Salud

210 mujeres mueren al mes en Venezuela por cáncer de mama

Según cifras ofrecidas por las autoridades de la Sociedad Anticancerosa Venezolana (SAV) siete mujeres fallecen cada día a causa del cáncer de mama y tres fallecen por la enfermedad en el cuello uterino. Los especialistas señalan que ante la falta de medicamentos para combatir la enfermedad en el país, es necesario promover la prevención del cáncer, ya que con un diagnostico temprano se pueden tomar medidas y salvar la vida.

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FOTOGRAFÍAS: DANIEL HERNÁNDEZ | @DANIELIMAGENGRAFICA

“Mi mamá se comenzó a quejar de un dolor en el pecho, pensamos que se trataba de un cansancio normal de su edad, tenía 60 años. Al principio le dábamos calmantes, luego la llevamos a una consulta médica, inmediatamente el doctor mandó a realizar una serie de exámenes, entre ellos una mamografía, una resonancia, eco mamario y biopsias. Con todo esos exámenes fuimos nuevamente al consultorio, y nos informó sobre el diagnóstico: mi madre padecía un cáncer de mama. No lo podía creer, recuerdo que yo no podía hablar al recibir la noticia, sentí que las lágrimas recorrían mi rostro y en mi mente pasaban muchas preguntas: ¿mamá tiene cáncer? ¿Qué vamos hacer ahora? ¿Cómo le voy a dar la noticia, tanto a ella como a la familia?, ¡Dios mi mamá se va a morir!”.

El testimonio corresponde a Tibisay Castaño, hija de Fátima de Castaño, paciente oncológica, que hace dos años falleció en las instalaciones del hospital Oncológico Luis Razetti, en Caracas.

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“Después de conocer el padecimiento de mi mamá, vinieron más exámenes, más consultas, mamá comenzó a perder peso aceleradamente. Muchos de los estudios los tuvimos que realizar en clínicas privadas, gastamos mucho dinero, pues en el hospital los equipos estaban dañados, no había medicinas, tampoco reactivos. Al final, el médico mando a realizar una resonancia y el cáncer que comenzó en el seno ya había hecho metástasis, ya era muy tarde para comenzar a realizar cualquier otro tratamiento. Nos dijeron que en el tiempo restante solo quedaba darle calidad de vida, solo la manteníamos con medicamentos para disminuir el dolor, pero al final mamá falleció a causa de esta terrible enfermedad», señaló Tibisay Castaño.

«Si hubiéramos tenido un diagnóstico temprano, tendríamos a mamá a nuestro lado ”, agregó la fuente.

Fátima de Castaño es solo un caso de las siete mujeres que diariamente fallecen en Venezuela a causa del cáncer de seno, que al mes suman 210 pacientes fallecidas, sumado a otras 90 féminas que también pierden la vida mensualmente por el cáncer de cuello uterino, según las cifras que manejan las autoridades de la Sociedad Anticancerosa Venezolana.

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Por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud, el 19 de octubre se celebra mundialmente el Día Internacional de la Lucha Contra el Cáncer de Mama, con el objetivo de crear conciencia y promover que cada vez más mujeres accedan a controles, diagnósticos y tratamientos oportunos y efectivos.

“Desde la Asociación Anticancerosa de Venezuela, durante todo el año estamos realizando campañas de concientización, de educación entre la población femenina para que se realicen sus controles, para que se revisen, pues lamentablemente las cifras de fallecimiento por el cáncer de seno, han tenido un aumento”, señaló el doctor Juan Saavedra, gerente general de la SAV en entrevista a El Estímulo. 

Juan Saavedra indicó que desde este organismo realizan un extenso trabajo para que el cáncer, en la mayoría de sus casos, sea considerado una enfermedad crónica, que al igual que la diabetes y la hipertensión, puedan combatirse y controlarse, manteniendo la esperanza y calidad de vida de los pacientes.

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“En Venezuela el cáncer de seno, sigue siendo la primera causa de muerte en la población femenina, con 7 decesos diarios, seguida del cáncer de cuello uterino que le arrebata la vida a 3 mujeres diariamente, pero estas cifras se pueden revertir con los diagnósticos tempranos, que permiten realizar los tratamientos de forma oportuna, para lo cual es necesario que las mujeres se lleven a cabo los exámenes anualmente», indicó Saavedra.

La recomendación del experto es que a partir de los 25 años se realice el eco mamario y a partir de los 40 se lleve a cabo la mamografía, con cuyos estudios se puede observar si existe alguna lesión o alteración en las mamas.

Hay que estar atentos

El cáncer de mama, es un tipo de cáncer que se forma en las células de las mamas. Las mujeres -y también los hombres- deben muy atentas si se les presentar alguno de estos síntomas: un bulto nuevo en la mama o la axila (debajo del brazo), aumento del grosor o hinchazón de una parte de la mama, irritación o hundimientos en la piel de la mama, enrojecimiento o descamación en la zona del pezón o la mama, hundimiento del pezón o dolor en esa zona, secreción del pezón, que no sea leche, incluso de sangre, cualquier cambio en el tamaño o la forma de la mama o dolor en cualquier parte de la mama.

