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Lo que esconden las contradicciones de Luis Parra

De la noche a la mañana, el diputado Luis Parra empezó a andar en boca de todos. ¿Las razones? Un escándalo que lo vincula en una trama de corrupción de los CLAP, encabezar una operación para comprar por grandes sumas de dólares las lealtades de los diputados oposición y la juramentación ilegal como presidente de la Asamblea Nacional rechazada por la comunidad internacional. La mancha en su reputación no deja de crecer. Él mismo se ha encargado, entre negaciones y contradicciones, en hundirse en su propio lodo

Lo que esconden las contradicciones de Luis Parra

Caos, traiciones, sorpresas, tensión, violencia. Esa fue la agridulce mezcla que se tomó a la fuerza el 5 de enero. Las señales de que no sería una jornada ligera aparecieron desde muy temprano. Militares negaron el acceso al Palacio Federal Legislativo al menos a 38 medios de comunicación, nacionales e internacionales, atribuyéndole el proceso de acreditación a un listado paralelo controlado por el Ministerio de Comunicación. Hasta fue tumbada la señal telefónica y fue bloqueada la conexión a Internet en el lugar, para evitar aquello de las votaciones virtuales. Eso sí, los diputados del oficialismo no tuvieron inconvenientes en entrar a la sede del legislativo, entre ellos Luis Parra. Unos hasta fueron escoltados por efectivos de seguridad.

Luis Parra

Mientras afuera del Parlamento los diputados de oposición luchaban por entrar a sesionar, representantes de la bancada oficialista gritaban “sesión, sesión… Esta oposición como que no tiene los votos”. Sintiéndose guapo y apoyado por la fracción disidente y aliados del partido de gobierno, Luis Parra comenzó la reunión, sin seguir el protocolo, y se juramentó de forma ilegal como presidente de la Asamblea Nacional. No hubo verificación de quórum, no hubo votación nominal, no hubo votación para cada cargo sino por plancha, ni tampoco el debate fue dirigido por quienes tenían la tarea: Juan Guaidó, Edgar Zambrano o Stalin González, vistos sus cargos salientes. Una juramentación accidentada y cuestionada.

“Había una petición express en diciembre de legitimar la Asamblea Nacional. Dicho así el chavismo está cumpliendo con las exigencias de Rusia»

Con los vítores del chavismo, Luis Parra se asumió presidente del Legislativo, junto a Franklyn Duarte y José Gregorio Noriega como primer y segundo vicepresidente, respectivamente. Su nombre no era primera vez que sonaba: en diciembre de 2019 fue vinculado en una investigación del portal web Armando.info que desvela una trama de corrupción internacional que buscó mejorar la reputación de Álex Saab y Carlos Lizcano, beneficiarios vinculados al chavismo por medio de las importaciones para los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

Su presunta participación en las actividades para lavarle la cara a los empresarios que mantienen negocios con Nicolás Maduro le hizo ganarse, junto a otros parlamentarios, el nombre de “diputados CLAP”.

Luis Parra

Maletín en mano

Desde el exilio, el diputado José Guerra fue de los primeros en manifestarlo: “Denuncio la Operación Maletín Verde. Un grupo de operadores financieros del régimen con maletines llenos de dólares para tratar de comprar nuestros diputados y que perdamos la mayoría calificada”, publicó en su cuenta de Twitter a principios de noviembre.

Luego de ser publicado el reportaje de investigación de Armando.info, en diciembre de 2019, Guaidó declaró tener conocimiento de que Álex Saab y Raúl Gorrín -empresario venezolano sancionado por Estados Unidos- lograron captar a algunos diputados “para impedir mi ratificación como presidente del Parlamento y por ende presidente encargado de Venezuela, el próximo 5 de enero”. Por su parte, Yon Goicoechea dijo tener un caso confirmado de un parlamentario que aceptó dólares para votar en contra del presidente encargado. “La oferta es muy inteligente, no les piden a estos diputados corruptos que voten por el chavismo. Tenemos un caso confirmado, para que vote por otro candidato que se haga pasar por la oposición”.

