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Política

Tras el Frank Underwood venezolano

La política venezolana hace que las situaciones de House of Cards, la serie de Netflix, se vean hasta pequeñas en comparación, con un Frank Underwood sin Constituyente plenipotenciaria. Un pelele en comparación con quienes manejan por completo un país petrolero dominando casi todas sus instancias institucionales, o destruyendo u obviando a las que escapan de sus garras

Venezuela, un Estado en vías del colapso

Los conceptos causan cierta antipatía o rechazo. No obstante, son necesarios para entender procesos políticos y sociales tan complejos como irresolutos. ¿Qué es un Estado fallido o Estado frágil? Indicadores, como el alto índice de homicidios, inseguridad alimentaria y médica, expoliación por parte de grupos armados, entre otros, denotan que Venezuela está a punto de colapsar Escasean los alimentos y medicinas. La inflación anual superó 500%, según cálculos extraoficiales. Crece la mortalidad infantil y materna. El Ministerio Público admite que se registraron 21.752 mil homicidios para una tasa récord de 70,1 por cada 100 mil habitantes. Barrios de la capital son controlados por bandas armadas. Y, ahora, la calle es el escenario de una batalla campal entre manifestantes y cuerpos represivos. ¿Cómo se llama la obra? República Bolivariana de Venezuela. Dolorosa respuesta. La magnitud de esta tragedia abre la discusión sobre si es posible catalogar al venezolano como un “Estado fallido”. Sin embargo, antes de calificar al país, los expertos consultados destacan la complejidad que entraña precisar el alcance del término. “Obviamente, habría que partir de una definición, y el problema es que no hay acuerdo entre los estudiosos del tema”, subraya el consultor del International Crisis Group, Phil Gunson, quien señala que la etiqueta de “fallido” suele colocarse sobre aquel Estado cuyo gobierno “está colapsado o incapacitado para cumplir con las funciones que justifican su existencia; por ejemplo, no garantiza la seguridad física ni alimentaria; no controla su territorio, no logra cobrar impuestos, no existe Estado de Derecho, etcétera”. citaestado3 El profesor Ángel Álvarez aporta otra visión. “Un Estado fallido es por definición uno en el que un grupo armado del mismo país, minoritario y generalmente muy violento, tiraniza y expolia al resto de la población, creando situaciones de sumisión extrema, a veces esclavitud, y extrayendo de la población todos los recursos necesarios para mantener su dominio”, resume el politólogo. Álvarez explica que “la teoría del Estado fallido comenzó como un concepto típicamente cualitativo pero ha evolucionado —como es normal en Ciencia Política— a una escala de medición. Algunos de sus teóricos han descartado el término ‘fallido’ y hablan en la actualidad de ‘Estados frágiles’ y ‘fragilidad estatal’”. ¿Y qué es, entonces, un Estado frágil? “Un Estado frágil es aquel que acumula rasgos que le aproximan a la falla o colapso”, completa el catedrático. El Índice de Estados Frágiles (IEF) 2016, elaborado por la ONG norteamericana The Fund for Peace, examinó a 178 naciones tomando como referencia “sus niveles de estabilidad y las presiones que enfrentan”. La evaluación se basa en una serie de indicadores sociales, económicos, políticos y militares, con el objeto de determinar cuándo esas “presiones” colocan a los Estados al borde del precipicio. citaestado2 La medición arroja doce categorías, desde “muy sustentable” —sitial que Finlandia ocupa en solitario— hasta “alerta muy alta” —que cierra con Somalia. Venezuela aún no cae en la zona de “alerta”, pero ya está incluida en la lista de “amenaza alta” junto a otros 28 países. De ese grupo forman parte dos latinoamericanos: Colombia —levemente por encima de su vecino— y Guatemala, un poco por debajo. El IFG identifica a las naciones que en general mejoraron y empeoraron más entre 2015 y 2016. La República Bolivariana aparece en este segundo lote al lado de Siria, Yemen, Guatemala, Hungría, Camerún, Micronesia, República Checa, Grecia, Sudáfrica y Papúa Nueva Guinea. Entre los que más progresaron en el último ejercicio figuran Colombia, Costa de Marfil, Liberia y Kazajistán, entre otros. Venezuela obtiene su peor nota en tres indicadores: Legitimidad estatal —referida a temas como corrupción, participación política, eficacia gubernamental y tráfico de drogas—, Derechos Humanos y la excesiva polarización de las élites. La dificultad para manejar las tensiones sociales que pueden desembocar en violencia, el pobre desempeño económico y la incapacidad de proveer servicios públicos de calidad a la población, son elementos que también repercuten en el puntaje negativo que arrastra el país.

