Pablo Iglesias con el mismo disco raya'o de Hugo Chávez

El partido socialdemócrata Podemos ha ganado la popularidad suficiente para alcanzar un acuerdo con el Partido Socialista Obrero Español para gobernar España. En el otro lado del charco los rojitos aplauden los logros. Muchos especulan que Pablo Iglesias, el secretario general de Podemos, es incluso hijo de Chávez. Cierto o no, parece que hay una cosa clara: ambos líderes machacan el mismo discurso populista

En 2015, la prensa española acusó a Pablo Iglesias de recibir entrenamiento y subsidio por parte del gobierno venezolano. De hecho, uno de los fundadores del partido, Juan Carlos Monedero, fue consejero de Hugo Chávez antes de la capilla aridiente.

Tiempo después, en 2015, Monedero declaró a un grupo de periodistas, según la agencia de noticias AFP, que: “jamás recibió los 425.000 euros  por los que se le acusa, por parte de la comunidad del ALBA”. Dulce o truco, se lavó las manos para destacar su carisma, ideología y mensaje.

El líder del partido morado, que ahora formará parte del gobierno del socialista Pedro Sánchez en España, Pablo Iglesias, pareciera que también recibió la revelación del pajarito hecho susurro. Sus alocuciones han acumulado impresionantes parecidos con las del finado de Barinas.

Podemos fue fundado en enero del 2014. Se denomina de “Izquierda Anticapitalista”. No condena el castrismo en Cuba, y defiende el chavismo en Venezuela. En los primeros 20 días, que permitieron las inscripciones para que vecinos se sumaran a la banda de color morado, consiguió 100.000 nuevos miembros. Actualmente, se encuentra en el segundo puesto de partidos con más afiliaciones de la región con un total de 200.000 personas. Con tan solo cuatro meses de existencia, logró ganar cinco escaños de 54 en el parlamento español. Para las fechas Podemos es el más apoyado en las redes sociales en España.

Pero el surgimiento precipitado es un enigma para muchos. La mano peluda pudiese tener dolaritos inflados por petróleo. También un adoctrinamiento ideológico que busca tener fuerzas por doquier. Como no hay copias que validen de dónde vienen los cheques. Aquí siete razones, entre ellas discursos, de Pablo Iglesias que tienen una similitud sospechosa con los de Hugo Chávez.webpabloiglesiasclimax1. Al ritmo del chavismo

Con ánimos de dar una introducción al son de los aplausos y vociferaciones, Pablo Iglesias es recibido por la multitud que se pierde a lo lejos —a diferencia de las últimas concentraciones maduristas por las tomas cerradas para reunir a los cuatro pela gatos. En enero de 2015, el líder español emitió un discurso en La puerta del Sol. Cuando entró sus fanáticos corearon: “Pablo, Pablo”. Lo preocupante no es que le digan su nombre con emoción, sino que lo hagan al ritmo de “Patria, patria” —aquella canción pagajosa que Chávez supo enseñarles a sus seguidores, y que según él, cantaba en sus tiempos de lucha social.

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*Chávez cantando Patria querida

2. Palabras talismán

Las palabras talismán son aquellas que por sí mismas tienen un efecto atractivo y engrandecedor del discurso. No hacen ruido, más bien encantan a las masas. Chávez supo utilizarlas, tanto así que se apoderó de ellas. “Democracia”, “pueblo”, “patria”, “socialismo””, cambios” y por supuesto “revolución”. La ecuación funcionó, dio el resultado político esperado entre los interesados. Pablo Iglesias no lo dudó y jugó a usar los mismos términos para aspirar el mismo resultado. Aquí un discurso en el que el dirigente de Podemos repite una y otra: “revolución”, “desigualdad”, “pueblo”, “corrupción”.

*Chávez habla antes de asumir el poder, al igual que Pablo, de una transformación política.

3. Socialismo confuso

Es natural en el socialismo nacionalizar las empresas privadas. El gobierno será el encargado de gerenciar y administrar el sistema bancario, alimentario y empresarial. Chávez e Iglesias cargan el cartel del “socialismo” por lo alto. Lo extraño es que antes de tener el poder en sus manos fueron incapaces, según los términos de la ideología que siguen, de aclarar con sinceridad el tema de las expropiaciones y el apoderamiento estatal. Hugo en su momento lo negó. Más tarde demostró lo contrario. Pablo hoy por hoy, niega que vaya a tomar medidas en contra de las empresas privadas. Eso sí, en un juego de “palante y patrás” asoma de vez en cuando la palabra “expropiación”.

4. Escudriñando en el pasado para revivir el rencor de las masas

El periodista argentino Andrés Oppenheimer en su libro Basta de historias desarrolla la tésis de que los países latinoamericanos se encuentran estancados en los errores del pasado debido a su constante búsqueda de los hechos históricos. Afirma: “¿Es saludable esta obseción por la historia? ¿Nos ayuda a prepararnos para el futuro? ¿O, por el contrario, nos distrae de la tarea cada vez más urgente de prepararnos para competir mejor en la economía del conocimiento del siglo XXI?”.

El expresidente venezolano es precursor de las clases de historia para el pueblo. Sobre todo las que versaban de la cuarta república. Pablo Iglesias va por el mismo camino, en un juego de descalificación de todo lo que hasta ahora se ha venido haciendo en España.

5. El carisma por delante

Entre anécdotas, canciones y discursos bajo la lluvia Hugo supo cómo vender sus ideas. Pablo va por el mismo camino. Es señalado por su simpatía y su discurso simple. Es politólogo, fue presentador de un programa de Tv española y condujo Otra vuelta de la tuerka, un show de entrevistas. Sabe cómo hablar en público y generar empatía. Presume de no montarse en la clase ejecutiva de los aviones.

 6. Lucha en contra del capitalismo

Para ellos el amor por su país nunca es suficiente. El secretario general de Podemos pronunció en su discurso en La puerta del Sol “estoy muy orgulloso de ser español. El amor por nuestro país debe crecer mucho más y conmigo eso va a pasar”. Esta afectación por las raíces viene impulsada con el desprestigio de otras potencias.

7. Pa’ lante y pa’ atrás

Si por ellos fuera, eliminarían todas las pruebas de muchas cosas que dijeron en el pasado. Unos meses después comenzaron a contradecirse.

Cuando el partido Podemos se  inscribió en el 2014 tenía una lista de propuestas bien claras en materia de jubilación, deuda externa y renta básica de los españoles. Sin embargo, un año después muchos de los planteamientos fueron “ajustados a la realidad”, como excusa Pablo Iglesias.

En el 2014 suscribió: “Se establecerá una renta básica para todos los españoles por tan solo el hecho de haber nacido en el país. Así podrán vivir de una manera digna. Se estima que sean entre 500 a 600 euros”.

Como todo lo que brilla no es oro, un año después decidieron ajustar las medidas y especificaron en un borrador nuevo: “Se hará un listado de personas necesitadas y que demuestren estar en situaciones precarias para darles la renta estipulada”.

Cuando el llamado “Comandante eterno” elevoró su plan para seducir a los venezolanos no tenía idea de lo que estaba diciendo. Primero aseguró que no vendrían expropiaciones. Tampoco que dejaría de impulsar la propiedad privada. Chávez comentó: “Yo no soy socialista. Creo que el mundo de hoy requiere un salto adelante. Yo creo en un proyecto humanista e integra. Mi signo es el bolivariano”.


Ambos repitieron en algún momento que son amigos de la empresa privada.