El diputado Luis Stefanelli explica que “el cáncer” se inició por la Comisión de Contraloría, en ausencia de su presidente Freddy Superlano, con los viajes que hicieron los señalados por Armando.info a Europa. Pero los signos comenzaron a hacerse más notorios en noviembre. A él, incluso, le llegó una insinuación del diputado José Gregorio Noriega mientras le daba un “aventón” desde la sede del partido hasta el hotel donde se estaba alojando junto a otros diputados involucrados en la también llamada Operación Alacrán.

“Él me dijo que esta lucha estaba perdida, que tenía problemas económicos y tenía que operarse (…) A él le habían ofrecido un millón de dólares y me dijo si yo quería pensarlo”. Stefanelli afirma haberle contestado que no tenía nada que pensar y lo invitó a recapacitar “porque te estas metiendo en un problema que no sabes cuáles son las derivaciones al final”. Él denunció la situación, obviando la identidad de Noriega, con la esperanza de que pudiera rectificar. Se quedaron esperando.

«Extraoficialmente se dice que se les va a entregar el control de los partidos políticos” como Primero Justicia y Voluntad Popular a Luis Parra y José Gregorio Noriega respectivamente

Cuenta que a pesar de las sospechas, claro que hubo sorpresas en la instalación de la Asamblea Nacional. “Unos casos fueron gallos tapados hasta faltando 48 horas, algunos inclusive el mismo día”. En el caso de su diputado suplente, Kerrins Mavárez, ni siquiera había razones para preocuparse: “Hasta la última hora del sábado 4 (de enero) al mediodía había almorzado con el grupo de parlamentarios de Guaidó. Estaba ahí y estaba alojado en un hotel donde tenían alojados a los parlamentarios”.

Estando en el exilio, Stefanelli contaba con que el voto de su suplente ayudaría a Guaidó en la reelección. Pero Mavárez “desapareció” del hotel donde se hospedaba antes del allanamiento que se hiciera en el lugar y “apareció después tratando de hacer quórum en la fallida sesión” de Luis Parra.

Luis Parra

Al diputado Ismael León también le llegó el mismo pitazo: diputados opositores estaban recibiendo dinero para voltearse de bando. No perdió tiempo en hacer pública la denuncia de la Operación Alacrán, pero “no me hacían caso, no me querían creer”. Asegura que desde que surgieron los rumores se hablaba de Parra como el cabecilla de la operación. “Los mismos diputados que estaban buscando dinero decían que era él”.

A pesar de haber tenido una relación cercana con el yaracuyano, le exigió a Luis Parra que diera la cara. “Que deje de ser cobarde, que salga a la calle y diga que él ha estado llamando a los diputados a la Asamblea Nacional (…) Él sabe que lo ha hecho, él sabe con quiénes lo ha hecho y que ha llamado por teléfono”, dijo en diciembre durante una rueda de prensa.

Hasta la fecha, sigue sin darle la cara. Y aunque sabía en lo que su colega estaba implicado, verlo juramentarse en el hemiciclo fue un balde de agua fría. “No lo voy a negar, yo le tengo aprecio a Luis porque es un líder en Yaracuy. De verdad estoy sorprendido en todos los aspectos”. En cuanto a las cifras ofrecidas a los diputados, León prefiere reservarse la información.

Los primeros montos se conocieron con la expulsión de la diputada Kelly Perfecto del Movimiento Democracia e Inclusión (MDI), quien habría recibido 50 mil euros para votar en contra de Guaidó, según dirigentes de la organización política.

La diputada Nora Bracho no se calló los costos de la compras de conciencias. En una entrevista concedida a Unión Radio explicó que la operación que buscaba atrapar a parlamentarios opositores fue ejecutada en dos partes:  la primera suma, 300 mil dólares, fue entregada en diciembre y el resto el mismo domingo, día de la instalación de la AN. La cifra total va entre 1 millón y 1 millón y medio de dólares.

