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La prostitución en Venezuela, un mal negocio

A ella la llaman “Bola de Nieve”, pero su seudónimo nada tiene que ver con su apariencia; ella es una mujer de 19 años de edad, morena, alta, delgada, con unos senos firmes y naturales que no han sido tocados por ningún bisturí, de una piel tersa, su pelo negro como el azabache le cae de forma natural hasta la mitad de la espalda, las uñas de sus manos y pies son impecables, viste un vestido blanco, que se ciñe a su perfecto cuerpo como una segunda piel, acompaña su atuendo con una cartera roja que hacen juego con sus sandalias de un alto tacón, completa su presentación con un perfume cuyo olor invade los espacios donde llega y en los que no puede dejar de ser desapercibida. Es una mujer bella, parece una alta ejecutiva de una importante empresa, es tan bella que parece una reina de belleza. Pero no es una miss, es una dama de compañía. Es una prostituta.

La prostitución en Venezuela, un mal negocio

El diccionario de la Real Academia define el acto de la prostitución como «persona que tiene relaciones sexuales a cambio de dinero».

“Bola de Nieve”, trabaja en uno de los prostíbulos más exclusivos del este de Caracas, es muy cotizada en el mundo de la prostitución, tiene clientes fijos y otros nuevos que llegan a ella por recomendación. Todo aquel caballero que requiera de sus servicios deben pagar un tarifa de 500 dólares por un tiempo de 90 minutos, monto que solo pueden pagar personas con un alto poder adquisitivo, pues para el venezolano común y de clase media, poder acariciar las curvas de esta “Diosa de Ébano”, como también la llaman, es una fantasía inalcanzable en estos tiempos de crisis, que también afectan al sector del trabajo sexual.

Es así. La situación económica que atraviesa Venezuela ha afectado a todos las sectores económicos y comerciales. Con frecuencia se escuchan las quejas de los ciudadanos por los altos precios de la comida, medicamentos, calzado, bienes y servicios, pues el salario mínimo, establecido en 40 mil bolívares, no alcanza para cubrir las necesidades básicas.

La prostitución, que también es una actividad comercial, un negocio que mueve mucho dinero en el país, no se ha escapado de la crisis, pero las personas afectadas por el servicio no se atreverán a pedir a la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundee) que regule los precios, mientras que las trabajadoras ( y trabajadores) que laboran en el área tampoco saldrán a la calle para protestar que lo que ganan no les alcanza para pagar la canasta básica de alimentos.

En la calle Perú, en la zona de Catia, municipio Libertador de Caracas, se encuentra la “Casa Amarilla”, un burdel que se ha visto renovado por nuevas trabajadores sexuales en los últimos años. Allí encontramos una colega de “Bola de Nieve” , con un aspecto mucho más sencillo. Viste pantalones de blue jean que combina con una franelilla y zapatos de goma: “Yo tengo trabajando aquí menos de un año y me gano en sola noche el salario mínimo establecido por el Gobierno, dinero que invierto en comprar comida para mis dos hijos y ayudar a mi familia que vive en el interior del país; en estos meses ha bajado significativamente la clientela a pesar de nuestras tarifas solidarias” señala una de las chicas.

Prohibido hacer propaganda.

En noviembre de 2014, las autoridades de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia dieron a conocer la sentencia 884, expediente 14-1196, que ordenó el retiro de circulación de imágenes pornográficas en todas las publicaciones periódicas para el público en general, obedeciendo a una demanda particular en contra del semanario El Heraldo, del grupo 6° Poder, sentencia que también afectó a las publicaciones en otros medios de comunicación impreso, con la meta de “ eliminar toda imagen de carga o contenido sexual explícito o implícito de los anuncios publicitarios en los medios impresos de libre acceso a niñas, niños y adolescentes, relativos a los anuncios de estímulos de la actividad sexual que promuevan servicios comercialmente ligados a la explotación del sexo”.

