Gravesinho: “La ratica” del fútbol

Se desconoce la identidad del hombre que está detrás de la cuenta de Twitter @Gravesinho. Pero eso poco le ha importado a sus followers. En sus mensajes de 140 caracteres cose y descose a los protagonistas del fútbol criollo. Con lengua de fuego y humor, lo que toca lo quema. Clímax, luego de hacer una encuesta y preguntarle a sus lectores cuál fue el personaje de 2014, expone a su ganador. Con 66%  de los votos es este enigmático y ofensivo tuitero

El fútbol venezolano aparenta ser serio. Si se entiende como seriedad algo formal, cumplidor o digno de confianza. Por lo tanto, se puede concluir que el balompié criollo es cualquier cosa menos un espectáculo respetable y sobrio. Pero sí es serio en cuanto a la poca alegría o a la ausencia de risa que lo define, por ello no es de extrañar que dada la naturaleza bromista del venezolano, una cuenta de Twitter destaque y se haga notable en el infinito universo de los 140 caracteres. Este es el caso de Gravesinho (@Gravesinho), el dueño del humor en el fútbol nacional.

Son innumerables los misterios que rodean a esta cuenta y más las personas señaladas de ser el cerebro detrás del personaje. Gracias a su estilo pícaro y su gusto por el escándalo, se podría afirmar que Gravesinho es un “perseguido futbolero” que hace vida en la clandestinidad. Su humor y sus señalamientos lo han convertido en el granuja más buscado del balompié venezolano. Futbolistas, entrenadores, dirigentes y hasta periodistas han sido blanco del ingenio de esta cuenta. No por nada son ya ¡523! fotos y videos que ha subido en su cuenta.

Al entrar en su perfil se advierte su fecha de nacimiento: septiembre de 2011. Desde su aparición, todo aquel que trabaja en este deporte vive bajo la rigurosa observación de este extraño personaje, que se dedica a poner bajo la lupa a cada uno de los protagonistas de esta actividad. Cada error, cada horror y cada conducta sospechosa han sido magnificados por esta cuenta.

Otro detalle que se observa es que su foto de perfil no es un avatar o un dibujo cualquiera, no. Es el rostro de Jaime Bustamante, futbolista profesional del Aragua F.C. ¿Por qué Bustamante? Son demasiadas interrogantes detrás de lo que puede ser uno de los secretos mejor guardados en las redes sociales.
Entre sus víctimas más reconocidas —que usted puede revisar en el siguiente enlace— se encuentran César Farías (ex entrenador de La Vinotinto), Ceferino Bencomo (ex entrenador del Caracas FC y actual seleccionador nacional Sub-17), Daniel “Cafú” Arismendi (futbolista), Rómulo Otero (futbolista), Rafael Esquivel (presidente de la Federación Venezolana de Fútbol) o Rafael Lacava (Alcalde de Puerto Cabello, ex dirigente del Carabobo F.C.), siendo el político del PSUV el único que ha comprendido el objetivo de esta cuenta y no combate su existencia.

Ahora bien ¿quién es Gravesinho? ¿Cuál es su objetivo? Especular, entendido como hacer suposiciones sin fundamento, no serviría de nada. Por ello, nadie mejor que uno de sus creadores para responder a las interrogantes antes planteadas.

“Gravesinho es la transformación o mutación de un portal web llamado ‘Gravesinhas’, el cual varias personas comenzamos con la finalidad de reflejar la actualidad deportiva general tanto nacional como internacional desde un punto de vista jocoso y sarcástico. La falta de actualización, por cuestiones de tiempo, llevó al cierre de la página y la posterior transformación de la cuenta de Twitter de la misma en este personaje llamado ‘Gravesinho Margarito”.

Durante la charla, acordada bajo el respeto de anonimato, una de los cerebros detrás de Gravesinho hace énfasis en que, a pesar de la molestia que ha creado en alguna de sus víctimas, “la misión no es ir en contra de nadie, pues mucho de lo que exponemos en la cuenta, aunque de risa, es la verdad, y el público lo sabe, por eso hemos tenido un buen nivel de aceptación”. Aún así, no desean perder de vista que detrás de cada broma siempre hay algo de verdad: “Gravesinho no pretende ser una cuenta de humor simple. También sirve para pronunciar hechos o sucesos relevantes de nuestro fútbol, que lamentablemente no salen a la luz pública, en la mayoría de los casos por conveniencias corporativas o personales de los periodistas que cubren la fuente”.

¿Se puede asumir la realidad con gracia sin perder el norte de informar? No parece algo sencillo, más aún cuando el fútbol venezolano es más política que deporte. Amenazas, censura, adhesiones negociadas, “colocación” de entrenadores, sospechas de multipropiedad, en fin, mil historias que muchos conocen pero que nadie ha podido probar porque en este fútbol ni el salario de los grandes jugadores está en su totalidad puesto por escrito.

“Gravesinho vino a especializarse en lo que se refiere al fútbol venezolano, el cual, no es secreto de nadie, día a día ofrece material suficiente para seguírnoslo tomando como lo que es: un mal chiste”, comenta el entrevistado entre sus sombras. La afirmación es tan contundente como cierta; mientras el venezolano común sueña y exige ver a la Vinotinto en un mundial de fútbol, el balompié que se juega cada domingo en toda la geografía nacional va a contracorriente de esa posibilidad. Partidos jugados en terrenos no aptos; equipos con deudas y sin hinchas; alcaldes y gobernadores valiéndose de esta actividad para sumar votos. El fútbol es contexto y el venezolano no puede escapar a esa realidad.

“Nuestro objetivo seguirá siendo ofrecer la verdad de los hechos desde ese punto de vista único que nos ha caracterizado. En un país tan polarizado y perturbado socialmente como el nuestro, nos sentimos complacidos con la labor social de llevar algo de alegría a nuestros lectores”, vuelve.

Los protagonistas del fútbol venezolano no son tan formales como ellos desean hacerse ver. Es natural que Gravesinho tenga muchos detractores, como también lo debería ser que, en tiempos en los que las redes sociales definen una buena parte de nuestra existencia, las figuras públicas se cuidasen un poco más del ridículo y dejasen algunas fotografías y otras manifestaciones para su ámbito privado. Pero como en el fútbol no hay lógica, y en el venezolano escasea la vergüenza, no estaría mal concluir que Gravesinho es el fútbol venezolano y el fútbol venezolano es Gravesinho.

Los 5 tuits más emblemáticos de @Gravesinho