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La ruta de Estambul: "mamá quiero ser yihadista"

La nueva película del director francoargelino Rachid Bouchareb relata la historia de una joven que se alista en las huestes de la yihad. Un drama que cada vez más toca las puertas del mundo occidental

La ruta de Estambul: "mamá quiero ser yihadista"

He encontrado mi camino”, son las palabras que pronuncia Elodie en un video publicado en su Facebook. La red social es la carta pública que usa esta joven europea para anunciar que se une a las filas del movimiento yihadista. El desconcierto se siembra en su madre Elisabeth que no guardaba ninguna sospecha. Así se presenta La ruta de Estambul, la nueva película del director francoargelino Rachid Bouchareb.

La décimo quinta película del director narra el desespero y la lucha de una madre confrontada por la partida de su hija a Siria. Elisabeth, interpretada por Astrid Whettnall, no entiende qué hizo mal para que Elodie (Pauline Burlet) fuese atraída por el extremismo islámico. Bouchareb pretende desglosar un fenómeno actual donde jóvenes europeos dejan todo para darse en cuerpo y alma al yihad.

No hay cifras oficiales, pero de acuerdo con el Centro Internacional de Estudios de la Radicalización, hasta diciembre de 2013, había entre 3.300 y 11.000 yihadistas extranjeros peleando en Siria. Se estima que entre un 30% y un 40% de los actuales combatientes extranjeros que luchan por establecer un califato islámico en Siria e Irak proceden de países occidentales como Francia, Bélgica, Reino Unido, Alemania y los países nórdicos.

Bouchareb, que ya tocó el tema de padres confrontados a la radicalización de sus hijos en London River (2009) —una historia ambientada tras los atentados islamistas de Londres en 2005— explicó que quiso seguir «cada paso» de esta mujer «completamente perdida» en la problemática.

Elisabeth no puede comprender por lo inesperado de los hechos. Pensaba que su hija pasaba el fin de semana estudiando con una amiga cuando descubre que en realidad se fue a Chipre, desde donde irá hasta Turquía para cruzar la frontera con Siria. Todo en compañía de Kader, el joven que dice amar y la inició en el movimiento.

El autor de Indígenas se interesa en el combate interior de esta madre retada a controlar su rabia y su incomprensión para hacer todo lo posible por retomar la relación con su hija desaparecida. Rachid se reunió con padres que han vivido esta situación para desarrollar esta historia que fue presentada en la categoría Panorama, una sección paralela a la selección oficial de la 66ª edición del festival de cine de Berlín.