Nobel de Economía premia lucha contra la pobreza

El Nobel de Economía reconoció este lunes el trabajo de Esther Duflo, Michael Kremer y Abhijit Banerjee, tres expertos en el campo del desarrollo que han transformado los estudios sobre pobreza con un enfoque experimental y que han tenido influencia directa en las políticas en esa área

El premio Nobel de Economía de 2019 es para el indio Abhijit Banerjee, la francesa Esther Duflo y el estadounidense Michael Kremer, anunció en Estocolmo la Real Academia de las Ciencias de Suecia. Con este galardón se cierra la ronda de anuncios de los Premios Nobel, que la semana pasada se concedieron en las disciplinas de Medicina, Física, Química, Literatura (de 2018 y 2019) y de la Paz.

El indio Banerjee, el estadounidense Kremer y la francesa Duflo han jugado un rol «decisivo» en reformular la investigación en economía de desarrollo en las últimas dos décadas, señaló en su fallo la Real Academia de las Ciencias sueca.

Sus estudios han tenido resultados concretos en áreas como salud y educación, han «ayudado» a aliviar la pobreza global y tienen un gran potencial en mejorar las vidas de las capas más pobres de la sociedad.

Banerjee, Kremer y Duflo mostraron cómo se puede encarar la pobreza global descomponiéndola en cuestiones más precisas a nivel individual o de grupo, respondidas luego usando experimentos de campo especialmente diseñados.

La productividad presenta grandes diferencias, no solo entre países ricos y pobres, sino también dentro de los propios países pobres, como señalaron Banerjee y Duflo en varios estudios.

Esther Duflo

Nacida en París en 1972 y criada en las afueras de la capital como la segunda de tres hijos de una pareja formada por un matemático y una pediatra protestantes de izquierdas, fue siempre precoz en sus estudios. La Escuela Normal Superior (ENA) la llevó a Moscú para estudiar la revolución bolchevique y fue en la capital rusa donde tomó gusto por la economía.

Su talento y capacidad de trabajo la pusieron en el punto de mira de las más prestigiosas universidades del mundo, pero finalmente fue el MIT quien se hizo con sus servicios y con 32 años empezó a dar clases en el prestigioso centro.

Es madre de un hijo con el economista indio Abhijit Vanayak Banerjee, también reconocido hoy con el Nobel, y está considerada como una de las economistas más influyentes de Francia, aunque su voz ha sido tradicionalmente más escuchada en Estados Unidos que en su país de origen.

La labor de Duflo ya había sido reconocida en múltiples ocasiones anteriormente pese a su juventud, con el premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales que recibió en 2015 o la medalla John Bates Clark en 2010 (que distingue al mejor economista en Estados Unidos menor de 40 años).

esther

Interesada por las políticas de desarrollo y alérgica a los focos públicos, la economista se ha labrado un nombre en el mundo de los números por su capacidad para aplicar al mundo real las teorías de la lucha contra la pobreza.

Su rostro saltó a la luz en Francia cuando en 2013 el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, la incluyó en su exclusivo comité presidencial para el desarrollo, el arma con el que pretendía promover las ideas para acabar con las desigualdades.

Esto supuso la consagración de su laboratorio Jameel Poverty Action Lab (J-PAL), una red de 181 profesores afiliados provenientes de 58 universidades alrededor del mundo cuya misión es «reducir la pobreza garantizando que las políticas públicas se basen en la evidencia científica», según su página web.

Para Duflo y sus colaboradores, la teoría no se queda en los libros, sino que está pensada para salir a la realidad y confrontarse a los desafíos del mundo que pretendía transformar. «La clave está en saber cómo hay que gastar el dinero, no cuánto», señalaba en su libro Repensar la pobreza (2008), donde teorizaba sobre su divorcio de la macroeconomía en favor de la aplicación de sus tesis.

A partir de esos preceptos, al frente del laboratorio que creó en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), Duflo lanzó un amplio programa de estudio de proyectos humanitarios para optimizar su rendimiento, con el punto de mira en los millones de seres humanos que viven con menos de un dólar al día.

Su laboratorio elige al azar experiencias de ayuda al desarrollo para estudiar su eficiencia. Así, llegó a conclusiones como que ofrecer un saco de lentejas a la familia de campesinos indios del Rajastán que acudían a vacunar a sus hijos se mostró como un método eficaz. Para Duflo, si las políticas públicas de lucha contra la pobreza no logran sus objetivos es porque parten de una comprensión inadecuada del problema.

