Consejos para evitar un secuestro

En 2013 expertos indican que, a manera conservadora, pudieron cometerse 1.040 raptos "Alrededor de 61% de los afectados decidieron no denunciar”, asegura Fermín Mármol García. En las principales ciudades del país están secuestrando ex policías, paramilitares y colombianos. También el Ejército de Liberación Nacional y las Farc. Aquí unos tips para prevenir este horror 

Los secuestros pueden ser prolongados o express. Los más comunes, según el informe del año 2011 del Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana, son los segundos: entre dos y cuatro diarios porque requieren menos esfuerzo de logística por parte de los involucrados. “El 95% de las víctimas de los express son escogidas por la riqueza exterior, como joyas o un vehículo llamativo”, explica Carlos Pérez Barrios, un experto en seguridad personal.

Lo más importante para prevenir un secuestro es aceptar que, en cualquier momento, se puede ser víctima. Luego, es recomendable seguir ciertos consejos para evitar ser presa fácil. Mármol García menciona que los jueves, viernes y sábados ya no son los preferidos para los secuestradores. “El delito ha mutado de domingo a miércoles, porque son días en que la gente baja la guardia. Por ejemplo, cuando un padre sale un domingo en la mañana a comprar el periódico”. A esto agrega que, aunque los fines de semana en las mañanas son muy peligrosos, las noches siguen siendo las mejores amigas de los delincuentes por la ausencia de fuerzas policiales.

“Se deben acortar las distancias para disminuir la probabilidades de ser víctimas”, dice el director de Seguridad Integral de la Policía de Baruta,  Manuel Tangir, quien explica que antes de salir cuando entra la Luna hay que decidir a dónde y cómo se va a ir, evitando saltar de un lugar a otro. También es esencial conocer quién está alrededor. “Antes de contratar a alguien se debe conocer quién es esa persona y con quién se relaciona para impedir una sorpresa desagradable”, sugiere Pérez Barrios.

Hay que estar atento cuando se maneja. “Una discusión que distraiga al conductor y las despedidas románticas en el carro, lo convierten en una presa fácil”, afirma Tangir. Asimismo, nunca se debe perder el anonimato, por lo que es necesario tener vidrios ahumados, incluyendo el de adelante. “Cuando una persona se baja en las madrugadas en la calle del hambre o en una arepera, automáticamente pierde el anonimato”, explica Mármol García. El criminalista considera que es indispensable la preparación familiar para enfrentar estos casos: “Las familias tienen que comprender que Venezuela cambió. Deben sentarse a discutir opciones y decisiones que tomarán en caso de secuestro. Necesitamos ‘colombianizarnos’ al estilo de Colombia de los años 90, argumenta.

Durante: Reacción y acción

“Uno nunca sabe cómo va a reaccionar”, es lo que se escucha al hablar de estos temas. Lo cierto es que mientras más preparada este la víctima, mejor va a fluir la situación. Es pertinente pensar con tiempo qué se va a decir, cómo se va a actuar para que en el momento se puedan controlar las emociones. Los expertos recomiendan siete consejos:

Primero: la vida es lo más importante, por lo que se debe mantener la calma en todo momento y nunca poner resistencia.

Segundo: evitar regalar información financiera y familiar. Esto no quiere decir que se deba mentir –la mentira es un arma de doble filo en estos casos-, pero sí responder lo justo y no más.

Tercero: no afirmar la posesión de la cantidad de dinero que se pide.

Cuatro: tener pensado cuál es el familiar más apropiado para realizar la negociación. Esta persona no debe ser alguien nervioso o que se altere fácilmente.

Quinto: describir cada acción que se vaya a ejecutar  y repetir lo que se le ordena. Por ejemplo: -“Dame la cartera”. –“Estoy sacando la cartera del bolsillo derecho y te la voy a dar”.

Sexto: hacer sentir al victimario que ellos controlan la situación.

Séptimo: evitar el contacto visual, pero estar siempre pendiente del entorno. Se deben agudizar los sentidos para recolectar la mayor cantidad de datos posibles para el próximo paso: denunciar.

El Después: Deber y justicia

Manuel Tangir solicita a todos aquellos que vivan un secuestro que hagan llegar sus historias a las oficinas del Cuerpo de Investigaciones, Penales y Criminalísticas, órgano receptor de estas denuncias, y luego a la policía, ya que los planes preventivos para el descenso de estos sucesos se elaboran estratégicamente dependiendo de la información que les llega. “Nadie denuncia porque los delincuentes de alguna manera le hacen creer a la víctima que son funcionarios o ex funcionarios para sembrar miedo. No obstante, nos hemos dado cuenta de que generalmente es mentira”, afirma el director.

Por último, lo más recomendable, es buscar ayuda psicológica para aliviar el impacto y trauma ocasionado. Se aconseja, asimismo, contactar a un consultor y adquirir los equipos de seguridad necesarios para prevenir otro incidente.  Carlos Pérez Barrios ofrece servicios de consultoría así como talleres de seguridad a empresas, comunidades y grupos familiares a través de su página web: www.controlatuseguridad.blogspot.com. El ingeniero Tony Manrique propone ideas tecnológicas para resguardar la vida de sus clientes con su empresa Alaman Proyectos C.A – Twitter: alamanseguridad y página web: www.alamanproyectos.com. Entre los servicios que están disponibles se encuentran los planes corporativos de mantenimiento preventivo de hardware y software, servicio técnico especializado en computadora, servidores, periféricos y redes. También los proyectos de redes de voz y datos de última tecnología y la asesoría en la nueva tendencia mundial de telefonía digital a través del protocolo IP, Voz sobre IP (VolIP).

En la última década, los secuestros han aumentando y seguirán aumentando en la medida que los funcionarios policiales no sean suficientes para cubrir las necesidades de la población venezolana. “En la MUD recomendamos que la cantidad de efectivos que deben cubrir las calles es de 120.000 miembros, en vez de casi 75.000 que hay ahora”, explica Mármol García, miembro de la comisión de seguridad de la Mesa de la Unidad Democrática.

Mientras la inseguridad siga azotando las calles del país, los ciudadanos deben procurar reducir sus chances. Hay que aprender a vivir con esta realidad tremebunda. Venezuela tiene una tasa del 45,1 homicidios por cada 100mil habitantes. Sin embargo, hay organizaciones no gubernamentales, como Provea, que consideran una cifra mayor. El número del Informe de Desarrollo Humano sitúa al país de cuarto lugar con la mayor tasa de homicidios en el mundo. Honduras encabeza la aciaga lista.