Cada ocho horas murió de forma violenta un menor en Venezuela en 2017

Cecodap y el Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV) presentaron este martes un informe que recoge las cifras de muertes y otras formas de violencia contra niños, niñas y adolescentes (NNA) en 2017, cuyos resultados se presentaron por primera vez ante la censura y la dificultad para acceder a fuentes oficiales.

El estudio arrojó que está disminuyendo la edad de NNA involucrados en hechos violentos, tanto en víctimas como en victimarios. Así, entre enero y diciembre de 2017 fallecieron 1134 niños, niñas y adolescentes, víctimas de homicidio. Eso representó 99,7 por cada cien mil de su grupo.

En 2017, cada día fueron asesinados tres NNA. Cada ocho horas murió un NNA en forma violenta.

La violencia le arrebató la vida a 76 niños entre 0 a 4 años.

Los datos del informe agregaron además que cada semana asesinaron a 1,5 menores de 4 años; cada semana 2,3 menores de 9 años fueron asesinados por “resistencia a la autoridad” y homicidios; cada semana, 4,7 menores de 14 años fueron asesinados y cada semana, 21,8 menores de 17 años perdieron la vida.

 

El grueso de víctimas se ubicó en un rango de 15 a 29 años, incrementándose en 8 puntos porcentuales las victimas con edades comprendidas entre 15 y 19 años.

La mayoría fallece por arma de fuego. Se calcula que un 90 % de los casos. El 10 % restante es por material explosivo y armas blancas.

En cuanto a los móviles, 57 % se debe a ajustes de cuenta. Además, se registraron 21 casos de sicariato y 8 linchamientos.

Datos que necesariamente dan pie a la pregunta, ¿dónde está el Estado?

Roberto Briceño León, director del Observatorio Venezolano de la Violencia, explicó que se encontraron con un efecto de “imagen de espejo”, es decir, víctimas y victimarios son contemporáneos y la mayoría son hombres de escasos recursos.

Otro punto es que las bandas cada vez más reclutan a niños entre 10 y 12 años. Los están atrayendo con comida y así, “los halan para incorporarlos al crimen”, manifestó.

Entre los hechos delictivos donde se ven inmiscuidos los NNA están el robo (76 %), homicidios (7 %) y el narcotráfico (5 %). También se observa con preocupación la presencia del Estado involucrando a NNA en prácticas militares.

El enfrentamiento a la autoridad (generalmente casos relacionados a los operativos OLP) y el uso excesivo de la fuerza son categorías que aparecen en el informe y que forman parte de lo que Cecodap y el OVV califican de “acción ilegal y violenta” por parte del Estado.

Los jóvenes entre 15 y 17 años “son objetivos que buscan los cuerpos policiales para darle de baja, según el lenguaje oficial”, sostuvo Briceño Leon, quien añadió que “los cuerpos de seguridad actúan como perseguidores, juzgan y aplican condena. Esto es totalmente arbitrario e ilegal”.

Para estas organizaciones, ésta sería la única política de seguridad que tiene el Estado.

La violencia estructural (hambre, escasez de medicamentos) también aumentó. 2017 registró 4852 casos.

El empobrecimiento de la sociedad, una política equivocada y belicista para asumir la seguridad pública en la que se ve como enemigo al otro, son las bases de estas cifras de acuerdo a Cecodap y el OVV.

“El Estado es responsable de ejecutar planes eficaces para la protección de personas y la prevención de delito y está fallando, sobre todo, en la protección especial y preferente de niños, niñas y adolescentes”, expresó Briceño León.

 

Carlos Trapani, coordinador General de Cecodap, señaló por su parte que “los niños son víctimas de un sistema hostil”.

Recordó que el Estado ha hecho caso omiso a las protecciones solicitadas para este grupo. Uno de los casos que resaltó fue el fallecimiento de 12 niños producto de fallas hospitalarias que aún no se ha investigado.

El repunte de enfermedades prevenibles, hepatitis, la suspensión de programas de trasplantes y la muerte por desnutrición también son aspectos que atentan contra los NNA.

“Es inaceptable que los niños se vean afectados”, cuestionó Trapiani y agregó que “el Estado debe reconocer el problema”.

 

Consideró que organismos como UNICEF han sido “pasivos” y llamó a que entiendan el contexto, puesto que “hay que hablar alto y claro cuando se trata de la vulneración de derechos”.

El incremento de la violencia en el sistema escolar es otro aspecto importante. Las formas de violencia aumentaron ante las dificultades para impedir, por ejemplo, el ingreso de armas de fuego.

“La sociedad puede hacer muchas cosas pero no puede sustituir a la Policía”, dijo Briceño León.

Aunque aún no hay cifras de 2018, Cecodap y el OVV pronostican que éstas serán mucho más elevadas que las de 2017.

Violencia en números

-Violencia estructural: 4852 casos.
-Violencia por homicidios: 1134 casos.
– Accidentes: 1206 casos.
– Violencia en las familias 614 casos.
– Violencia institucional 349 casos.
– Abuso sexual 341 casos.
– Violencia autoinfligida: 34 casos.
– Hechos violentos en los que están involucrados NNA, 1969 casos.
– 23 jóvenes fallecieron durante las protestas de 2017.
– Se registraron 32 casos que evidencian uso excesivo de la fuerza.
– 24 NNA fueron testigos de ajusticiamiento por parte de funcionarios.
– Existen 6 denuncias por abusos sexuales por parte de funcionarios.

Niños abandonados

El informe conjunto de Cecodap y el OVV habla de 82 casos de NNA abandonados y 21 casos de NNA entregados a terceros. Así como 208 casos de maltratos.

Al respecto, Briceño León indicó que “los niños abandonados en la calle tienen un proceso de socialización muy violento”.