Sus postulados revolucionaron la economía hasta ese momento teoricista, según reconoce su amigo Piketty, a quien conoció hace más de 25 años.

De «izquierda pragmática», Duflo rechaza el discurso «de la derecha» de que el problema del subdesarrollo se asienta en el mal gobierno y lo considera «un argumento para no hacer nada o reducir los presupuestos».

Abhijit Banerjee

Profesor de Economía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts en 2003, cofundó en esta universidad, junto a Esther Duflo, el Laboratorio de Acción contra la Pobreza, centro que desde entonces dirigen. Banerjee nació en 1961 en la ciudad occidental india de Bombay, y se formó en la Universidad de Calcuta, la Universidad Jawaharlal Nehru (JNU) en Nueva Delhi y la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, donde se doctoró en 1988 con un tesis en economía de la información.

Miembro de la Academia Americana para las Artes y las Ciencias, sus áreas de investigación son la economía del desarrollo y la teoría económica, según resume el J-PAL en su página web. En el centro de su carrera está precisamente la creación del J-PAL en compañía de Duflo, una institución cuya «misión es reducir la pobreza garantizando que las políticas públicas estén informadas por evidencia científica», de acuerdo con su web.

nobel economia indio

El centro cuenta con una red de 181 académicos afiliados provenientes de 58 universidades de todo el mundo, con oficinas como la J-PAL para Iberoamérica y el Caribe en la Universidad Católica de Chile.

Su obra más conocida, escrita en colaboración con Duflo, es el estudio Repensando la Pobreza: Un giro radical en la lucha contra la desigualdad global.

Fue elegido libro del año en 2011 por The Financial Times y calificada por el economista indio Amartya Sen, también nobel de Economía, como «un libro maravillosamente lúcido sobre la naturaleza real de la pobreza».

Banerjee ha recibido numerosos galardones internacionales, a título individual o compartidos con Duflo, por sus estudios en desarrollo o la creación del innovador Laboratorio de Acción contra la Pobreza, entre los que se incluye el Premio Infosys 2009 o la Alfred P. Sloan Fellowship (1994-96) y Guggenheim Fellowship (2000). La prestigiosa revista Foreign Policy lo situó en el top 100 de los principales pensadores de 2011.

El centro J-PAL recibió, además, el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento 2008 en la categoría de Cooperación al Desarrollo, por promover «la utilización de métodos científicos para evaluar la eficacia en el empleo de los fondos destinados a la ayuda al desarrollo».

El laboratorio «ha llevado a extender el uso de este enfoque tanto por parte de los técnicos como de los investigadores en el campo del desarrollo» y ha logrado, «en algunos casos, actuaciones políticas importantes», según el jurado.

Sobre Banerjee, la fundación destacó que, junto a Duflo, llevó a cabo «evaluaciones aplicadas a la educación» o el análisis de «las llamadas ‘escuelas informales’ de las áreas tribales de la India». Por su labor al frente del J-PAL también recibió con Duflo el prestigioso premio Albert Hirschman 2014/15. El académico de campo, ha realizado numerosas colaboraciones con organizaciones internacionales como Naciones Unidas o la ONG a favor de la infancia Save the Children.

Michael Kremer

Kremer nació en 1964 y es actualmente profesor de Sociedad en Desarrollo en el Departamento de Economía de Harvard, donde se ha ocupado también de asuntos vinculados con la inmigración y la globalización.

kremernobel

La Academia sueca destacó que Kremer contribuyó a demostrar a mediados de la década de los noventa la utilidad de la aproximación experimental para probar intervenciones destinadas a mejorar los resultados escolares en el oeste de Kenia.

Según la Universidad en la que ahora trabaja y en la que se doctoró en Economía, Kremer ha sido seleccionado como uno de los cincuenta científicos estadounidenses más importantes y ha recibido galardones por sus trabajos en economía sanitaria, economía agrícola y sobre Latinoamérica.

Ha contribuido además en estudios sobre el estímulo de la inversión privada en la investigación sobre vacunas y en la distribución de estas para combatir enfermedades en países en desarrollo.

En 2002 Kremer participó en un programa de bonos para la escolarización privada en Colombia en el que abordó el impacto de uno de los mayores de este tipo en el mundo, el Programa de Ampliación de Cobertura de la Educación Secundaria (PACES).