El diputado José Guerra ha denunciado que vienen «más compras de diputados», mientras que Juan Pablo Guanipa, ahora vicepresidente del Legislativo, responde que «ya esa estrategia falló»

Por su parte, el diputado José Hernández denunció que le habían ofrecido 750 mil dólares para “torcer la voluntad popular y no apoyar al presidente Guaidó. Esa era toda la mecánica y así lo hicieron con los otros diputados que lamentablemente cayeron en esa traición”.

Para Roberto Deniz, periodista de Armando.info que investigó los “favores” de los diputados de oposición a empresarios del chavismo, Álex Saab es el artífice de la unión entre Nicolás Maduro y Luis Parra. En una columna de opinión publicada por El País, el periodista expone que la corrupción de los CLAP se convirtió en un arma de Nicolás Maduro para amarrar al Parlamento y cómo el empresario colombiano «fue clave para destronar a Juan Guaidó».

Para Juan Pablo Guanipa, primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, la compra de diputados no ha terminado. «Ellos pueden insistir en buscar diputados en este momento. Podrán agarrar uno u otro más, pero ya esa estrategia falló».

Cambiar de colores

Antes del 1 de diciembre de 2019, fuera del círculo de políticos y parlamentarios, pocos sabían que existía un diputado de nombre Luis Parra. “Nadie lo escuchó nunca, no se le vio tomar una iniciativa, no era de esos diputados que se involucran o que hacen discursos como le corresponde a un diputado de la oposición. Siempre fue un diputado muy gris”, asegura a Clímax el parlamentario Luis Stefanelli. Hasta antes del reportaje de Armando.info, Parra se mantuvo en la misma monotonía.

Luis Parra

Con sus acciones se encargó de convertirse en el disco rayado de señalamientos de corrupción y salta talanqueras, de encabezar los titulares de medios de comunicación dentro y fuera del territorio. ¿La razón? Una investigación de Armando.info lo vincula como el organizador de un grupo de diputados que se encargaron en realizar gestiones ante organismos como el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y la Fiscalía de la Nación de Colombia a través de “cartas de buena conducta” para el empresario Carlos Lizcano, presidente de la compañía Salva Foods 2015, señalada de haber negociado con el gobierno nacional la red de Tiendas CLAP, mismo nombre del programa gubernamental de entrega de alimentos subsidiados que inició Nicolás Maduro en 2016.

Escándalos de los que no se escapa el empresario Álex Saab y Álvaro Pulido, los hombres que están detrás del negocio de los CLAP. Desde entonces, la reputación de Parra sigue hundiéndose en las arenas movedizas de la opinión pública.

El diputado Luis Eduardo Parra Rivero nació hace 42 años en el municipio Independencia, estado Yaracuy, localidad desde donde desarrolló su carrera política en el partido Primero Justicia. En 2005, fue electo concejal suplente del municipio que le vio crecer. Ocho años más tarde, se postuló a la alcaldía de dicha entidad, donde alcanzó un total de 10.532 votos (43,49%); sin embargo, no fueron suficientes y perdió contra José Mujica, quien lo superó con 12.533 sufragios (51,75%).

A futuro, afirma Luis Parra, quienes lo apoyan ya no serán 30 sino 70 diputados

En 2015 se unió una vez más a la carrera electoral, pero esta vez por una curul en la Asamblea Nacional, con la tarjeta de la Unidad pero militando en Primero Justicia, donde llegó a ser el coordinador regional. En dichos comicios, fue electo diputado de la Mesa de la Unidad Democrática por el circuito 2 del estado Yaracuy para el periodo 2016-2021. Desde entonces, Parra ha sido integrante de la Comisión Permanente de Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático, delegación que preside desde 2018.