En la sentencia también se exhorta al Ministerio Público a investigar si tras los anuncios publicitarios se escondían grupo de mafiosos relacionados con posibles delitos de trata de personas e inducción en la prostitución, “pues de ser así efectivamente existen los delitos de la comisión de hechos ilícitos”.

Con esta decisión no solo se afectó el trabajo de la prostitución en el país, sino también los ingresos de muchos medios de comunicación impresos que sostenían parte de sus finanzas a través de estos anuncios publicitarios de prostíbulos, de las llamadas “líneas Calientes” que ofrecían placer a través del hilo telefónico y, por supuesto, de las damas de compañía que trabajaban por su cuenta.

Sin embargo, bajo la máscara de servicios como masajistas, algunas damas de compañía incluso se ofrecen a razón de Bs. 7 mil por un tiempo de 15 minutos.

Amor a la carta por internet.

Con la prohibición de la publicación en medios impresos, las páginas de damas de compañía a través de internet aumentaron y se convirtieron en espacios para conseguir placer sexual…eso sí, pagando una altas tarifas.

Entre las páginas que ofrecen el servicio de damas de compañía se encuentra www.sexycaracas.com; www.vipmaximo.com y www.venezuelasexoyplacer.com , en donde las personas interesadas, hombres y mujeres, pueden conseguir compañía para su cama, con tarifas dolarizadas.

En una de las páginas ofrece sus servicios “Fabiana”, que dice tener 28 años, afirma ser una estudiante universitaria y ser nueva en el negocio. La agencia que la maneja señala que es algo “fuera de lo común”, que tiene una clasificación de nivel platinum y que atiende solo a clientes pudientes, con exquisitos gustos. Éstas son sus condiciones para su servicio:

La tarifa es de 799 dólares por 90 minutos de compañía, pero si el cliente desea más tiempo debe cancelar 1199 dólares por 150 minutos. La hora adicional tiene un valor de 399 dólares. Si quiere la compañía de “Fabiana” por una noche (12 horas) se debe cancelar 4.999 dólares, pero si la desea todo un fin de semana el costo será de 12 mil dólares. El cliente también debe pagar el hotel que disponga la agencia, casi siempre de cuatro a cinco estrellas, así como el transporte. Al momento de pedir el servicio el interesado, nunca hablará directamente con la dama de compañía, solo con un servicio de call center, en donde le informarán sobre la disposición de horarios de la dama o caballero seleccionado, las tarifas y condiciones de pago, la mayoría de las veces a través de transferencias bancarias.

Terminado todo el proceso administrativo, también se advierten las sanaciones: si el cliente cancela la cita de su servicio, sin importar las razones, deberá pagar una multa del 40% del dinero cancelado y el otro 60%, se le dejará en una nota de crédito que podrá usar en los próximos 60 días, según la disponibilidad de la dama de compañía.

Malos tiempos para ser prostituta en Venezuela.

El doctor Pedro Olivares (nombre ficticio), quien se ha dedicado por más de tres décadas a la atención ginecológica de la las damas de compañía que hacen vida en Caracas y en la isla de Margarita, asegura que el negocio de la prostitución en Venezuela, pasa por su peor época.

“La mayoría de las mujeres que entran al mundo de la prostitución lo hacen por razones económicas. Comienzan este trabajo a los 18 años, algunas con la meta de tener recursos para comprar una casa, un carro, terminar de pagar una carrera universitaria; otras por la necesidad de mantener una familia, sus hijos, pero en estos momentos de crisis, son muy malos tiempos para ser prostituta en Venezuela, pues la mayoría de los clientes ya no tienen recursos para pagar estos servicios”, dijo Olivares.