Sala Constitucional del TSJ, verdugos de la democracia

La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia puso la guinda de sus actuaciones con dos fallos seguidos que van directo al corazón de la democracia. Siempre controversial, tiene un récord en pasearse tangencialmente entre la ley y el abismo para favorecer aliados políticos. Ahora, para solventar la "controversia de poderes" entre el TSJ y el Ministerio Público decidió devolver algunas competencias legislativas a la Asamblea Nacional 

Partidos políticos, fobia del sistema electoral

Con espacios cada vez más reducidos para la diversidad, la política venezolana se inclina por aquello que denostó: el bipartidismo. El proceso de validación de partidos del Consejo Nacional Electoral ha recrudecido este escueto y limitante sistema. Tres son multitud en el espectro electoral de hoy

Políticos bien papis

El limbo post diálogo, la desesperanza y el recogimiento de este nuevo venezolano de clausura conceden tiempo para advertir detalles más banales en los actores políticos. La guapura, porte y look de los líderes criollos son aún la ficha bajo sus mangas. Ellos lo saben. Y aunque la política canse, a nivel planetario, el sex appeal siempre puede ser el último cartucho

Las malas lenguas de la política venezolana

Antes de la descalificación que llegó con Hugo Chávez, existió en Venezuela una forma de hacer política que empinaba el uso del buen verbo y hasta priorizaba el respeto al adversario. La civilidad era palpable. Ahora el deterioro alcanza a tirios y troyanos, aunque haya quienes se arriesguen a salir del esquema de las formas

Opositores y chavistas: unidos por dinero y corrupción

Henrique Capriles anunció la divulgación de una lista con nombres de opositores vinculados en contubernio con chavistas. Alianzas de las que han surgido ingentes beneficios económicos. La corrupción y el dinero no tienen amigos ni ideales políticos. Pero en este caso une hasta a los enemigos. Unos y otros viven tiempos de repudio, cada vez pierden más y más popularidad 

Lo que esconde la Mesa de la Unidad

En la Mesa de la Unidad Democrática coexisten dos visiones aparentemente irreconciliables de entender la política. La coalición, que debió fortalecerse en 2014, según lo previó su secretario ejecutivo fundador, sufrió justo ese año su primera gran crisis. Ahora afronta, llena de contradicciones, un punto de inflexión que el chavismo amenaza con aprovechar de nuevo

Tanto dialogar para morir en la orilla

Gobierno y oposición se ven las caras por tercera ocasión en una mesa de diálogo. Es la primera vez que las condiciones le son tan favorables a los segundos aunque la percepción pública les endilgue debilidad. La gran duda es si el gobierno de Nicolás Maduro aprovecha la negociación para ganar tiempo y si la MUD tendrá la suficiente sangre fría para llegar a un acuerdo que desemboque en una salida electoral

Las blandenguerías de la MUD

Mientras los venezolanos siguen esperando un cambio, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se debate entre distintas herramientas políticas. Marchas, conversaciones, juicio político, todas prometedoras pero sin resultados aún irrefutables. Y desde el Gobierno acusan terrorismo, mentiras y avientan provocaciones

