Excelencia Periodística en 5 reportajes sobre el hambre

Clímax celebra entre la adversidad con 5 reportajes galardonados por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en los premios Excelencia Periodística 2017, postulados dentro de una serie de 15 piezas presentada por El Estímulo. El equipo se hizo con la mención Cobertura Noticiosa entre más de mil trabajos hechos a lo largo y ancho del continente en competencia

Excelencia Periodística en 5 reportajes sobre el hambre

El hambre fue protagonista en 2016, y sigue siéndolo en 2017. El tema no vence mientras los estómagos crujan y las políticas gubernamentales no logren resarcirlo. En Clímax nos dimos la tarea de mostrar las vicisitudes del venezolano que ha visto deteriorar su capacidad de compra, su nevera vaciarse, los productos de la cesta básica desaparecer de los anaqueles. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) reconoció nuestra labor periodística en los premios Excelencia Periodística 2017, al galardonar 15 reportajes postulados por El Estímulo con la mención Cobertura Noticiosa, patrocinado por O Estado de S. Paulo, de São Paulo, en Brasil.
La serie retrata, con variedad de recursos periodísticos, la crisis alimentaria del país y su repercusión en las diferentes capas de la población y grupos sociales. Una denuncia descarnada del desastre económico y social sostenido desde el poder dictatorial. Testimonios reveladores; fotografías impactantes. Acá, los 5 reportajes que posicionaron a Clímax en la competencia internacional:

Morir una, dos y tres veces de hambre, por Julio Materano

Antes del chavismo se conocían como “Pichacheros” a aquellos que revisaban los desperdicios de los mercados municipales: Coche, Quinta Crespo, Guaicaipuro. Hoy, luego de los 17 años de revolución, la necesidad golpea a cientos: cada vez son más las familias que hurgan la basura para tomar bocado, así sea descompuesto. Este recorrido por Caracas desvela que, en cada esquina, el hambre acecha con sus inmundicias.
basura-portadaFotografía: Cristian Hernández

Consecuencias de comer basura: misterio médico, por Andrea Tosta

Aunque la recurrencia del hecho se evidencia en las aceras caraqueñas, los perjuicios del consumo de basura y alimentos dañados pasan por debajo de la mesa. Muy pocos se han detenido a pensar ¿qué pasa luego de la ingesta descompuesta? Expertos alertan las consecuencias a corto y mediano plazo, mientras el Ministerio de Salud calla y el hambre azota.
portada-basura-clímax-1100x618Fotografía: Andrea Hernández

El hambre acosa a los camiones de basura, por Emily Avendaño

Hurgar desechos para conseguir comida se ha hecho frecuente para algunos, pero la crisis escala. Cuando el estómago cruje y la acera no es suficiente, los camiones de basura se convierten en botín. Adultos, adolescentes y hasta niños se trepan sin temor a la tolva del recolector y buscan y rebuscan hasta que encuentran algo que masticar. Algunos, los más osados, hasta amenazan a los trabajadores del aseo urbano.
portada-camiones-Clímax-1-1100x618Fotografía: Cristian Hernández

La clase media también pasa hambre, por Andrea Tosta

Sortear la pobreza —aun siendo profesional— es el día a día de la clase media. Las comidas completas y balanceadas son cosas del pasado reciente. Espejismo empañado por las largas colas de bachaqueros en supermercados y los precios galopantes de los productos regulados. El hambre y la ruina conquistaron todos los estratos sociales.
Clasemedia1Fotografía: Fabiola Ferrero

Perder 20 kilos por hambre (Parte I de Historias de solidaridad), por Emily Avedaño

A Rebeca Marrero y a sus tres hijos apenas les alcanzaba para comer poco o nada. Viven en La Vega, en el barrio Los Encantos. Ahí su historia podría ser una más del montón: ella está desempleada y su esposo preso; pero Rebeca tuvo la suerte de salir del anonimato. Está inscrita en el programa Alimenta la Solidaridad. No es cosa pequeña, ahora ella y sus hijos garantizan, al menos, una comida al día.
La-Vega_13102016_08_DCB-1100x618Fotografía: Dagne Cobo Buschbeck]]>