Señala que en Venezuela existen prostitutas de alto nivel manejadas por empresas que tienen contactos con personas pudientes, adineradas y dispuestos a pagar las tarifas ya dolarizadas que se piden por una noche de placer. “En estos casos las mujeres no reciben el total de la tarifa que pagan los clientes. Pueden quedarse en los casos más excepcionales con solo con un 40%, dinero que además de atender las necesidades de sus hogares, deben utilizar para comprar la ropa, pagar la peluquería, manicuristas, dentistas, consultas médicas y demás requerimientos, para estar siempre con la apariencia de modelo que les exigen en las agencias”.

Señala que hay otras categorías de prostitución con niveles más bajos, en los que las tarifas todavía se cobran en bolívares y las mujeres son explotadas por los dueños de los locales: “En los prostíbulos exclusivos, una dama de compañía puede atender entre tres y cuatro clientes en una noche, comenzando a laborar desde la ocho de la noche hasta las cinco de la mañana; pero en un lugar de baja categoría hay mujeres que pueden atender hasta 20 hombres en el mismo horario”, señaló Olivares.

Dijo que las prostitutas que tomaban varias avenidas de Caracas (entre ellas la Libertador) durante las noches para ofrecer sus servicios sexuales, han disminuido por, entre otras causas,  la inseguridad y la falta de clientela.

“Yo me encargo de realizar los exámenes médicos a las damas de compañía y siempre les ofrezco charlas sobre educación sexual. La primera recomendación es siempre prestar el servicio usando el cordón, único método que les puede salvar de una enfermedad venérea. Aquí en el país ya no se llevan estos registros de enfermedades de transmisión sexual. Se estima que los casos han aumentado, pero no se conocen cifras y lo más peligroso de todo es que no hay antibióticos para poder atender a los pacientes que así lo requieran”, señaló Olivares.

Recordó que son las autoridades del Ministerio de Salud las responsables de realizar las campañas de prevención: “Antes se realizaban donaciones de condones, pero ahora por los altos precios de estos dispositivos ya no se realizan, y la caja de tres preservativos los ofrecen entre los 7500 y 20 mil bolívares, precio que no todos pueden pagar”.

Dijo que las mujeres de entre 18 y 30 años son las más cotizadas en el mercado y son las que más pueden generar ganancias, “pero después de los 30 años, estas mujeres ya se les observan los maltratos físicos por tantas noches de falta de sueño, el abuso de alcohol y algunas veces las drogas; además comienzan a recibir el rechazo por la competencia de jovencitas que entrar en el negocio y acaparan la atención de los clientes”.

Informó que en una época las prostitutas habían pensado formar un sindicato para defender sus derechos ante los dueños de los locales que trabajaban, pues cuando dejaban de ser cotizadas y eran desplazadas, sufrían algún caso de agresión por un cliente o padecían alguna enfermedad, no se hacían responsables y se desvinculaba con cualquier relación, “pero las mafias son muy grandes en ese mundo y no se pudo hacer nada, para ayudarse”.

Olivares indicó que otras de las situaciones que se presentan es que algunas amas de casa están “matando tigritos” , atendiendo algunos clientes durante el día: “A los padres y representantes les recomiendo que se mantengan muy pendiente de sus jóvenes hijas, de los artículos como teléfonos celulares, ropa y los lugares que visitan, pues también hay muchas jovencitas que ofrecen sus servicios sexuales para obtener dinero y poder darse algunos gustos muy costosos”.

La emigración de la prostitución.

Se estima que por la crisis que atraviesa Venezuela, unas cinco mil personas han abandonado diariamente el país desde 2017. Las autoridades de la Organización de Naciones Unidas (ONU) estiman que para finales de este 2019, unos 5 millones de venezolanos estarán regados por distintos países, situación que ha encendido las alarmas en las naciones receptoras, cuyas autoridades han tenido que tomar medidas por el éxodo venezolano, tema obligado de análisis en distintos organismos internacionales.

