La conquista de Google aunque China no quiera

Ni los ojos omnipresentes chinos que invaden el 2.0 detienen a Google, empresa que sigue en el país asiático pese a las órdenes gubernamentales que cercenan el mero hecho de “googlear” a sus ciudadanos más curiosos

La conquista de Google aunque China no quiera

Google, con su libertad de búsqueda, rapidez de obtención de resultados e información en mil y un presentaciones, busca aumentar su presencia en China, país en el que sus servicios están bloqueados desde hace cinco años, anunció Eric Schmidt, presidente ejecutivo de Alphabet, matriz del buscador. Ni la censura reinante en el país más poblado del mundo ni las restricciones gubernamentales en materia cibernética impiden que el motor de búsqueda más utilizado a nivel mundial siga operando en territorio chino.

A pesar de no poder mostrar la infinidad de contenidos que el buscador tiene para ofrecer a los cibernautas, la compañía mantiene un diálogo constante con las autoridades del país, incluso posee oficinas en el país asiático al igual que en Hong Kong y Taiwán, explicó el presidente ejecutivo. “Google nunca dejó China”, señaló en declaraciones publicadas por el diario South China Morning Post.

El ejecutivo dijo que la matriz del buscador confía en expandir su presencia en China, donde, a pesar de estar prohibido su uso, tiene muchos clientes que quieren publicitarse internacionalmente a través de sus diferentes servicios, para lo cual la dialéctica en tiempos de tecnología será clave para lograr los objetivos plateados.

Google y sus plataformas de correo o de mapas están bloqueados en el país más poblado del mundo, que también cuenta con el mayor número de internautas (más de 650 millones), desde que la empresa estadounidense y el Gobierno chino rompieron las negociaciones sobre los términos en los que debía operar en aquellos predios.

El buscador más utilizado a nivel mundial no es el único que no se divisa en los URL de sus distintas provincias; también son inaccesibles desde cualquier hogar chino redes sociales occidentales como Facebook y Twitter, además algunos medios de comunicación. Sin embargo, la burla a los controles gubernamentales trascienden fronteras: los chinos pueden acceder a cualquier sitio que deseen por medio de las redes privadas virtuales (VPN, en inglés), programas que permiten a los usuarios ocultar su dirección IP y navegar por la red como si se encontraran en otro país.