Autoexamen

Es recomendable que las mujeres conozcan su cuerpo y practiquen el autoexamen de seno, que se ha relacionado y se conoce en el mundo entero con la palabra “Tócate”, con el cual se puede conocer un diagnóstico precoz de la enfermedad.

Con tan solo cinco minutos, las mujeres pueden conocer si existe alguna irregularidad en sus mamas: Paradas frente a un espejo deben observar la condición de sus senos, verlos con los brazos caídos a los lados; luego deben colarse las manos a la altura de la cintura y contraer los músculos del pecho para detectar si existe alguna deformaciones o anomalías. Al final, se colocan las manos en la nuca y se gira ligeramente el busto hacia la derecha e izquierda, luego se procede a realizar el tacto de cada una de las mamas, de afuera para dentro y así como en los alrededores del pezón.

Este mismo procedimiento debe hacerse debajo de las axilas, de localizar cualquier irregularidad, se debe acudir inmediatamente a una consulta médica.

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En cuanto a los casos de cáncer en cuello uterino, segunda causa de la muerte de mujeres en Venezuela, el experto señaló que este tipo de cáncer se encuentra muy ligado al virus de papiloma humano, VPH, que es una enfermedad de transmisión sexual (ETS), muy común, pero que algunos tipos de esta enfermedad, denominados de alto riesgo, pueden ser causa de la enfermedad.

“Este tipo de cáncer se puede disminuir significativamente utilizando preservativos en las relaciones sexuales y con una simple vacuna contra el VPH, que ya es utilizada en muchos países del mundo, pero lamentablemente en Venezuela y Cuba, no se han certificado y este método de prevención no se ha logrado implementar”, dijo Saavedra.

Indicó que ante esta situación, las damas deben hacerse el control ginecológico, por lo menos una vez al año, incluyendo la citología, para descartar cualquier anomalía.

La Sociedad Anticancerosa de Venezuela tiene como su principal objetivo contribuir con la reducción de la incidencia, mortalidad y morbilidad del cáncer a través de la educación, pesquisa y diagnóstico precoz, para crear conciencia colectiva de la dimensión del cáncer en el país.

Ofrece varios servicios especializado a los pacientes, en la Clínica de Prevención del Cáncer ubicada, en la esquina de Canónicos, a esperanza, en la parroquia Altagracia de Caracas.

La doctora, Laura Salvestrini, es la directora de este centro de salud en donde se ofrecen los servicios de ginecología, urología, laboratorio, mastología, gastroenterología, nutrición, psiquiatría, cirugía y mamografía.

“Sabemos las condiciones en las cuales se encuentra los hospitales públicos en el Caracas y el resto del país, por la información que nos ofrecen los colegas que allí laboran, pero especialmente por nuestros pacientes, que dicen recorrer distintos centros de salud, en donde no se pueden hacer los estudios necesarios para prevención, diagnósticos o seguimientos de casos, por falta de equipos o personal, por eso es que aquí ofrecemos estos servicios, a precios accesibles”, indicó Salvestrini.

Señaló que las autoridades del Gobierno de Nicolás Maduro deberían sumarse a la realización de campañas para la prevención del cáncer, pero que nada se hace en el área: “nosotros nos mantenemos en campaña todo el año, en las universidades, empresas, comunidades, hospitales, para lo cual contamos con una serie de aliados que se han sumado a esta causa”.

Agregó: “En medio de esta crisis que vive Venezuela, por la falta y alto costo de los medicamentos es necesario realizar los procesos de prevención, a partir de los 25 años como rutina, pero desde más temprana edad si se observa alguna anormalidad”.

Es necesario resaltar que los hombres también pueden sufrir de cáncer de mamas, en este caso de tetillas, por lo cual también deben estar muy atentos a cualquier dolor o lesión a la altura del pecho.

Falta y reventa de medicinas

Desde el año 2015, un grupo de mujeres pacientes oncológicas, decidieron formar la asociación civil Convida, con la finalidad de defender los derechos de las personas afectadas por este mal.

Mildred Valera, es la vicepresidente de esta asociación: «En mi caso me diagnosticaron cáncer de mama en el mes de octubre del año 2014. Cuando recibí la noticia lo primero que pasó por mi mente fue: voy a morir. Salí del consultorio y lloré, lloré muchísimo, luego me puse a pensar en mi hija que para el momento tenía cinco años de edad. Pensaba lo mucho que había esperado ser madre, tanto que deseaba verla crecer, estar junto a ella y allí entendí que no podía rendirme, decidí luchar contra la enfermedad. Hablé con mi familia y la de mi esposo, todos me apoyaron, reunieron todo el dinero necesario, comencé el tratamiento, pero además de todos los exámenes, fue necesario una mastectomía total de la mama izquierda”, señaló.