Luis Parra

Luego de que la investigación fuese difundida, el parlamentario no ha hecho mas que echar para atrás todo lo que sale en su contra, lanzando versiones contradictorias y devolviendo acusaciones. Condenó la publicación y manifestó en su cuenta de Twitter que “existe un laboratorio de guerra sucia montado contra nosotros y algunos colegas diputados del Parlamento venezolano, por una red de extorsionadores, entre ellos el supuesto periodista Roberto Deniz y el portal Armando.info”.

Parra aseguró que el medio de comunicación pretendía “malponer la gestión de la legítima Asamblea Nacional y victimizar al corrupto de Rafael Ramírez”. Acusó a Roberto Deniz, quien escribió la investigación, de haber huido de la “justicia”, en referencia al exilio obligado del reportero debido a una persecución judicial en su contra que inició el propio Álex Saab. No conforme, difundió una grabación de su entrevista con el periodista, en la cual responde a las preguntas señalándole de extorsionador. Pidió al portal Armando.info que presentara «las pruebas inclusive a la comisión, que las presente a todo el que quiera, pero sobre todo a los organismos y yo tendré que defenderme”.


Respecto al ataque contra el medio de comunicación y su periodista dijo: “Si yo tengo que pedir disculpas por los errores y los excesos, no tengo problema en hacerlo”. Un mes más tarde, en entrevista con TalCual cambió la versión y acusó a su propia tolda: «Cuando yo le dije a mi partido que yo aspiraban la primera vicepresidencia del parlamento en esta nueva etapa, y que no iba a apoyar a Juan Guaidó, entonces armaron todo un plan, orquestado con un medio de comunicación, Armando.info y el periodista Roberto Deniz».

Luis Parra que su distanciamiento con los lineamientos de Juan Guaidó iniciaron en abril del año pasado, a pesar de que días antes de la investigación de Armando.info defendía y apoyaba al presidente encargado en sus redes sociales

El mismo Juan Guaidó anunció que los diputados implicados serían separados de sus responsabilidades en las comisiones que formaban parte e investigados a fondo. Señaló que se trata de “hechos de corrupción que involucran a varios miembros de la dictadura, algunas decepcionantes individualidades del parlamento y claros intereses internacionales que financian este burdo plan”. Por su parte, Maduro “celebró” que los tentáculos de la corrupción hubiesen alcanzado -también- a la oposición.

Los señalamientos fueron suficientes para que Primero Justicia, partido al cual pertenecía Luis Parra, lo separara de su militancia y pasara a los órganos disciplinarios. Sus derechos políticos, afirma, buscará resarcirlos y pelearlos «en las instancias que sean, dentro y fuera del país, para hacerlos valer y hacerlos respetar».

Vaya verbo

El 2 de diciembre Parra publicó una conversación que mantuvo con el periodista Roberto Deniz en la que una frase se hizo viral: «Yo puedo estar en un viaje con cinco diputados y 10 putas y no tengo por qué decirte a ti si salí o entré». Al ser preguntado por lo dicho, asegura:» La gente es libre de hacer y de pensar lo que quiera. Lo que sí te puedo decir es que yo, en mis conversaciones relajado, dime a quién no se le sale un epíteto, una grosería, una ocurrencia, en una conversación privada. Yo soy de carne y hueso, como, bebo, camino, duermo, yo soy un humano igual que todos». Desde entonces, el mundo lo conoce como «el falso presidente de las 10 putas».


De lo que sí no habla es de la empresa Agroleón Molinos San Felipe de su amigo Roger León, con quien se le ha visto en actividades políticas juntos, y que ha hecho negocios con Salva Foods, la compañía de Carlos Lizcano. Niega su relación con la empresa Agroparr78, una comercializadora en Yaracuy, a la que seguía en Instagram (hasta que fue consultado al respecto) y que patrocina a una yegua en torneos de coleo en su estado natal.

