Salud

Calima, un fenómeno que afecta la salud de los caraqueños

Los aproximadamente 19 incendios que se han registrado en Caracas en los últimos días, han espesado el aire de tal manera que han desarrollado graves problemas respiratorios en la población. 

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Fotografía: Daniel Hernández

Algunos vecinos de  distintas zonas como La Castellana, Chacao, Terrazas del Ávila y Alto Prado denunciaron al equipo de El Estímulo que  las irritaciones en la garganta y malestar general asociado a este fenómeno se han ido incrementando. Cada año en época de sequía, especialmente en  los meses de febrero y marzo, la calima se hace presente en el ambiente caraqueño y  en el de otras ciudades del interior del país.

Este un fenómeno meteorológico con presencia en el aire de partículas suspendidas muy pequeñas de polvo, ceniza o algún tipo de sus variantes. Este fenómeno puede presentarse en dos tipos: la calima tipo “A” y la calima tipo “B”. La tipo “A” está asociada a eventos naturales y la de tipo “B” se produce por eventos especiales como erupciones volcánicas e incendios forestales.

Esto lo anunció el ingeniero ambiental Carlos Mendez Martínez al asegurar que la calima que ahora se presencia en Caracas es de tipo B, la cual es la más tóxica. Está acompañada de otros elementos más allá del polvo como lo son gases provenientes de vehículos y de fuentes industriales lo que la convierte en altamente irritante.

Mendez Martínez resaltó que uno de los aspectos más preocupantes de esta situación es la carencia de mediciones sobre la calidad del aire en la ciudad. Denunció que no se puede alertar a la población las medidas más oportunas a tomar cuando se presentan sucesos de este tipo.

Asimismo aseguró que parte de las consecuencias que este fenómeno produce en primera instancia son: disminución de la visibilidad, irritaciones oculares y en la mucosa. Cuando la presencia se extiende por más días puede generar consecuencias como problemas respiratorios en personas más vulnerables como niños, ancianos y asmáticos. En algunos casos la sensación de no poder respirar con normalidad genera crisis de pánico.

 

Indicó que después de los humanos, los más afectados son los animales. «Hasta las aves pueden tener consecuencias en cuanto a la visibilidad dependiendo de la densidad del humo». En el caso de las plantas el proceso de fotosíntesis puede verse afectado ya que las partículas pueden depositarse en sus hojas y dificultar el proceso de intercambio de gases.

Leonor Sosa, médico con especialidad en neumonología, aseguró a El Estímulo que la principal afección en cuanto a la salud es a nivel respiratorio ya que produce irritación en las mucosas. “Las personas pueden sentir picazón en los ojos, obstrucción nasal, tos seca”, afirmó que en pacientes que tienen enfermedades de base como bronquitis, enfisema, rinosinusitis, asma o cáncer de pulmón puede generar broncoespamos o hiperreactividad bronquial.

Las patologías desarrolladas deben tratarse con antialérgicos, esteroides y broncodilatadores que pueden ser inhalados o a través de nebulizaciones. También recomendó que para evitar que el fenómeno afecte a la salud, se debe mantener las ventanas cerradas, mantenerse en espacios con aire acondicionado en temperaturas entre 20° y 23° grados y consultar al médico para tratar estos procesos de forma temprana.

Aseguró que si la presencia de calima sigue en el tiempo puede generar un problema de salud pública.

Daniel Paéz, oftalmólogo y oculoplástico, aseguró que a nivel de la esfera ocular la calima puede desarrollar conjuntivitis alérgicas. Los síntomas de esta patología son ojos rojos o enrojecimientos de la esclera, picazón o prurito, irritación, ardor y lagrimeo. En caso de presentar alguno de estos síntomas, recomendó que se debe asistir al oftalmólogo para que el profesional pueda dar un diagnóstico preciso de la patología, los tratamientos que se suelen recetar van ligados a la aplicación de gotas oftálmicas para disminuir la reacción inflamatoria, alérgica o irritativa

Aseguró que algunas medidas de prevención van ligadas a utilizar lubricantes oculares o lágrimas artificiales de tres o más veces al día para mantener frescos los globos oculares y libres de partículas.

La calima desaparece con grandes corrientes de viento que la diluyen o con lluvia.

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