Salud

Migrantes venezolanos enfrentan una encrucijada en Colombia

Cerca de 44.000 venezolanos han llegado a Arauca en los últimos años huyendo de la crisis económica y política que atraviesa su país. Aunque allí encuentran los bienes que necesitan para subsistir, muchos se enfrentan a situaciones de precariedad que no están siendo atendidas adecuadamente.

“Si enfermarte de malaria es tu forma de seguir viviendo, vale la pena”

Cuando va a la mina a buscarse la vida, Yordan Pentoja sabe que está en riesgo. En Bolívar está el foco infeccioso de malaria más fuerte de Venezuela, el país más afectado -y por lejos- por la efermedad en todo el continente, según registros de la Oranización Mundial de la Salud. Pero a él, como a sus compañeros, sobrevivir es prioridad, así sea transitando una y otra vez por el paludismo

“Todo el mundo ha tenido paludismo por aquí”

A sus 22 años, Sulay Lozano afirma haber padecido malaria unas 40 veces. Residente en Las Claritas, municipio Sifontes del estado Bolívar, vive junto a su familia de la minería, esa que va depredando el sur del país. Venezuela tuvo en 2018 el 51% de todos los casos de paludismo registrados en el continente, según la data consolidada más reciente de la Organización Mundial de la Salud, cuadruplicando el dato en apenas un lustro

“En las minas he tenido malaria seis veces”

Miguel Escalona tiene 19 años, y vive en Las Claritas, al sur del país. Venezuela registró 323.392 casos de malaria entre el primero de enero y el 12 de octubre de 2019, según el reporte “Malaria en las Américas” de la Organización Panamericana de la Salud. Bolívar, Amazonas y Sucre concentran el 90% de los casos nacionales

Malaria y minas: en Bolívar se tienta a la muerte

Al sur de Venezuela, las minas se han convertido en foco endémico de malaria. La precariedad del sistema de salud y las condiciones socioeconómicas complican aún más la lucha contra el paludismo, una enfermedad que alguna vez fue derrotada pero que resurgió en pleno siglo XXI

Vivir con sarna, la enfermedad de la pobreza

Pobreza e insalubridad, una mezcla que pica. Enfermedades endémicas más propias de la dictadura de Juan Vicente Gómez, al principio del siglo pasado, se reproducen por doquier. La sarna también escuece. La falta de higiene en un país sin agua potable le abre el camino, y no hay cómo limpiar para cerrarlo. Las recomendaciones son básicas, pero el entorno condena

Diálisis, emergencia y apagones: cóctel mortal

Angustia es la palabra que define lo que padecen los pacientes de diálisis. Para ellos, que sobreviven día a día con un tratamiento a medio dar, los apagones que afectan a Venezuela, no son más que otro obstáculo a sortear dentro de una dinámica deplorable

Morir enfermo esperando un peñero, el calvario de Araya

La falta de una lancha ambulancia, que dejó de funcionar hace dos años, pone en estado de indefensión a los habitantes del municipio Cruz Salmerón Acosta del estado Sucre, quienes reclaman el servicio y denuncian la muerte de pacientes en espera de ser trasladados de emergencia a Cumaná

La "maternidad forzada" del socialismo del siglo XXI

A medida que la crisis en Venezuela se agrava, las mujeres son las más perjudicadas. A pesar de las promesas del gobierno socialista de proporcionar acceso a la planificación familiar a todas, encuestas y entrevistas recientes con profesiones médicos muestran que el acceso a los anticonceptivos sigue sin ser generalizado, dejándolas a la deriva de la maternidad forzada 

Implantes PIP, la bomba de tiempo no está desactivada

Miles de venezolanas que aún portan las prótesis mamarias francesas Poly Implant Prothèse dependen de una indemnización para extraerlas. Una alianza internacional trata de brindar respuestas en un proceso judicial largo y lento, afectado además por el control de cambio impuesto por el chavismo, que no le borra a las víctimas la preocupación por tener una bomba de tiempo en sus pechos L a ansiedad, el miedo y el dolor acompañan diariamente a la mujer venezolana que hace diez años confió en las fraudulentas prótesis mamarias francesas Poly Implant Prothèse (PIP).La polémica se destapó en 2010, una vez que estos implantes fueron prohibidos en el mercado internacional por la Agencia Nacional de Seguridad del Médico y de los Productos de Santé, Francia.

