No lo llames Bruce, dile Caitlyn

 Sin más prolegómenos, hela aquí: a la nueva, a la mujer, a la hembra sensual que siempre quiso ser. Se llama Caitlyn, con C y no K. Porque ella es más que una Kardashian

No lo llames Bruce, dile Caitlyn

Bruce Jenner ha respondido la pregunta que le hizo su hija Kendall en el reality show Keeping up with the Kardashian: “¿Papá, cuando sabremos que dejaste de ser hombre?”. El día llegó. La portada de la revista norteamericana Vanity Fair hizo que la silueta hablara por sí sola. Bruce es oficialmente Caitlyn. Labios gruesos color durazno, cejas bien contorneadas, fina cintura, bubis pronunciadas y un evidente triángulo en medio de sus piernas, que disimulan muy bien aquello que cuelga, despiden al viejo Jenner.

Pero Bruce no siempre fue noticia por sus curvas y ligueros. Su carrera está llena de aplausos, también de mujeres pretenciosas a su lado. El deportista olímpico que cambió el atletismo y las canchas por rimel y plumas, no siempre posó en las revistas como lo hizo en la última edición de Vanity Fair. Ayer fue un gran paso para el mundo del deporte, hoy busca que la comunidad transgénero también evolucione.

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I

Victorias masculinas

Bruce no siempre se echó rimel. Algunas veces estuvo sudado. Era atleta olímpico, su primera medalla de oro fue en el decatlón de los Juegos Olímpicos de Montreal 1976. Ese año estableció el record mundial, no fue hasta 1980 cuando otro atleta lo pudo superar.

El nombramiento de Jenner encontró un momento oportuno en los ánimos de Estados Unidos —pues los soviéticos habían ganado tres veces seguidas la misma categoría. En épocas de tensión de la Guerra Fría, el deportista resultó ser más que un buen competidor. Este premio le dio el título de héroe nacional.

II

Sonriendo en las cámaras

Su gran popularidad en la década de los 70 hizo que los fanáticos no solo apreciaran sus músculos, sino también su cara bonita. El galán apareció en comerciales de la compañía Wheaties cereales, un espacio reservado solo para los mejores atletas.

Más tarde fue contratado para protagonizar la comedia Disco-era. La película fue un fracaso, tanto así que la nueva Caitlyn fue nominada en aquel entonces como peor actor en los premios Golden Raspberry 1980. El mismo año, la joven promesa siguió intentándolo en la televisión. Logró grabar una película y una serie. Bruce también apareció en el video juego “Decathlon Decathlon Olímpico”.

III

Los niños juegan con carritos

El ex esposo de Kris sí jugó carritos. En su época dorada aprovechó de tener la palanca en la mano. Fue piloto en carreras de éxito en la serie IMSA. Su primera victoria en el área fue en 1986 en la clase 12 Horas de Sebring clase IMSA GTO. Más tarde, el mismo año gana en otra carrera y queda de segundo lugar frente al campeón mundial Scott Pruett. Tras este período, en el 2000, empieza a incursionar en el coaching, dando conferencias en escuelas y a deportistas en Estados Unidos.

IV

Las Kardashians: demasiados estrógenos

En noviembre del 2007 la familia Kardashian debutó en el reality show Keeping up with the Kardashians. Kris, sus tres hijas, Kim, Khloé, Kourtney, más su esposo Bruce Jenner y las dos niñas del matrimonio, Kendall y Kylie. Una familia bastante feliz mostraba sus conflictos en medio de un mundo socialité. Frívolo. Oro y champaña. Hubieron de pasar muchas temporadas para ver los cambios progresivos del padre. El botox en su cara estuvo desde el inicio. Capítulos donde Bruce fluctuaba entre abrirse un zarcillo o dispararle a cocodrilos se veían por la pantalla chica. El creador del programa, Ryan Seacrest, se encargó de hacer de esta familia una de las más conocidas.

En el 2013, la audiencia, testigo de peleas y amores entre Kris y Bruce, recibió la noticia de que los esposos se separarían. 22 años después, ni las cámaras pudieron disimular que todo no iba bien. En la última temporada, dos capítulos muestran que Bruce Jenner, el ex esposo de Kris, padrastro de las Kardashians y padre de las dos hijas menores decide “ser el mismo” y confesar que quiere ser una mujer. Kim, Kourtney y Kendall confiesan haberlo visto escondido caminando con ropa femenina por la casa.

V

“Call me Caitlyn”

Los pasos de Bruce fueron lentos. Primero lo anunció sigilosamente a la prensa. Luego, para protegerse de comentarios falsos, lo aceptó y confirmó hace dos capítulos especiales en el reality. Después, en abril del 2015, decide darle la exclusiva de su historia a la periodista de la ABC Diane Sawyer. Allí confesó que no era gay. Sin embargo, no dudó en decir “Yes, I’m a woman”. También aceptó que, desde los 10 años, sabía que no quería ser un hombre. “Aunque hoy en día mis órganos sexuales sean de hombre, mi alma y mi ser son de mujer”, dijo para la entrevista. Un mes después, la foto de Vanity Fair delató que sus genitales ya no eran masculinos.

Múltiples cirugías, hormonas y retoques dan su resultado. Bruce, finalmente se despide y le abre paso a la mujer que, según comenta, siempre fue. Hoy su discurso de autoayuda no va dirigido a deportistas, sino a la comunidad transgénero.