Capitolio TV: el renacer de un canal proscrito

Meses de trabajo, conformación de equipos y consolidación de una propuesta condujeron a la creación de Capitolio TV, el canal que hereda las intenciones de ANTV de enfocarse en la actividad parlamentaria. Con transmisión por Youtube, busca espacio en las cableras mientras anuncia programación más allá de las sesiones del hemiciclo. Su creación recuerda una historia reciente de ilegalidad y despojos

La “neodictadura” de Maduro

Es un acto de pereza intelectual endilgar una etiqueta para explicar la crisis política y de gobernabilidad de Venezuela. Para algunos es autocracia y para otros “neodictadura”, como acuñara Henry Ramos Allup. Lo cierto es que el país se desbarranca en un twilight zone en el que Maduro usa las instituciones para afianzarse en el poder en tanto reprime a la oposición

Turba violenta como escudo de la revolución

Aunque hacen y deshacen a sus anchas, los afectos más violentos del Gobierno son los cobayos del modelo chavista. Son los primeros en línea de fuego, esos que causan los estragos individuales. Expertos explican que la “revolución bolivariana” se defiende, realmente, desde la manipulación de las instituciones y poderes públicos, mientras seguidores, también llamados “pueblo”,  lanzan porrazos, hacen bulla y intentan amedrentar a la oposición

La dictadura a la vuelta de la esquina

Largas colas para comprar alimentos escasos, racionamiento eléctrico, represión a disidentes y bloqueos de caminos electorales ponen los pelos de punta a quienes emigraron a Venezuela en busca de mejores oportunidades. Huyendo de dictaduras del siglo pasado, encuentran en el socialismo del siglo XXI un régimen híbrido, pero represor, que ya es más limonada que chicha

Los debates del Referendo Revocatorio que el chavismo olvidó

Echarle una mirada al pasado da luces sobre las razones de lo que se vive en el presente. La Asamblea Nacional Constituyente solo necesitó de 22 sesiones para debatir en la plenaria el anteproyecto de la Constitución que hoy debería dar las luces del destino del país. Lo dicho entonces quedó asentado en los diarios de debate. Aquí la muestra de la defensa a ultranza de la figura del referendo revocatorio en 1999 por una mayoría constituyente afiliada al chavismo

Llegar a Caracas, como sea, para marchar

Atravesaron peajes y alcabalas, sortearon malandros y bombas lacrimógenas y algunos hasta estuvieron hospitalizados. Esta semana trasladarse hasta Caracas tuvo visos de épica y odisea, pero no importó. El objetivo, a cualquier precio, era participar en la Toma de Caracas, la marcha convocada por la Mesa de la Unidad para exigir un referéndum revocatorio

Anatomía del joven activista venezolano

Aquí una pequeña muestra que retrata cómo algunos jóvenes inician su carrera en política haciendo las veces de activistas. No temen pese a no desconocer los riesgos en un país que castiga la disidencia. Carne de cañón, millennials o esperanza, el asunto es que el futuro es ahora. Los próximos líderes no quieren perder tiempo. Preparen las críticas y los votos

En Vargas al chavismo se lo llevó la marea

El estado más rojo rojito del país se destiñe por las mismas razones que asolan al país: escasez, alto costo y diminución de la calidad de vida. Mientras en el PSUV sus miembros buscan culpables y calientan pugnas, en la calle aumentan el hambre y los reclamos en este estado arruinado por la falta de actividad aduanera, portuaria y aeroportuaria, principales sustentos de la economía local Margarita Méndez ha vivido desde siempre en Caraballeda. A sus 58 años, no tiene empacho en admitir su arraigo por el estado Vargas. La fachada caribe del Ávila le sienta bien, y nunca ha tenido deseos de mudarse a Caracas o siquiera tener que recorrerla. “A mí me gusta mi pueblo, por eso ni he aceptado trabajos allá ni me he querido mudar, ni siquiera luego del deslave cuando esto se puso feo”, dice. Pero ahora a la capital debe subir, al menos, dos veces por semana. “Aquí en Vargas no se consigue suficiente comida para todos. Son unas colas horribles. Todo el mundo sabe que allá arriba sí hay aunque sea un poquito más”.