La mesa está servida para un “outsider”

Ante los desaciertos, tropiezos y torpezas de quienes guían las riendas del carruaje de la oposición, pudiera surgir un “llanero solitario”-políticamente llamado Outsider- que tome el mando y se convierta en referente y hasta en candidato presidencial, si lograra conectar con el electorado que luce vacío en este momento y ávido de un líder.

La aparición de este tipo de liderazgos, según el Vicepresidente de la Sociedad Venezolana de Consultores Políticos, Luis Toty Medina, emerge en este tipo de momentos y condiciones políticas actuales en Venezuela, que se convierten en referente políticos muy rápido para la gente. “Ese ‘outsider’ está en la periferia de la política. Es desconocido y emerge con un discurso directo y que se hace atractivo a las mayorías”, argumentó.
Por su parte, el profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y politólogo, Ricardo Sucre Heredia, el momento del ‘outsider’ está latente desde hace algún tiempo. “Este es un momento propicio por la confusión, la fragmentación, las acusaciones mutuas y la poca claridad, entonces pudiera surgir esta persona tanto dentro de la MUD o fuera de ella y pudiera darle dirección al público opositor que ahorita se siente sin rumbo y con mucha molestia”, afirmó.
La mayoría de estas figuras saltan a la palestra como respuestas a estos momentos, aseguró el politólogo, y llenan vacíos con carisma y discursos directos. “Ese momento tiene tiempo allí pero ahora es más propicio”, dijo.
El peligro de un «Outsider»
 
Sucre Heredia detalló que la llegada de esta figura dependerá de los procesos sociales y aseguró que la falta de certeza en el ciudadano puede llenarla una de estas figuras. “Chávez llenó esa necesidad, ese vacío. La crisis que presentaba el bipartidismo AD y Copei que no pudieron resolver. Esto hizo que apareciera esa figura con los llamados actos de carisma, con un intento de golpe de Estado, el famoso por ahora, y llenó ese vacío frente a la miopía de los adversarios”, explicó.
El catedrático en Ciencias Políticas manifestó que para que eso no suceda, deberían existir instituciones muy fuertes, liderazgos y estructuras político-partidistas con bases muy sólidas, y a su juicio, eso en estos momentos no existe en Venezuela. Otra opción que se plantea el analista es que surgiera en el país una generación como la del 28., de libres pensadores, con los pies sobre la tierra que sabían ante que se enfrentaban y crearon las condiciones políticas para desarticular el régimen del momento. “eso tampoco es muy claro en este momento”, afirmó.
Toty Medina  coincide con el argumento y asegura que los ‘outsider’ “son peligrosos siempre”, porque la gente suele apostar por ese tipo de liderazgos que pueden lucir como una solución rápida, “pero que generalmente lo que hacen es agravar los problemas dado que esos personajes suelen destacar por ser radicales”.
La lectura postelectoral
 
Toty Medina cree que la oposición se confió y fue a esos comicios con la convicción de que habría una participación mayoritaria y que esa participación masiva dejaría un escaso margen para que pudiera realizarse un fraude o cualquier acción reñida con la legalidad o cualquier ventajismo. “Los líderes de la MUD creían de verdad, apoyados en los estudios de opinión, que  se vería una participación al menos promedio de la gente, fueron creyendo en ese voto de la gente espontaneo, emocional, que superaría al voto de estructura, al voto movilizado, y no fue así, de hecho, el gobierno sacó en votos su piso, 5 millones, y la oposición perdió 3”.
En su análisis, aseveró que la oposición presenta un problema estructural, no de dirección política o estratégica, que a veces es una realidad, o en su pésima estrategia comunicacional. Su falla es de origen. “Esos partidos fueron creados para enfrentarse entre ellos. Fueron creados para disputarse espacios electorales y de poder. El que estén prácticamente obligados a estar unidos, hace que a veces sea imposible que la Mesa de la Unidad (MUD) avance”, recalcó.
“Esto no quiere decir que la MUD vaya a desaparecer”, aseguró el politólogo. Sin embargo, si la estructura que adversa al gobierno no envía un mensaje coherente con una hoja de ruta política igualmente coherente, con la debida divulgación, “rápida”, se podría producir un vacío político del lado opositor.
Después de los resultados del domingo 15 de octubre, pareciera que la masa opositora perdió la confianza hacia la dirigencia. “Si los cinco gobernadores se muestran unidos de cara al país. Si dicen que no reconocen la Asamblea Nacional Constituyente por su ilegalidad, que no es reconocida en el mundo, pudiera convertirse en unos referentes confiables para la gente”, expresó.
Una clave olvidada
 
Existe un factor que la oposición ha tratado de minimizar o no fue cautelosa con la última victoria que obtuvo en diciembre de 2015: el Estado-gobierno o gobierno-Estado, una dupla muy poderosa. Para Sucre Heredia, una de las claves que debe tomar en cuenta la MUD es no continuar subestimando el aparato burocrático del gobierno y la capacidad de maniobra que tienen, porque “ese aparato, confunde Estado-gobierno-partido en una sola cosa, lo confunde y lo funde, y eso es un error subestimarlo”, afirmó.
El caso de Amazonas es una muestra de ello, pero también de división en la oposición. Se hicieron unas primarias a medias, donde no se votó en todos los municipios y se proclamó a un candidato, Bernabé Gutiérrez, y el otro candidato Julio Ygarza no aceptó. “Allí no ganó el gobierno de forma unilateral, la oposición se lo permitió con su división”.
No hay ganadores, hay un perdedor
 
Para finalizar, Toty Medina subrayó que  “Si cabe la expresión de sí hubo ganadores en la oposición, hay que señalar a Acción Democrática, aunque ese resultado electoral comunicacionalmente los está afectado. El líder más vituperado es Henry Ramos Allup entre los opositores, está superando ess rechazo -o desprecio- a Julio Borges. Este último es el gran perdedor, perdió Miranda y aunque ganó Zulia es posible que no le entreguen, entonces es el gran perdedor, si pudiéramos llamarlo así”.]]>