Niega que la camioneta blanca de la que se bajó en su primera «sesión» en el Parlamento fuera de él. Niega todo porque lo califica como parte de su vida privada. «Que si yo compré un televisor, que si tengo una licuadora, que si utilizo un teléfono. Eso no se lo tengo que decir yo a nadie. Mi vida privada no tiene por qué mi cargo exponerla a la luz pública», expresó en una entrevista a TalCual.

Dice que su distanciamiento con los lineamientos de Juan Guaidó iniciaron en abril del año pasado, a pesar de que días antes de la investigación de Armando.info defendía y apoyaba al presidente encargado en sus redes sociales.

Parra lo niega todo, se va por la tangente en cuanta pregunta llegue a sus oídos. Pero los hechos hablan por él. Si en algún momento fue un “diputado gris”, no quedan dudas. Sus colores se empezaron a definir.

Voltear lealtades

A Luis Parra todavía no le dan los números. Días después de que se juramentara como presidente de la Asamblea Nacional, el diputado no se pone de acuerdo consigo mismo en las diferentes versiones de cuántos votaron por la nueva junta directiva que él pretendía encabezar en el hemiciclo el 5 de enero. Se aferra a un dato: 81 votos, 30 de la oposición disidente y 51 del PSUV.

«Que si yo compré un televisor, que si tengo una licuadora, que si utilizo un teléfono. Eso no se lo tengo que decir yo a nadie. Mi vida privada no tiene por qué mi cargo exponerla a la luz pública»

Pero no ha mostrado los nombres de quienes supuestamente lo escogieron. Primero dijo que la lista que los registraba sería presentada por Héctor Agüero (PSUV), a quien consideraron director del debate. Luego argumentó que no había lista nominal porque la votación fue a mano alzada «por mayoría evidente». Todo eso ocurrió en apenas tres días, y al final confesó: «La votación evidente no deja en ningún registro de acta los nombres que votaron».

El diputado Henry Ramos Allup, un veterano de lídes parlamentarias, explicó que, para que el nombramiento de la nueva directiva se pudiera oficializar, era necesario la lectura y aprobación de la sesión de votación con los nombres de quienes respaldaron la designación. Sin embargo, para Parra la discusión del número de parlamentarios que votaron por él está «en el pasado».

De hecho, a futuro, afirma Parra, quienes lo apoyan ya no serán 30 sino 70 diputados. Pero sigue sin querer decir nombres. Ello habla de que la «Operación Alacrán» no ha terminado.

El parlamentario José Guerra ha denunciado que vienen «más compras de diputados». Pero hasta ahora hay al menos cuatro nombres que no se sabe si son chicha y limonada: José Sánchez «Mazuco», María Teresa Pérez, Chaim Bucarán y Ramón Flores.

Sobre el primero, suplente de Guanipa, el zuliano dice: «Él me ha dicho que tuvo que someterse a una intervención quirúrgica y yo no le creo, porque la información que he recibido de distintos diputados es que él, el día antes de la sesión, se fue al Ministerio de Infraestructura. Lo siguieron, lo filmaron, ahí se reunió y posteriormente fue a reunirse en la habitación de Freddy Paz (que apoyó a Parra)».

¿Al pie de la letra?

El proceso de instalación para nueva junta directiva en el Parlamento está establecido en la Constitución y en el Reglamento Interior y de Debates de la AN. Siete son los artículos que determinan cómo debe ser llevado a cabo la elección y ninguno de ellos se cumplió. El abogado constitucionalista Juan Manuel Raffalli lo considera un golpe de Estado al Parlamento. Para él no hubo ni siquiera quórum mínimo de funcionamiento y la única sesión válida fue aquella encabezada por Guaidó el mismo 5 de enero, pero en el diario El Nacional.

El dirigente de Acción Democrática Henry Ramos Allup calificó la acción de Luis Parra y su grupo como un “monagazo”, haciendo referencia al asalto al Congreso que hiciera José Tadeo Monagas en 1848. El «monagazo» no designa un tipo de acción codificada contra la institución parlamentaria, asegura la historiadora María Elena González Deluca. «Calificar el episodio del 5 de enero de 2020 de ‘monagazo’ no ayuda a entenderlo, ni aclararlo. Fuera de semejanzas, las circunstancias y el contexto son muy diferentes».