“Topacio”, así se hace llamar una dama de compañía que trabajaba en un prostíbulo muy cotizado en el estado Nueva Esparta, en donde había un grupo de 20 jóvenes que ofrecían sus servicio: “De todo el grupo solo quedamos dos, las demás se fuero del país en busca de mejores oportunidades, siguen de prostitutas, pero no a todas les ha ido bien, algunas han caído en las mafias de trata de blancas y otras hasta han sido asesinadas”, dijo.

Jhon Lara ofrecía servicio de traslado a las damas de compañía en Caracas: “Hasta hace dos años tenía trabajo fijo con las muchachas todas las noches, las llevaba a grupos de cinco a fiestas y reuniones, las esperaba fuera de los hoteles hasta que terminaran sus servicios. La mayoría de los clientes eran extranjeros, especialmente chinos. Logré comprarme un carro con el pago que me realizaban en dólares, pero todas estas muchachas se marcharon del país. la mayoría a Perú, en donde siguen trabajando de lo mismo, vendiendo sus cuerpos al mejor postor”.

Así,  muchas damas de compañía venezolanas también han decidido marcharse para ofrecer sus servicios en otros países donde han logrado hacerse de un buen mercado. Colombia, Perú, Ecuador y Brasil figuran entre los principales destinos.

En los medios de comunicación de los distintos países receptores de damas de compañía venezolanas se han realizado estudios y reportajes sobre los problemas generados por esta situación. Se ha demostrado que no todas las mujeres venezolanas que piden dinero por encuentros sexuales se dedicaban a la prostitución en Venezuela, pero al llegar a otros países ven esta labor como un medio para ganar dinero de una manera fácil y rápida.

El Estímulo contactó a Oscar Pérez, coordinador de la ONG Unión Venezuela en Perú, país en el que reside desde hace varios años y donde la llegada de mujeres venezolanas para trabajar como prostitutas ha causado graves problemas.

“Muchas mujeres que viajan desde Venezuela, se vienen con la mentalidad de trabajar en la prostitución, otras llegan engañadas por mafias de trata de personas que les ofrecen trabajo y posada. Hasta les llegan a pagar el pasaje, pero al llegar les quitan el pasaporte, prácticamente las secuestran y las obligan a la atención de los clientes sin ningún tipo de paga” dijo Pérez.

Señaló que también se han dado casos de mujeres profesionales que llegan al Perú en busca de oportunidades laborales para ayudar a sus hijos y la familia que dejaron en Venezuela. “Pero al final también entran al mundo de la prostitución al ver la oportunidad de ganar dinero fácil. Aquí el salario básico es de unos 930 soles, lo que al cambio se convierte en 280 dólares, pero una prostituta cotizada puede ganar entre 3 y 4 mil dólares mensuales” dijo Pérez.

Indicó que ha crecido tanto el mundo de la prostitución de las mujeres venezolanas en Perú, que ya se ha creado un espacio en internet especial para ofrecer estos servicios: www.photokinesiologas.com/kinesiologas/lima-metropolitana/venezolanas.

“En esta página se muestran sin ningún pudor jovencitas desde los 18 años, se enseñan sus caras y atributos. Al igual que en Venezuela, deben pagar un porcentaje a los administradores del sitio web. Hasta ahora no se han reportado asesinatos de prostitutas venezolanas en Perú, pero sí se han reportado casos de agresiones graves contra estas féminas” indicó Pérez.

Se ha señalado que entre los países latinoamericanos a los que llegan la mayor cantidad de mujeres venezolana a trabajar en la prostitución, Colombia es otro de los destinos más populares, por su cercanía con la frontera y los bajos costos de traslado.

Allí también se conocen de muchos casos de venezolanas profesionales que salen en busca de un futuro mejor y al final caen en el mundo de la prostitución, pero le dicen a sus familiares que trabajan en casas de familias, tiendas o por su cuenta.

En otros países como Panamá, Chile, Argentina y Ecuador, también se tienen registros del aumento de mujeres venezolanas prostituyéndose para enviar dinero a sus familias.