Enfermeras siguen en las calles y mantienen el ultimátum sobre el gobierno

Las protestas de enfermeras venezolanas que exigen un aumento salarial no cesan. Para la fecha son más de 20 días desde que decidieron paralizar sus actividades, donde solo atienen las situaciones que consideran de emergencia, pero sin desatender una lucha por motivos económicos

Este lunes, las representantes del sector se agruparon en distintos centros de salud. En la capital uno de los puntos de concentración fue el hospital Miguel Pérez Carreño, desde donde exigieron al presidente Nicolás Maduro revisar y ajustar las tablas salariales.
“El salario mínimo debe satisfacer las necesidades de nuestro entorno familiar”, dijo Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermeras de Caracas. La vocera agregó que el reciente aumento anunciado por el Ejecutivo (5.196.000 bolívares de salario integral en junio) sigue manteniendo a los venezolanos “en extrema pobreza”.
En la actividad, las enfermeras tomaron un punto de la autopista Francisco Fajardo, sin trancarla en su totalidad, pero lo suficiente para hacerse sentir entre las personas que transitaban por ese lado de Caracas.
Pidió además insumos para atender los padecimientos de quienes ingresan a los hospitales del país y mantuvieron su promesa de marchar hasta Miraflores si el gobierno no respondía sus peticiones.
En el interior, el gremio de la salud también realizó acciones de calle. En Mérida los protagonistas fueron médicos y bioanalistas, quienes manifestaron en las afueras del Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes.
Lo propio ocurrió en el ambulatorio de la Guaira, en Vargas.
Desde el hospital de Cúa, en Miranda, enfermeras protestaron para recibir atención gubernamental, donde, al igual que el resto de sus colegas de todo el país, lamentaron los bajos salarios que perciben.
En Carabobo, fueron las trabajadoras del ambulatorio de Nagua Nagua quienes exigieron sueldos dignos.]]>

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El presidente del Parlamento y presidente interino, reconocido por más de 50 países, anunció que su agenda para 2020 empezará con un liderazgo opositor coalicionado. Aseguró que no habrán elecciones hasta que no hayan garantías constitucionales mínimas para que sea un proceso libre.