David Placer y el retrato de los demonios de Maduro

En El dictador y sus demonios, el venezolano David Placer indagó sobre los vínculos de Nicolás Maduro con la santería cubana y accedió a testimonio de varios pranes que revelaron cómo detrás de ciertas cadenas de asesinatos se esconde una ofrenda a sus oscuras deidades

El poder y el esoterismo han estado encadenados desde tiempos inmemoriales. En Venezuela, puntualmente, casi todos los presidentes han tenido su brujo. Nicolás Maduro no es la excepción. De Hugo Chávez era cosa harto conocida. Pero la faceta espirituosa de Maduro hasta ahora había permanecido más o menos velada.

“Nicolás Maduro no es, de por sí, una persona mala. Pero creo que el poder absoluto lo ha corrompido absolutamente, como diría Lord Acton. Maduro entregaría a su mujer y a sus hijos con tal de mantenerse en el poder”, desgarra las vibraciones de la grabadora la declaración del periodista y escritor venezolano David Placer, autor del libro El dictador y sus demonios, una investigación exhaustiva sobre la devoción de Maduro por el gurú indio Sai Baba.

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La obra también toca su fe ciega en la santería y escruta asimismo las crudas verdades sobre sus otros demonios, los de carne y hueso, sus mercenarios, los pranes y toda la horda de verdugos bajo el mando de este archiseñalado mandatario.

David Placer

Un astuto reportero

Para escribir El dictador y sus demonios, Placer se infiltró en la red de seguidores de Sai Baba en Madrid. Se hizo pasar por un devoto más, y así fue como estuvo tres semanas –en agosto de 2017– en el Ashram de Sai Baba, también conocido como el Recinto de la Paz Suprema y al cual compara con la Ciudad Universitaria de Caracas. ¿En qué sentido? Bueno, allí hay canchas deportivas, un planetario, un hospital, varias cantinas y comedores, hoteles, un museo de la música, etcétera. También sus dimensiones son parecidas.

Dice que fue una experiencia “chocante”, por la diferencia de culturas. Primero estuvo propiamente adentro, pero cuando se le hizo algo insoportable se pasó a un hotel. Está prohibida la presencia de periodistas, desde que la BBC lanzó ciertos documentales en contra del gurú, por lo cual tuvo que entrar como un devoto más. Tan sencillo. “Llegan muchos de México, Argentina y Venezuela. También de Europa y Estados Unidos. Se trata de gente de ‘clase media bien’ o clase alta propiamente. El devoto de la India es muy distinto: se trata de gente muy pobre. Esto no es lo que era antes, porque ya no se hacen las horas de cola que se hacían para entrar”, relata el reportero.

El culto a Sai Baba, cuenta Placer, llega a Venezuela en los años 60 del siglo pasado. Lo introduce una traductora de los libros del extranjero, de nombre Arlette Meyer, que murió en enero de este año. Su sede está y siempre ha estado en Sabana Grande. Maduro llega a ser devoto por su mujer, Cilia Flores, lo mismo que Aristóbulo Istúriz y Jorge Arreaza, quien incluso vivió unos meses en el Ashram de Sai Baba. “A todos los chavistas que son devotos de Sai Baba, los introdujeron sus mujeres”, indica Placer. “Tienen muchos años en Venezuela, tienen  escuelas en el estado Táchira, en el estado Mérida, entre otros”, agrega.

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Un viaje familiar

En 2005 se verifica un viaje a la India de Nicolás Maduro, Cilia Flores y algunos de sus sobrinos (no se sabe si son los que están presos en Estados Unidos por narcotráfico), en el cual hay dos encuentros del entonces diputado y ahora gobernante con Sai Baba. Hay incluso una foto en la cual se ve a Maduro y Flores tendidos a los pies de este gurú. La organización de Sai Baba ha confirmado que ha habido varios viajes, pero no se sabe si se trata de periplos de Maduro, o de otros personeros rojos rojitos.

David Placer

Enrique Rodulfo, (abajo a la izquierda) brujo personal de Maduro y «saibabista» con las actrices Herminia Martínez y Miriam Ochoa.

Sai Baba es un gurú indio que se definía a sí mismo como el mismísimo Dios en la Tierra, y hacía especie de “performances” –Placer sostiene que incluso existen videos– según los cuales era capaz de expulsar huevos de 24 kilates por a boca y hasta crear de la nada una cadenita de oro entre sus dedos. Era un hombre alto, de rasgos tocos, mohín de hastío, de raza negra y prominente afro, que siempre iba trajeado con una batola color naranjado.

David Placer

Nicolás Maduro y Cilia Flores en su visita a la India y a Sai Baba, en 2005.

Los periodistas Maye Primera y Roger Santodomingo accedieron a entrevistas con Maduro en las cuales admite ser devoto de Sai Baba, según relata el entrevistado. A Maye Primera le dice –de modo misterioso– que “hay cosas de las que no se habla”, y a Santodomingo le reconoce que Sai Baba era “su maestro espiritual”, asevera Placer.

El radicado en Madrid precisa que Hugo Chávez no era devoto de Sai Baba, pero sí creía mucho en la santería, con cierto barniz de cristianismo. “Maduro llegó a declarar que él era ateo, pero es Hugo Chávez quien lo influye para que se involucre con el cristianismo. Ellos son una especie de secta, y si Hugo Chávez era santero, todos ellos hacían lo mismo”, declara en torno a esa especie de solidaridad automática que giraba en torno al caudillo de Sabaneta.

