdo a Haro la noticia de las liberaciones es positiva, alegra pero a su juicio la MUD se está olvidando de los estudiantes y ciudadanos de a pie que manifestaron y ejercieron su derecho a la protesta, establecido en el artículo 68 de la Constitución, además del derecho a la libre expresión y que están detenidos desde hace más de dos años.

“En la mesa de diálogo se sientan Gobierno y MUD, ponen en la mesa quienes van a ser los liberados que han sido puestos en una lista por la mesa de la unidad donde básicamente están los militantes de toldas políticas. Mientras que para quienes no están en la militancia no hay esperanza alguna porque básicamente ahorita lo que hay es un proceso controlado y progresivo de liberación de militantes políticos que la MUD ha solicitado”.

Avalan un supuesto fraude

El acuerdo de repetir las elecciones para la Asamblea Nacional (AN) en el estado Amazonas, -dijo Haro- es avalar y aceptar un supuesto fraude que no ha sido aprobado, violando la soberanía popular establecida en el artículo 5 de la Constitución, que se traduce en la voluntad del pueblo expresada en las urnas y el derecho al sufragio referido en el artículo 63 de la Constitución.

“Los habitantes de Amazonas sufragaron, ahora su voto no vale sin que haya una prueba de fraude. No vale porque así lo ha decidido un acuerdo entre la MUD y el PSUV. El riesgo en esto es que ahora gane el desencanto y la decepción del pueblo opositor de Amazonas, traducido en abstención y la oposición pierda las 2/3 partes de sus miembros en la AN”.

El tema electoral

Otra de las marcadas violaciones constitucionales por parte de la MUD y del PSUV, a juicio del jurista, corresponde al tema del Consejo Nacional Electoral, (CNE), y el acuerdo al que se llega para la elección de dos nuevos rectores del organismo, cuyos plazos vencen el 4 de diciembre.

La negociación electoral en el diálogo, consiste en asignar a una persona afín a uno de los partidos de la MUD en el cargo de rector y para el otro cargo a un representante del PSUV y con eso se completa una negociación, dijo José Vicente Haro.

“Con esta negociación habrá una correlación de 2 a 3. Dos rectores a favor de la MUD y tres con el partido de Gobierno. Esto lo vende la MUD como un gran logro porque antes solo tenía una sola persona que estaba actuando conforme a la ley”.

Lo que dice la Constitución en el artículo 296, es claro: los rectores del CNE no pueden tener afiliación a ningún partido político. Con el acuerdo esto pasa a ser letra muerta.

“La negociación ha conducido a una especie de sumisión de la MUD ante el Gobierno. Esto trae como consecuencia que se deje la Constitución a un lado, que se viole y que se ponga la política por encima, imperen ciertos intereses políticos partidistas”.

La AN debe respetarse

La Constitución debe ser el marco de referencia a seguir y hasta ahora Haro, asegura “no comprender porque se negocia con ella”.

La Asamblea Nacional, es el poder del pueblo y debe respetarse porque así lo establece la Carta Magna. Allí están las personas electas por el pueblo y las decisiones que de ellas deriven deben ser acatadas.
“Se están negociando aspectos que son medulares de la Constitución que no deben entrar dentro de la negociación política. Los mandatos Constitucionales no se negocian como el tema si hay o no elecciones regionales el próximo año”, apuntó Haro.

El derecho a la salud

Cuando se habla de permitir un canal humanitario para enfrentar la escasez de alimentos y medicinas, según el abogado, se viola el derecho a la salud del pueblo.

“Esto más que una negociación debe ser una exigencia y obligación del Estado que se establece en el artículo 83:

“La salud es un derecho social fundamental, obligación del Estado, que lo garantizará como parte del derecho a la vida”.

Aceptar un canal humanitario se vende como un gran logro cuando es un derecho constitucional y deber del Estado garantizar la salud y medicamentos a los venezolanos.

“Combatirán la guerra económica”

Aceptar trabajar de manera conjunta para combatir todo tipo de sabotaje económico y agresión a la economía venezolana, aceptando la tesis gubernamental de la guerra económica, traerá consecuencias a la oposición, aseguró Haro.

Ahora la pregunta es ¿cuál será la excusa de la AN para no aprobar el decreto de estado de excepción que se fundamenta en la guerra económica si la MUD está comprando la tesis al Gobierno?

Veremos cuál es la decisión de la AN y de no aprobarse el decreto de estado de excepción, seguramente el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dirá que la MUD lo aceptó en la mesa de dialogo.

“Esto resta autoridad y confianza política a la MUD cuando sus declaraciones de micrófonos no coinciden con lo que se escribe en el papel”.

El cambio político era lo que más buscaba el pueblo venezolano y cada día se ve más lejano, según declaraciones de la MUD, argumentó José Vicente Haro.