<iframe src="//www.googletagmanager.com/ns.html?id=GTM-K8BB9HX&l=dataLayer" height="0" width="0" style="display:none;visibility:hidden"></iframe>

Fermín Mármol García: super héroe anti secuestro

La asesoría de riesgos especiales se ha consolidado en Venezuela. Sobre todo, por la gran cantidad de plagios que, desde 2005, se ha registrado en el país. Hasta el 24 de septiembre, el Cicpc había contado 122 casos con 142 víctimas. Eso no suma los números que por su parte maneja el Comando de Antiextorsión y Secuestro de la Guardia Nacional (CONAS), ni tampoco los de Fiscalía

Fermín Mármol García: super héroe anti secuestro

Las madrugadas para Fermín Mármol García, el asesor de riesgos especiales, no suelen ser las más normales. Su teléfono celular permanece encendido, con el timbre a todo volumen para despertarse apenas repique la primera vez. Él no es policía, ni médico… es criminalista y se especializa, entre otras cosas, en asesorar a personas con familiares secuestrados.

A él y a su hermano Mario, por herencia de su padre Fermín Mármol León, los suelen contactar para que sirvan de asesores en esos casos. Y aunque la denominación “riesgos especiales” abarca todavía más: extorsiones, estafas, fraudes, desfalco… hoy el protagonista es el plagio.

Fermín está casado y tiene dos hijos pequeños. Así que cuando el teléfono suena, su esposa también se levanta. Ella nunca le ha reprochado nada. Él confiesa que en los años que tienen juntos no se han sentado a hablar de esa arista de su trabajo. “Así me conoció, quizás por eso no es algo extraño o ajeno para ella”. Ella solo le pide que se mantenga en contacto y nada más.

El teléfono de Fermín puede sonar a la 1 de la mañana de un domingo por ejemplo. Como también a las 10 de la noche de un martes. A cualquiera de esas horas, atiende, y si su interlocutor es un familiar directo de la víctima, se arregla y sale a encontrarse con él. En caso contrario, pide que el papá, mamá, esposa o esposo de la persona secuestrada sea quien se comunique con él, para entonces disponer el punto de encuentro.

“Usualmente, me voy hasta la casa de la familia. Aunque hay casos en los que es mejor reunirse en la oficina de quienes llaman. Todo a veces depende de la hora y del riesgo que haya en la calle”.

Las dos llamadas que mensualmente puede recibir, llegan entre domigo y miércoles. Durante esos días se concentra el delito en la Gran Caracas. Los horarios han variado. Antes comenzaban a secuestrar a las 11 de la noche, pero desde el año pasado, desde las 8 de la noche. “Pero además surgió una banda muy peligrosa que fue bautizada como ‘Los Mañaneros’. Operan durante esos mismos días pero de 4 a 6 de la mañana. Ellos negocian durante el día y el pago se hace en la noche. Suelen tener a la víctima más de 14 horas en cautiverio —lo que nos demuestra que tienen logística”.

Según Mármol García durante este año ha recibido en promedio dos llamadas al mes para pedir sus servicios de asesor. Para él demuestra que hay una disminución en el delito, por lo menos en la Gran Caracas. “Pero hasta el año pasado eran dos a la semana. El secuestro ha aumentado en el interior del país”.

Foto-Maiskell-Sánchez-2

 

Durante las asesorías

Lo primero que hace este asesor de riesgos especiales, cuando llega a la casa de los familiares de un secuestrado, es identificar al líder. “Es lo más importante porque es quien llevará toda la presión de la negociación bajo nuestra asesoría y será, además, quien vaya a pagar”.

En los casos que ha asesorado desde 2005, registra un 30% de conflictividad en los grupos atendidos. “Eso quiere decir que los involucrados como están muy nervioso sabotean, sin querer, el trabajo. Empiezan a recomendar a amigos para la asesoría. Todos quieren opinar… En fin, se torna todo muy confuso y desordenado por unos instantes. En esas situaciones difíciles, pregunto: ¿quién aquí está dispuesto a salir a pagar? Ahí todos se callan y se retoma el control”.

En los secuestros exprés el trabajo dura unas cuantas horas. Durante ese lapso lo primero que Mármol García hace es pedirle al allegado elegido, que toma las riendas de las conversaciones con los secuestradores, que sea honesto. “Ahorita hay muchas bandas integradas por jóvenes que lo que buscan es respeto, y si descubren una mentira, cobran con la muerte la afrenta”.

En algunas oportunidades le ha tocado ir personalmente a pagar. Lo hace según sean las disposiciones de los secuestradores. Por lo general, cuando se dan los pagos, parte de los antisociales, luego de que se deja la bolsa con el dinero en el lugar requerido, siguen, por un rato, a quien la dejó, para cersiorarse de que todo se ha llevado a cabo como se exigió.

En números

De acuerdo a las cifras que maneja el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, hasta el pasado 24 de septiembre se había registrado 122 casos con 142 víctimas. Eso no suma los números que por su parte maneja el Comando de Antiextorsión y Secuestro de la Guardia Nacional (CONAS), ni tampoco los de Fiscalía.

“En efecto, en la Gran Caracas ha bajado pero en el interior ha subido. Esas cifras tienen sub registro porque todavía no hay confianza en los cuerpos de seguridad. De hecho, todavía no hemos logrado salir de los diez lugares con mayor número de secuestros en el mundo. Según la consultoría de seguridad global Control Risks somos el séptimo país del mundo con mayor número de secuestros”, advierte Mármol.

Sin embargo, asegura que en todos los casos que tanto él como su hermano sirven de asesores, una de las primeras recomendaciones que hacen es la de denunciar. “En muchos casos solo denuncian para cumplir con el seguro internacional contratado, no porque confíen en las autoridades”.

Hay familias que en Venezuela han contratado servicios de seguros internacionales, sin incumplir normas nacionales, para protegerse en casos de secuestro. “La póliza se contrata en otros países, y se debe tener un domicilio fuera para no transgredir ninguna ley venezolana. Esa póliza cubre al asegurado en cualquier lugar del mundo y suele responder contra-reembolso”.

Estas pólizas internacionales, además de exigir la denuncia, piden a veedores, por ellos certificados, que corroboren que hubo una investigación de siniestros, que hubo asesoría, que se demuestre la procedencia del dinero y el pago. El grupo de Mármol está certificado como veedores de estas aseguradoras.

Foto-Maiskell-Sánchez-4

Sus miedos

Convertirse en asesor de riesgos especiales fue una herencia familiar y una decisión. “Yo, cuando era chiquito, veía a mi papá como un superhéroe. Y esa imagen siempre la conservé. Así que quise ser como él. Quizás no fui policía, pero me dediqué, con él y con mi hermano, a la asesoría de riesgos especiales”. Cuando habla de su papá, el orgullo se le dibuja en el rostro.

Pero a pesar de la pasión que siente por su trabajo, también tiene miedos. “Cuando sé que mi hermano está en una asesoría y le tocan ir a pagar, rezo. También cuando me toca a mí. Pero el mayor de mis miedos es que el secuestro toque directamente a mi familia”.