Para la profesora de Historia María Soledad Hernández los hechos simplemente no se pueden comparar. “Los contextos son fundamentales para entender el hecho histórico. Algo que ocurrió el 24 de enero de 1848, estamos hablando del siglo XIX, no puedes compararlo con algo que ocurrió el 5 de enero de 2020. El historiador busca analogías, en qué puede parecerse algo”. Asegura que comparar es especular y en la historia es algo que no es correcto hacer. “A veces somos muy ingenuos para emitir un juicio y decir ‘eso es igualito’ sin ir a la profundidad”, dice.

En 1848, Monagas había violado la Constitución de 1830 y los representantes del Poder Legislativo proponían proceder al enjuiciamiento del entonces presidente. Una muchedumbre partidaria del gobierno entró a la fuerza al Congreso. “Hubo un hecho de sangre, un hecho violento, que de alguna manera va a manchar lo que va a ser la gestión de José Tadeo Monagas. Necesitaba el control del Congreso y lo logra a través de este asalto”, explica Hernández.

Para Roberto Deniz, periodista de Armando.info que investigó los “favores” de los diputados de oposición a empresarios del chavismo, Álex Saab es el artífice de la unión entre Nicolás Maduro y Luis Parra

González Deluca sostiene que la comparación entre los dos hechos siempre es posible, pero hacerlo «no tiene mucho sentido político ahora». «El episodio de 1848 fue más violento que el del 5 de enero. Por supuesto, no sabemos hoy cómo se analizará en el futuro lo ocurrido el 5 de enero, que también es un episodio con muchos puntos oscuros».

Para ella, queda analizar la paradoja de que regímenes tan poco respetuosos de las instituciones, «sin escrúpulos a la hora de irrespetar la autonomía y la legalidad del Poder Legislativo», no se atrevan a negar abiertamente su significación institucional y a clausurar el Parlamento. «Este episodio es solo una más de las tantas chapuzas de este régimen. En todo caso, tristemente más zafio que otros. No me atrevo a decir qué trascendencia puede tener y si la historiografía le dará la misma importancia que al hecho de 1848. A mi juicio, considerando el desarrollo de los días posteriores, no la tiene».

Mientras que para Hernández, también profesora de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB),  tratar de establecer una comparación es una idea “bastante traída por los pelos”, sí existen algunas similitudes: “El asalto al Congreso, la forma cómo se arremete contra representantes legítimos del pueblo”, la violación a la Constitución y la confrontación entre el Ejecutivo y el Parlamento.

En caso de quererle atribuir algún nombre, habría que buscar uno que se adapte al contexto. Señala que lo ocurrido el pasado domingo conforman unos “hechos de barbarie”. “A veces pensamos que eran tiempos de barbarie, pero pareciera que la barbarie no ha pasado. Terminó instalándose. De la historia no se libra nadie. Ya tú pasaste a la historia como protagonista de un acto de barbarie”, apunta Hernández.

Lo que viene

El periodista Eugenio Martínez expresa a Clímax que la vía política que decidió el chavismo, con la imposición de Parra en el Parlamento, cierra las pocas puertas que se venían abriendo para tratar de buscar una salida electoral a la crisis nacional. “Lo que se había avanzado a finales de 2019, se perdió en los primeros seis días de enero”. Para él, la jugada a la que ha apostado el chavismo apunta hacia dos vertientes: la convocatoria de elecciones parlamentarias y tratar de implosionar a la oposición; y sacar a la Asamblea Nacional del desacato en el que está por orden del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Explica que uno de los rumores insistentes desde el año pasado es que “extraoficialmente se dice que se les va a entregar el control de los partidos políticos” como Primero Justicia y Voluntad Popular a Luis Parra y José Gregorio Noriega respectivamente, así como la de AD pudiera caer en manos de Negal Morales y la de Copei en Franklyn Duarte. “Al final eso va a cambiar muy poco la dinámica porque a lo mejor en el tarjetón a esas elecciones parlamentarias aparecerá la tarjeta de PJ  y VP sin que realmente la militancia de esos partidos se sienta convocada a participar”, dice.

