Mogherini: El 30 abril fue el resultado de la falta de horizonte político en Venezuela

El Grupo Internacional de Contacto para Venezuela, que agrupa a 12 países latinoamericanos y europeos, abrió el lunes una reunión de dos días en Costa Rica en busca de frenar la escalada de violencia y represión en el país.

“Nuestra prioridad ahora es evitar una escalada, prevenir la represión y una mayor violencia, y preservar el espacio para que surja un proceso político que permita a Venezuela salir de la crisis”, dijo la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Federica Mogherini.

Hablando junto al presidente de Costa Rica Carlos Alvarado, la diplomática italiana advirtió que, a su juicio, los acontecimientos de la semana pasada -cuando se dio un movimiento cívico militar impulsado por el líder opositor Juan Guaidó-, agravaron la crisis e hicieron más necesario el apoyo internacional.

“Los recientes acontecimientos son el resultado de la desesperación y la falta de un horizonte político que pueda terminar la actual crisis, y confirman la urgente necesidad de un proceso político y pacífico que lleve a una solución democrática y venezolana”, agregó Mogherini.

Se trata de la tercera reunión del GIC, conformado por 12 países de la Unión Europea y Latinoamérica, y que tendrá además la participación de la Comunidad del Caribe y la Santa Sede.

“Tras condenar las continuas violaciones de derechos humanos y libertades fundamentales”, Mogherini dijo que el Grupo Internacional de Contacto analizará la situación de Venezuela y discutirá los próximos pasos a seguir para ayudar al país a salir de la crisis.

Destacó la grave situación humanitaria, en la que, según la ONU, 7 millones de personas necesitan ayuda, incluyendo 3,2 millones de niños. La situación podría ser aún más grave ante el creciente deterioro en los servicios de agua y electricidad.

“Cinco mil personas dejan el país cada día y para final de año se espera que el número de desplazados y refugiados venezolanos alcance los 5 millones”, indicó la diplomática italiana.

“Este dramático deterioro hace que una salida política sea imperativa y urgente”, sostuvo.

Pidió por ello mayor compromiso de la comunidad internacional para dar apoyo financiero para enfrentar la crisis venezolana.

“La solución debe ser venezolana, pero la comunidad internacional tiene el deber y la responsabilidad de facilitar esa solución sin ninguna forma de despliegue militar”, señaló Mogherini.