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Dijo que el tipo de cáncer que padeció era uno de los más agresivos, que hizo metástasis en otras partes del cuerpo “fue necesario volver a someterme a una nueva secciones de quimio y radioterapia, nuevamente en mi familia hicimos una colecta, y pagamos los servicios en una clínica privada, pero lamentablemente se dañaron los equipos y nadie quería responder por el tratamiento de 73 mujeres que dependíamos de este tratamiento para vivir». 

«Estábamos en un callejón sin salida, pues no había servicio en los hospitales públicos y tampoco en esta clínica privada, así que salimos a la calle a protestar, fuimos a distinto entes como la Defensoría y la Fiscalía a exponer nuestro caso, a Dios gracias ganamos el caso y fuimos atendidas”, dijo Valera.

Explicó que desde ese momento crearon la Fundación Convida, que además de asesorar a las pacientes oncológicas y sus familiares, les prestan apoyo durante todo el proceso, buscan donaciones de medicamentos y llevan un monitoreo de los hospitales en donde prestar atención especializada de esta enfermedad.

«En la actualidad los pacientes oncológicos atraviesan una grave situación con por el desmantelamiento de los hospitales públicos, la falta de personal especializado y de los tratamientos. Las denuncias pertinentes se han realizado ante las autoridades del Ministerio de Salud, ante el Instituto Venezolano de los Seguro Sociales, pero no hay respuesta. Solo los pacientes que tienen familiares en el exterior que pueden mandar los medicamentos o que pueden viajar hasta Colombia a comprarlos, son los que reciben su tratamiento a cabalidad, los demás enfermos solo dependen de la voluntad de Dios”, señaló Valera.

Explicó que constantemente visitan los hospitales para ofrecer charlas y apoyo a los pacientes: “ejemplo de la grave crisis que se padece en los hospitales venezolanos, es el caso del Hospital Oncológico Luis Razetti, ubicado en la parroquia San José en Caracas, en donde por la falta de personal, equipos y medicamentos, han sido paralizadas las consultas, estudios y en general la atención a los enfermos.

Actualmente los pacientes con cáncer padecen de mucho estrés, no solo por la situación de tener la enfermedad, sino por la imposibilidad de cumplir con el tratamiento. Cuando en una familia hay un paciente con cáncer, todos sufren por igual o todos los afecta la enfermedad, de alguna u otra manera.

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“Mi nombre es Mercedes Trinidad, tengo 62 años. Entre los meses de enero y febrero de este año fui diagnosticada con cáncer, realice todos los protocolos para combatir la enfermedad, los médicos indicaron que debían operarme. Fui intervenida en el Hospital José Gregorio Hernández, en los Magallanes de Catia, pero los médicos encontraron un tumor con muchas ramificaciones, me volvieron a cerrar y me dijeron que debía someterme a nuevas secciones de quimio y radioterapia. Debí comenzar ese tratamiento hace cuatro meses, pero por la falta de equipos y medicinas no he comenzado, no tengo dinero para comprar el tratamiento. Todos los días realizo un recorrido por los hospitales buscando ayuda, verificando que si llegan medicamentos, pero la respuesta siempre es la misma, no hay”.

Mildred Valera, señaló que el caso de la señora Mercedes, es solo uno de las pacientes oncológicas que se les acorta su salud y vida, por la falta de medicinas: “Lamentablemente hemos visto cómo cada día muchas mujeres pierden la vida por la falta de tratamiento, pero además mueren sufriendo fuertes dolores, pues ni siquiera se cuenta en los hospitales con calmantes que puedan calmar este sufrimiento, en los últimos momentos de vida”.

Indicó que corresponde a las autoridades del Gobierno asegurar los tratamientos a los pacientes de enfermedades crónicas, pero no ofrecen respuesta “pero sí encontramos muchos casos de personas que ofrecen los medicamentos subsidiados en reventa a precios dolarizados, tenemos hasta denuncias de personas que han ido a Colombia a comprar los tratamientos y se han llevado la sorpresa que son los tratamientos empacados para el IVSS, que deberían llegar de forma gratuita a los pacientes en Venezuela.

Tratamiento de mantenimiento

Luz Pérez, tiene 55 años, hace cinco fue diagnosticada de cáncer de seno y durante dos años estuvo realizando el tratamiento de quimio y radioterapia, gasto una gran cantidad de dinero en los exámenes:

«Hasta ahora he vencido el cáncer, pero después de mis tratamientos debo tomar por un tiempo de cinco años, diariamente, un tratamiento de mantenimiento llamado Anatropan, es un bloqueador hormonal que debía recibir a través del Seguro Social, pero allí no hay y yo no tengo dinero para comprarlo. Los médicos nos han advertido que de no realizar este tratamiento el cáncer puede volver a reproducirse. Temo por mi vida, tengo miedo de tener que volver a pasar por todo el nuevo proceso desde el inicio, tengo miedo de morir”.

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