El propio Parra admite que aceptaría las gestiones del TSJ. «Que no tengan duda que esas acciones todos los militantes de PJ nos las estamos reservando porque las vamos a hacer valer, porque nadie es dueño de Primero Justicia», afirmó el 10 de enero consultado al respecto.

“Él (José Gregorio Noriega) me dijo que esta lucha estaba perdida, que tenía problemas económicos y tenía que operarse (…) A él le habían ofrecido un millón de dólares»

Martínez habla de una posible estrategia de “maquillar” de legitimidad a unas votaciones que no tendrán apoyo de la comunidad internacional, incorporando las tarjetas de los partidos opositores tradicionales. “El parlamento que se escoja de ese proceso va a ser un parlamento que no va a tener reconocimiento internacional”.

El periodista menciona el apoyo de Rusia a la juramentación de Parra quizá como el único interés que tenía el chavismo. “Había una petición express en diciembre de legitimar la Asamblea Nacional. Dicho así el chavismo está cumpliendo con las exigencias de Rusia, a costa de perder la poca legitimidad que tenía”, en el caso de México y Argentina.

En la segunda jugada del chavismo, aquella que contempla salir del desacato a través del TSJ, “la jugada ya está cantada”, a pesar del “distanciamiento” que Diosdado Cabello había marcado con la nueva junta directiva de los “diputados CLAP”. El número dos del chavismo mandó a la nueva directiva a acudir al TSJ “para que se revisen las razones del desacato”. Para Martínez, “cualquier cosa es posible, estamos en Venezuela. Después de cuatro años insistiendo, es interesante ver cómo van a cambiar la narrativa para decir, de un día a otro, que la Asamblea Nacional dejó de estar en desacato”.

«A mi juicio nunca ha estado en desacato, pero es un hecho político y es una realidad que está ahí. ¿Cómo hacemos para acabar con la confrontación de los poderes? Personalmente voy a ir al TSJ a decirle que cómo hacemos para entonces comenzar a llegar a la sensatez y enrumbar el país», deja colar el propio Luis Parra.

En una sentencia de la Sala Constitucional, bajo el nombre del del magistrado Juan José Mendoza, el Tribunal Supremo de Justicia solicitó a la nueva junta directiva disidente consignar las pruebas que validen su juramentación del 5 de enero. Para ello, es necesario que Luis Parra y sus vicepresidentes entreguen las listas del quórum que aseguraron tener en la improvisada sesión. «Deberán soportar con copia certificada del acta y demás actuaciones vinculadas con la información requerida». La sentencia quizá ponía en aprietos a Luis Parra, tras haber manifestado que la lista de asistencia la habían robado, pero las contradicciones no paran. «El acta existe», aseguró Francisco Torrealba. A conveniencia de todos.

La primera de las acciones de Luis Parra como «presidente» de la AN fue remover a todos los trabajadores de la institución que ocuparan cargos dentro de las jefaturas en la gestión de Juan Guaidó. La orden fue conocida a través de un memorándum firmado por el yaracuyano, con fecha del 9 de enero. La medida aplica a los directores, coordinadores y jedes de divisiones.

El gobierno de Estados Unidos no quiso esperar mucho para tomar cartas en el asunto. El lunes 13 el Departamento del Tesoro anunció nuevas sanciones contra siete de los parlamentarios que estuvieron en primera fila en evitar la reelección de Juan Guaidó como presidente de la AN. Luis Eduardo Parra, José Gregorio Noriega, Franklyn Duarte, José Brito, Conrado Pérez Linares, Adolfo Superlano y Negal Morales fueron los señalados.