Economía

En las zonas populares “el que no trabaja no come”

Estén a favor o no de la convocatoria hecha por la MUD, los habitantes de Catia, El Cementerio, La Vega y la Cota 905 salieron a trabajar. No por una cosa de principios, sino por practicidad. Hay que llevar la comida a la mesa. Los únicos que se ausentaron por completo de esos sectores fueron los transportistas

Aduanas como muros: sin envíos desde el extranjero

Las campañas de ayuda desde el extranjero comienzan a desaparecer. Desde la aduana, el Seniat declaró la guerra al que ose enviar productos de primera necesidad o aquellos que puedan aportar a la resistencia opositora, aunque el destinatario sea otro. Pagan justos por "pecadores". Venezuela ve cerrar las puertas de una alternativa a la continua escasez de recursos

Al pan, pan y a los panaderos, guerra

No es sencillo regentar una panadería. Su jornada comienza antes del alba y termina mucho después del anochecer. Hoy sus dueños se ven con el agua al cuello. No importa el esfuerzo que les haya costado tenerla, temen que se las quiten. A falta de arepas, se convirtieron en los responsables de que haya algo en la mesa de quienes no tienen más nada que comer, salvo pan

Viviendas desocupadas, el secreto mejor guardado del inmigrante

La migración venezolana no solo ha dejado huecos sentimentales. Apartamentos en zonas de alto y mediano poder adquisitivo se vacían progresivamente en Caracas. Hay quienes optan dejar sus viviendas bajo llave por el tiempo que sea necesario. Otros prefieren vender pese al descenso de los precios, incluso en dólares

Venderlo todo para huir de Maduro

Emigrar no solo supone dejar atrás costumbres, familiares, amigos y empleo, sino también el patrimonio adquirido a lo largo de muchos años de trabajo. La compra de divisas subsidiadas es un mito. Una mentira más del chavismo. Por consiguiente, muchos venezolanos optan por deshacerse de sus pertenencias, comprar un boleto y partir antes de quedarse en esta tierra… que ya no es de gracia ni ganancia

De cómo se esfumó la Misión Clase Media

El socialismo chavista aprovechó el boom de precios petroleros para inundar el mercado de productos importados. Con un endeudamiento creciente y la caída de la producción nacional, el venezolano promedio disfrutó de una ilusión económica sin parangón financiada a futuro con la ruina nacional

Comprar afuera para comer adentro

Una sola empresa de envíos para Venezuela, de las más de 200 que hay en Estados Unidos, ha transportado más de 4,5 toneladas de alimentos al país en lo que va de año. La escasez obliga a soluciones tan creativas como costosas. Algunos han optado por empezar a hacer mercado en las cadenas norteamericanas, sin salir de casa y al borde del teclado. Quemar los ahorros no importa siempre que haya disponibilidad y variedad

Mesoneros y parqueros: espectadores del derroche

Mientras las colas de los supermercados y farmacias se ensanchan, un mínimo porcentaje de la población puede satisfacer los gustos más exquisitos: viajes, banquetes, compras. En el detrás de cámara, otros muchos atienden en locales comerciales y zonas adineradas. ¿Qué piensan y cómo miran mesoneros, choferes o guardaespaldas la vida de despilfarro de quienes pueden darse el lujo de una botella de fina champaña?

La clase media también pasa hambre

Sortear la pobreza —aun siendo profesional— es el día a día de la clase media. Las comidas completas y balanceadas son cosas del pasado reciente. Espejismo empañado por las largas colas de bachaqueros en supermercados y los precios galopantes de los productos regulados. El hambre y la ruina conquistaron todos los estratos sociales

Las aerolíneas alzan vuelo pero bien lejos de Venezuela

Un cerco invisible, pero palpable, se alza sobre tierra criolla. El país queda incomunicado con cada operadora aérea que se retira del mercado o suspende indefinidamente sus servicios. Venezuela pasó de ser internacional a estancarse por una deuda multimillonaria que el Estado no salda

Venezuela no tiene plata ni para pagar su plata

El gobierno de Maduro, en lugar de tomar medidas que organicen la economía del país, tomó una decisión que incrementa la inflación: emitir papel moneda sin respaldo en dólares. Pero no tiene bolívares ni para pagar la impresión de estos nuevos billetes inorgánicos. Mientras tanto el venezolano se siente más pobre y devaluado

Movilnet: retrato de una empresa quebrada

A mediados de la década pasada todos tenían un celular en las manos. Mucho de esto se debió a Movilnet y sus teléfonos "baratos". Pero desde hace dos años, la empresa acusa una acentuada escasez de equipos y hasta de líneas. Hoy, sus agentes comerciales lucen vacíos, ya no se hacen listas de espera y los populares teléfonos gubernamentales, el Vergatario y el Orinoquia, brillan por su ausencia. Este es el retrato de una empresa que está muriendo de mengua sin que nadie se altere

El legado agrícola de Chávez no florece

En el corazón de Bellas Artes, el cultivo organopónico Bolívar I -modelo para los sembradíos venideros- sobrevive entre el humo y los escombros. A casi 13 años de su inauguración por el mismo Hugo Chávez, los milicianos que allí laboran no vacilan en preservar el legado de su "Comandante Supremo", con pico, pala y semillas en mano. Mientras, los potenciales compradores aplauden la iniciativa, mas no sus insuficientes frutos

Pólizas de seguros: nada seguro

El mercado cambiante venezolano parece regir las posibilidades de protección de sus habitantes y las empresas que las ofrecen. Sin una legislatura cooperante, la oferta y la demanda de seguros están atadas a cuántos bolívares se tengan reunidos, a la vez que la vida, en comparación con los automóviles, parece estar infravalorada

Presupuesto Nacional 2016: billones en fuga

El presupuesto planteado para el 2016 raya en la exorbitancia inflacionaria y la necesidad inexistente de protección al analizar los órganos gubernamentales que llevan la batuta de bolívares asignados. Más defensa y menos educación, cultura o turismo. ¿A la victoria siempre?

Los crepúsculos de la economía de Barquisimeto

“Cadiveros” y especuladores se mueven entre los comerciantes y constructores para darle vida a la economía del estado Lara, en donde el fuerte sigue siendo el sector agroindustrial —que no se escapó de los golpes chavistas

De bolívar fuerte a limosna nacional

Si un billete pudiera hablar, hace rato que los nuestros dirían: “sálvenme o mátenme”. Ahora no sólo la inflación y la devaluación arremeten contra los bolsillos sino una prohibición que prescribe los montos máximos a tener en efectivo