Gustavo Casas se lanza al agua

El cantante Gustavo Casas fue nominado por su video "Verte Ya" a la décimo séptima edición de los premios Latin Grammy y el El Estímulo lo felicitamos recordando una entrevista que le hicimos en casa en abril de este año. Si existe alguien que ha rodado montañas, caminos y playas melodiosas ha sido Gustavo Casas. Desde que tiene memoria ha tenido a su lado cuatro, piano y voz. No en vano el tiempo ha pasado y ahora nos presenta un hermoso proyecto, su primero como solista, lleno de colores y recuerdos. Estamos en la cuenta regresiva para escuchar el primer EP de Gustavo Casas y Los Que Buscan

Un proyecto musical que refleja todo el recorrido de este cantautor, manager y productor. Una serie de tres EP con los nombres de los colores primarios: amarillo, azul y rojo, casualidades de la vida, los colores de la bandera de Venezuela. Además de increíbles sorpresas artísticas como un videoclip para el primer sencillo en stop motion, portadas hechas a mano y brillos espectaculares que terminarán por encantar a más de uno con melodías nuevas y letras sabias.

En el pasado, Gustavo Casas se enfocaba en producir música de géneros como el rock, el ska y el reggae, al menos así fue con Wahala, un grupo musical que guarda una historia con trazos de juventud y buenos momentos. Él recuerda que a los 14 años se fue con sus padres a vivir a Inglaterra y aunque su interés por la música comenzó desde pequeño, las claves comenzaron a resonar de forma contundente cuando empezó a estudiar en un internado.

Y en el primer año de bachillerato, ya tenía una banda llamada Wahala un término acuñado por uno de los integrantes que era nigerariano y su significado en español es “problemas”.

“Era una banda en la que versionábamos a Bob Marley, Jimmy Hendrix, Bob Dylan, Pink Floyd. Había un guitarrista de la India, otro guitarrista japonés, el bajista que era de Nigeria, la tecladista era gringa, el baterista gringo y yo venezolano”, recuerda.

En el transcurso de esa experiencia, Gustavo empezó a componer canciones, y a los 17 años ya tenía en su haber dos temas que se titulaban Think of You y Frontline. Ambas canciones aparecen en el primer disco de Wahala, nombre que Gustavo tomó para formar una banda aquí en Venezuela junto con otros integrantes, todos venezolanos.

“Luego de regresar a Venezuela, tengo mi primera entrevista de trabajo en un banco. Y mi jefe que era un chamo, cuando ve mi curriculum me dice:

-¡Ah! Mira, aquí veo que eres músico y tuviste una banda en el colegio. Yo también toqué batería con un montón de gente en Maracaibo.

Y entonces terminamos armando una banda, asi empezó Wahala en Venezuela y al año siguiente luego de grabar nuestro primer disco, ganamos el festival nuevas bandas”.

El grupo era conformado por Javier Marín (su jefe), Ricardo Martínez y Luis Ignacio Márquez; que también trabajaba en el banco con ellos. Lo que comenzó como un hobbie terminó siendo la carrera de Gustavo. Hoy ya tiene 18 años navegando las olas cancioneras de su voz profunda.

Un nuevo comienzo

Después de la experiencia con Wahala, Gustavo se dedicó a ser manager de bandas reconocidas como Americania, de la que, su sobrino “Alvarito”, como le dice él, es integrante, y ahora participa en su proyecto como solista. Dice que no ha terminado su relación con Wahala, pero que dejar de tocar con ellos fue una decisión natural, y aunque siempre serán compañeros de tonadas, ya tienen cuatro años sin producir música.

“Estos últimos 10 años me he dedicado a ser manager y productor de artistas y además en paralelo ya tengo 10 años con un show acústico que se llama el iPod Humano”.

Con este show, Gustavo tuvo la oportunidad de rodar por muchos rincones del país, conoció mucha gente y eso le permitió abrir puertas nunca antes pensadas, lo que lo motivó a emprender nuevos caminos. Esta travesía le permitió tener un acercamiento mucho más íntimo con sus raíces, con la música venezolana y con los instrumentos nacionalistas. Se adentró en un mundo casi opuesto al que tenía antes con Wahala. Esa búsqueda por reencontrarse con sus raíces está plasmada en un documental que realiza junto con sus amigos y familiares. Es una oda a su pasado, al presente y al futuro que lo rodea. Un documental hecho por una naciente productora (Periquera Producciones) sin pretensiones, pero con una grandeza digna de admirar, provoca ver qué más ofrecerá este cantautor, y sin tapujos, demuestra de una forma muy copiosa, todos los elementos naturales y culturales que han intervenido su vida.

“Este nuevo disco es muy folk, muy indie, muy a lo Café Tacuba esta muy mezclado con las raíces venezolanas”.

En el disco Amarillo, se inscriben músicos que se mueven muy bien en este terreno musical, participan Ricardo Martínez (de Famasloop), Adolfo Herrera, Edward Ramírez (C4 trío) y Manuel Rangel, a quien Gustavo considera como uno de los mejores maraqueros del país. Las canciones tienen una participación muy amplia y podremos conseguir intervenciones variadas e influencias totalmente distintas a las que conocíamos en Wahala. Entre estas, los guiños de Devendra Banhart, de George Ezra, Simón Diaz y hasta de Juan Luis Guerra.

