Brad y Angelina estarán bien

El revolú que suscitó la noticia del divorcio de Angelina Jolie y Brad Pitt inundó a la prensa de supuestos anodinos. Las redes sociales fueron muchos más potentes: dimes y diretes que no llegaron sino a un río seco. ¿Qué importancia tiene un divorcio entre miles? El pelo de oro de Pitt ni la boca turgente de Jolie garantizaron amor eterno

Se suponía que iba a ser otra semana Kardashian en Hollywood. Una de chismes inapetentes sobre las peores vestidas en los Premios Emmy, los nuevos descubrimientos hallados en el vigésimo aniversario de la muerte de la ex reina infantil JonBennét Ramsey y la especulación sobre la identidad del misterioso famoso quien supuestamente abusó sexualmente del fallecido Corey Haim, ícono juvenil en los ochenta. Todos los titulares en las revistas del corazón apuntaban hacia lo aburrido. Cosas que pasan durante este tipo de semanas cuando a Taylor Swift no le da por conseguirse un novio.

Y luego, desde la más alta torre de las colinas de Hollywood, surgió una noticia en las tempranas horas de la mañana que despertó a Los Ángeles con más fuerza que un terremoto de 5.0 en la escala de Richter. Angelina Jolie, esa actriz rebelde sin causa, que besó a su hermano en la boca cuando ganó un Oscar, ex rompe hogares, seguidora de Josephine Baker en menesteres de adopción mundial, defensora de la lucha contra el cáncer y humanitaria excelsa, le había pedido el divorcio a Brad Pitt tras doce años de relación. El fin de la pareja real estremeció a sus fanáticos como un huracán.

El mundo no es lo que era en 2005 cuando los Pitt-Jolie revelaron que eran un ítem luego de enamorarse en el set de la película Sr. y Sra. Smith. Facebook era tan solo una herramienta para conectarse con amigos perdidos del colegio, YouTube apenas comenzaba y las opiniones estaban lejos de redactarse en 140 caracteres. Fue la prensa quien a lo largo de los años nos regaló a “Brangelina”; nos dibujó el triángulo Aniston-Pitt-Jolie; y nos presentó a Maddox, a Zahara y a toda la interminable tribu que dibujaron garabatos en el velo de novia que usó Jolie cuando contrajo matrimonio formal con Pitt.

Hoy el mundo es distinto. Con el advenimiento de Twitter, la prensa somos todos nosotros. Gracias a las Kardashian y la sección de comentarios en las redes, los humanos ahora somos los reporteros de nuestras propias opiniones. Como tal, podemos hacer de un divorcio ajeno un Trending Topic en cuestión de segundos. Ya no quedamos contentos con saber cómo, por qué, cuándo y dónde pasó la estrangulación del amor entre la pareja. También queremos dar nuestro veredicto personal sobre el asunto. Memes de Jennifer Aniston incluidos.

Esto es todo lo que hay que saber sobre el divorcio entre Angelina Jolie y Brad Pitt: van a estar bien. Estos dos millonarios y súper estrellas sobrevivirán el divorcio como cualquier mortal. No es “el fin de una era”, como opinó la cantante Adele en un concierto que le dedicó a la ex pareja en el Madison Square Garden. Es simplemente el fin de una relación.

Lo que sí es relevante de esta noticia es que encara a la humanidad a repensar sobre los temas que escoge para discutir, sobre todo cuando ha asumido la responsabilidad de ser comentarista de las noticias. Ojalá algún día las causas sociales por las cuales lucha Angelina Jolie como embajadora del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados puedan cubrir tantos centímetros de prensa como lo es el punto final del matrimonio de la mujer más bella del mundo con el hombre más guapo de todos.

De momento ese no parece ser el caso. Esta semana en Hollywood, Angelina Jolie y Brad Pitt bajaron de la más alta torre para decirle al mundo que las historias con finales felices son solo historias, ficción. El mundo se volvió loco en Twitter. Y la prensa rosa sonrió.