«El periodista afirma haberse infiltrado en la red de pranato que envuelve a Maduro y así fue como le confesaron que materializan asesinatos a cambio de privilegios»

Placer dice que Chávez era un hombre francamente atormentado, que conciliaba difícilmente el sueño pues decía que sus fantasmas le hablaban, y extravagancias por el estilo. Esto lo llevaba a consultar permanentemente a sus brujos. “Maduro es muy parecido, y es un hombre muy inseguro, al cual le dicen cómo debe hablar, cuándo debe mover o no la mano, cuándo debe callarse, etcétera”, dibuja el autor el retrato del espectro de ese miedo que entraña Maduro.

Ta’ barato, dame dos

Lo cierto es que David Placer logró meterse en los entresijos del lado más oscuro de Nicolás Maduro, y así fue como llegó a uno de sus brujos más cerrados, Cirilo Enrique Rodulfo Sr. “Es una persona ya de cierta edad, con poco pelo, que vive en Miami desde hace muchos años, desde los 90, y está muy vinculado a la farándula venezolana allá. Gente como José Luis Rodríguez o Miriam Ochoa, y los dueños del diario El Venezolano y su versión TV. Es Celia Cruz quien le da su primer trabajo en Miami a Rodulfo”, puntualiza David Placer.

David Placer

Este personaje ha cobrado hasta 90.000 dólares a altos jerarcas del régimen por una consulta, y Placer accedió a cierta información según la cual en una avioneta viajaron 500.000 dólares en efectivo hasta La Habana, Cuba, para cancelar trabajos de santería.

El periodista, quien esta vez se ha deslindado de las editoriales e imprimió por su propia cuenta –“es muy poco lo que le viene quedando a los autores, si bien las editoriales hacen un excelente negocio”– también afirma haberse infiltrado en la red de pranato que envuelve a Maduro. Habló con varios de ellos, y así fue como le confesaron que materializan asesinatos a cambio de privilegios, como días de libertad, verbigracia. Placer expone que muchos de estos criminales ejecutan rachas de asesinatos como “ofrendas” para sus deidades.

El mal en el poder

De estatura mediana y ojos rasgados, la mirada perspicaz de David Placer va siempre escudada por el antifaz de unas gafas al aire. Su cabello es castaño claro, y su piel blanquísima como la nieve. Una barba perfectamente cuidada cubre sus mejillas y su mentón. Se recibió de comunicador social en la UCV en el año 2002, y desde entonces está radicado en España. En Venezuela figuró como un destacado periodista de la fuente de tecnología, y llegó a ser jefe de información de la revista IT Manager, del Grupo Gerente.

«Placer dice que Chávez era un hombre francamente atormentado, que conciliaba difícilmente el sueño pues decía que sus fantasmas le hablaban, y extravagancias por el estilo»

Hoy en día trabaja en diversos asuntos en la Madre Patria, y se afana con detenimiento en la redacción de sus obras. Este libro le tomó tres años de investigación. “Lo que pasa es que yo acá hago otras cosas, pero si solo me dedicara a escribir el libro, tal vez lo terminaría en un año”, explica el entrevistado, quien todavía no ha visto enfriarse los micrófonos, luego del exitazo de ventas que fue su obra previa, Los brujos de Chávez.

Consultamos al autor sobre el porqué de su interés en este tipo de investigaciones. Afirma que, desde su óptica, acercarse a la dimensión espiritual del régimen, también es una manera de desnudar las verdades que se esconden tras el mismo. Dice salta a la vista cómo gente que afirma profesar un credo de luz y paz, es a la vez ejecutor consciente de un régimen de torturas, pranato y crimen organizado.

Retrato del periodista y escritor venezolano David Placer

Placer indica que Carlos Osorio, exministro de Alimentación, exministro del Despacho de la Presidencia y ahora presidente de la Corporación Minera desde junio de 2019, es el “padrino” de Maduro en la santería.

Es llamativa la presencia como fuente en esta obra de la exdefensora del pueblo Gabriela Ramírez, quien da testimonios de los enrevesados vericuetos de tráfico de influencias y corrupción que ahogan al régimen de Maduro. “Fue ella quien llegó hasta mí, y no tiene mayor información sobre estas cosas espirituosas, su declaración es más sobre cómo se deslinda ella de estos entramados de corrupción. En la entrevista los llamó ‘ratas’. Así de duro”, confiesa el autor.

El reportero destaca que, cuando este tipo de esoterismos son algo particular de un hijo de vecina más, tal vez no tienen mayor trascendencia, “pero cuando se trata de un dictador, se hace un asunto que impacta lo público”, despacha como explicación de su pasión por estos temas, al momento de investigar.

«Para escribir El dictador y sus demonios, Placer se infiltró en la red de seguidores de Sai Baba en Madrid. Se hizo pasar por un devoto más»

Para titular la obra, David Placer echó mano de la polisemia del lenguaje: la frase “el dictador y sus demonios” entraña un doble sentido. Los demonios internos de Maduro, es decir, los que rondan su alma, su corazón y su cabeza; y los demonios de carne y hueso, como ya se dijo más arriba: los demonios que torturan, matan y delinquen en nombre de los pobres.

De cuarenta años de edad, David Placer no sabe cuál será su próxima aventura como reportero investigador, pero –en todo caso– las horas recién comienzan a rodar con El dictador y sus demonios. Placer va adquiriendo a cada entrega, un perfil cada vez más definido de auténtico best seller. Este thriller político pica y se extiende. El libro está disponible en Amazon, al igual que Los brujos de Chávez, en el cual se detalla cómo hay una red de santeros asignados a distintos funcionarios de alto nivel, que en realidad son espías del castrocomunismo.

David Placer

Presentación de «El dictador y sus demonios» en Barcelona, España.