“Quería hacer algo personal no es nada orquestrado, no es algo bailable es algo mas bien para sentarse a escucharlo”.

La musa le llegó a Gustavo mientras vivía en la playa, en la temporada en que pasó más tiempo en Margarita. Para él, estar en la isla le dio posibilidades de, sin objetivos concretos redescubrir sus raíces. Encariñarse así con el cuatro, uno de los instrumentos más importantes de su infancia, y el piano, gracias a Aureliano Mendez (Panasuyo).

Esto ayudó en gran parte al músico a compenetrarse de una forma distinta con el instrumento de cuatro cuerdas. En un abrir y cerrar de ojos ya estaba tocando con Jorge Glem (C4 trío) y hasta con Diego Álvarez “El Negro”. Todos estos encuentros le inyectaron una dosis importante de sabrosura a Gustavo, y disfrutando la experiencia de una forma mucho más intensa los acordes del folk venezolano:

“Empecé a darme cuenta que todas las bandas que yo escuchaba como Café Tacuba, Soda Stereo, Aterciopelados, Los Tres, Os Paralamas do Sucesso, todos, en algún momento fusionaron el pop-rock con las raíces  folclóricas de su país y por ahí me fui”.  

GustavoCasas

En este nuevo disco, escucharemos no solo diferentes géneros sino líricas mucho más maduras, se trata de una nueva forma de aproximarse a temas tan amplios como el amor, la desesperación o incluso la admiración. Son letras trabajadas, con una estructura mucho más detalladas, inclusive a través de la instrumentación existen diferencias tan acentuadas como las maracas, el cuatro y  el tiempo, ya que el primer sencillo que se llama “Verte ya”, tiene ritmo de joropo, algo que jamás se había atrevido a hacer en el pasado.

“Ya el hecho de que mi primer sencillo promocional tenga beat box, cuatro, maracas y voz, ya eso es una revolución en sí. La única percusión que tiene es vocal y la hace Jhoa Beat”.

Este proyecto comenzó en el 2015 con “Verte ya”. La canción es producto de una historia romántica, clásico de cualquier chico desesperado por recibir las migajas de un amor no correspondido. Tal como diría el cantautor Evio di Marzo en una de esas conversaciones distraídas en la sobremesa: las mejores canciones nacen del dolor, el mejor motor para componer. Y para Gustavo no fue distinto, el dolor le funcionó de arranque:

“Yo andaba enamorado de una chama margariteña y la chama no me paraba siempre me decía que me iba a ver tocar y nunca aparecía. Un día yo tenía toque y la chama me dice:

-Yo voy seguro, seguro, así que me corto las venas que voy.

Y la chama no fue.

En media hora escribí Verte Ya.  Al día siguiente le muestro a uno de mis panas la canción que la tenía grabada en el celular y me dijo ¡conchale pero está de pinga! Y ahí empezó todo.

Hoy el equipo que acompaña de forma permanente a “Gustavo Casas y los que buscan” son Edward Ramírez y Manuel Rangel, así como las participaciones especiales de otros músicos de gran talento como Adolfo Herrera, quien toca en tres de cuatro temas de este primer EP.

Es un reto para todos aquellos que quieran unirse a la travesía, para él es un tributo a todo el viaje que ha tenido musicalmente tanto en lo personal, como de todos aquellos que lo han acompañado.

“Estoy rodeado de gente de un nivel musical excelente, para mi, Edward es de los mejores cuatristas de Venezuela. Manuel es sin duda el mejor músico y Adolfo ni hablar”.

GustavoCasas

 

Se podría decir que Gustavo es romántico sin remedio alguno, al menos así nos lo promete en el disco Amarillo, en el que sus cuatro temas hablan de amor.

Después del primer sencillo, la segunda canción que más disfrutó hacer fue “La Bella y La Bestia”, una canción que trata de amores que creías imposibles y de las vueltas de la vida amorosa. La tercera canción se llama “Dulce Melancolía” una pieza que transmite en melodías, cómo se puede disfrutar del despecho, y comenta que Americania, tuvo una presencia importante a la hora de componer esta canción:

“A mi me pegó mucho el disco de Americania, el de La Fiesta del Rey Drama, me gustó mucho como ellos plasmaron eso de sentirse despechado, sentir dolor a través del amor es bueno. Y que uno se siente más vivo en esos momentos”.

El último tema lo compuso en un viaje a España y se llama “Luna Poderosa” que también es una canción romántica pero dedicada a la Luna y de la facilidad que tiene para brillar en cualquier rincón del mundo.

Este es el vídeo nominado al Grammy Latino:

Bonus

  • Comida favorita: lengua en salsa
  • Un color: el azul
  • Fecha de cumpleaños: 05 de octubre del 75
  • Un libro: El Principito
  • Un artista: Bryan Wilson
  • Un instrumento: piano
  • Signo: libra

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