Puras joyitas

Ya se ha vuelto un ritual. Cada año Clímax recopila lo mejor de la relojería de punta. Para que un candidato sea reseñado en esta página debe cumplir con un severo y estricto requisito: aullar el último grito de la moda. ¿Banalidad? ¿Iconografía del poderoso? No se sabe, pero no hay quien no quiera uno

Puras joyitas

Sí, este tipo de agujas, que no pinchan y hacen “tic tac”, son símbolos de status y poder. Pese a las coyunturas políticas y sociales, el mercado del lujo en Venezuela capta cada vez a más seguidores. Entre ricos, sabedores del tema y quienes aspiran serlo, marcas como Rolex, deslumbran ojos y bolsillos. Pese a los mohines de asombro, por sus elevados precios, muchos sucumben a la tentación de adornar las muñecas con joyas de colección, amén de contabilizar el tiempo, porque el tiempo vale oro. Sin embargo, también el lujo suma detractores, que se alzan en protesta, más aún en tiempos de cólera. Clímax no hace caso omiso a las quejas, pero tampoco se vuelve de espalda a las tendencias. Preterirlas es un necedad tanto como no escuchar los clamores de un país en llama.

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1. El romanticismo de Cellini

La colección Cellini es la celebración contemporánea de la elegancia clásica y eterna. Son 12 modelos de líneas sobrias y refinadas. Sus materiales son nobles y sus detalles traslucen el lujo. Caracterizados por su forma redonda, sus asas refinadas, acabado totalmente pulido y doble bisel —uno estriado y otro abombado. 60 minutos de exquisitez.

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2. Casi imposible

La cerámica bicolor era un mito inalcanzable hasta que Rolex lo hizo realidad. Este modelo Oyster Perpetual GMT-Master II es el único con un disco de bisel Cerachrom rojo y azul. Además de precioso, la calidad que solo esta maison puede brindar hace que su disco sea resistente contra rayas, aboyados y corrosión.

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3. Lujo profundo

El Sea-Dweller 400 es el único ejemplar en el que confían los buzos de élite en sus descensos a las profundidades marinas. No en vano el Oyster Perpetual Sea-Dweller fue el que acompañó a los integrantes de la misión Hydra VIII al batir el récord de inmersión en mar abierto: 534mts, en 1988. La clave está en la válvula de helio, creada por la casa relojera en 1967. Este ingenioso dispositivo de seguridad, incorporado en la caja, ha desempeñado un papel esencial en el desarrollo del buceo.

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4. Un look especial

Oyster Perpetual Milgauss es dueño de una estética única: cristal de zafiro, esfera de un intenso azul eléctrico y un emblemático segundero en forma de relámpago. Nació para satisfacer los gustos de ingenieros y científicos en la década de los 50 —considerada la era dorada de la ciencia. Atributos que saltan a la vista y tecnología que fue considerada desde su aparición como vanguardista.