Hospital Psiquiátrico de Caracas, hacinamiento de locura

La crisis venezolana no perdona y, cuando de la salud se trata, muchos son los que han quedado olvidados. El Hospital Psiquiátrico de Caracas es ejemplo de ello. Más que que sobrevivir a la crisis, el lugar se ha convertido en un decadente laberinto de los enfermos mentales

Sin agua no hay paraíso pero sí infecciones

En Venezuela las poblaciones sufren la falta del líquido en los grifos. Las comunidades se surten de fuentes improvisadas o naturales, confiando en que la ven "cristalina". La doctora María Graciela López, presidenta de la Sociedad Venezolana de Infectología, asegura que son muchas las bacterias presentes en las aguas sin procesar. Diarreas, vómitos y deshidratación forman el cuadro patológico de los afectados

Hepatitis A, contagiarse con el virus de la precariedad

Un total de 14.473 casos de hepatitis se reportaron en el último boletín epidemiológico que el Ministerio del Poder Popular para la Salud publicó en 2016. Tres años más tarde, un aumento exponencial del virus tipo A sacude a un país que carece de políticas de salud pública para controlar la epidemia de una enfermedad que se origina principalmente por la contaminación del agua que debería ser potable

Limpiar el agua o exponerse a morir

El país sobrelleva racionamientos de agua desde hace una década. Lejos de imaginar que la situación podría ser peor, el caos por la búsqueda de aquel tesoro se desató tras los apagones. Expertos afirman que no es seguro consumir el agua de Venezuela sin someterla a una potabilización artesanal en el hogar, no importa si llega por el grifo o si hay que sacarla de tomas improvisadas o de manantiales naturales“En promedio, una persona debe tener no menos de 50 litros de agua al día para su uso personal”, explica José Félix Oletta, médico cirujano e internista, y exministro de Sanidad y Asistencia Social. Pero, cuando la estadística no se cumple y se tiene mucho menos del promedio, las personas caen en “estrés hídrico”. “Imagínese la población de Caracas, qué va a tener 50 litros per cápita. ¡Imposible, no los hay! Determinadas zonas de Venezuela están en esa condición, especialmente las zonas norte costera, que son las que representan el 80% de la población”.

Susana Raffalli: Más que ayuda, se requiere asistencia humanitaria

La experta en seguridad alimentaria y nutrición Susana Raffalli explica que no basta la provisión de alimentos y medicinas, pues también se requiere un programa más integral, concebido para restablecer los derechos a la vida, la alimentación y la salud. Raffalli responde ocho preguntas esenciales sobre los esfuerzos para afrontar la emergencia humanitaria compleja en Venezuela

El hambre no espera por la ayuda humanitaria

Bajo cuatro toldos blancos, voluntarios ofrecían consultas médicas en un campamento de una empobrecida zona del suroeste de Caracas, como parte de la ofensiva para el ingreso de ayuda humanitaria liderada por Juan Guaidó

Niños con cáncer sueñan su futuro en un trágico presente

La crisis hospitalaria venezolana ha convertido un diagnóstico de cáncer en casi una condena mortal. Se cuentan por decenas de miles los pacientes venezolanos que no tienen acceso a tratamientos ni a recuperación dentro del territorio. Pero los más pequeños quieren vivir, imaginan su vida adulta y no se amilanan ante el presente

Mejor perder el seno que la vida

Nancy Chamorro se salvó del veneno abrasador de las células cancerígenas, aunque perdió su seno derecho en la batalla. Escapó de las estadísticas: seis de cada 15 mujeres fallecen diariamente en Venezuela. En el Día mundial de la lucha contra el cáncer de mama, Nancy se siente tan vencedora como femenina