Se acabó el drama con la yuca de McDonald's

El bullicio generado en las redes sociales ante la huída —temporal o no— de las papas fritas de McDonald's en Venezuela ha impedido mirar con calma los beneficios nutricionales y el delicioso sabor de la yuca

Se acabó el drama con la yuca de McDonald's

Solo a dos países correspondería armar escándalo ante la desaparición de las papas fritas: Francia y Bélgica. Desde hace dos siglos estos vecinos europeos se pelean el origen de los crocantes bastones que gracias a las cadenas estadounidenses se convirtieron en soberanas de la comida rápida en el mundo.

En todo caso, no es Venezuela el llamado a desgarrarse las vestiduras por la partida de las “papas a la francesa”. Mucho menos a despreciar la yuca, tubérculo de incontables beneficios nutricionales y base de ese imprescindible pan venezolano que es el casabe.

No habría extrañado que desde su instalación en Venezuela McDonald’s vendiese yuca como acompañante de sus hamburguesas, con o sin la opción de las papas fritas. En muchos lugares la transnacional busca platillos identitarios que dialoguen con sus productos. En los países árabes, por ejemplo, la cadena ofrece MacArabia de pollo, servido en pan árabe doblado; en Filipinas hay una salsa Ketchup a base de banana; en India tienen la McAloo Tikki, mezcla vegetariana de papas picantes y arvejas; en Portugal la hamburguesa es acompañada de sopa; en Brasil la McCalabresa es una empanada de salchicha con vinagreta; en Canadá hay hamburguesas de langosta; en Israel la carne es kosher; en Singapur los panes son de arroz.

La voz de la tierra

La yuca tiene mucho que decir, más allá de que McDonald’s tenga líos portuarios o de otra índole. Es uno de los alimentos más sabrosos y aprovechables de la gastronomía venezolana, presente en preparaciones de casi todas las regiones del país.

La yuca ofrece grandes beneficios nutricionales y medicinales, por cierto algunos muy parecidos a los de la papa:

•Es rica en hidratos de carbono complejos, que aportan hasta un 80% de energía al cuerpo. De ahí que resulte ideal para deportistas y en situaciones de gran desgaste físico y mental.
• Es fácil de digerir, por lo que se recomienda en casos de afecciones estomacales.
•Posee un alto contenido de fibra dietética, que ayuda a disminuir los niveles de triglicéridos.
•Es apta para personas con celiaquía o intolerancia al gluten
•Contiene gran cantidad de vitamina K, que contribuye a la formación de la masa ósea y combate la osteoporosis.
• Es fuente de vitaminas B y B-6, folatos, tiamina, riboflavina, ácido pantoténico, zinc, magnesio y cobre.
•Es buena fuente de potasio, contribuyendo a regular la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
•Su uso externo (como cataplasma) se asocia a beneficios antiinflamatorios, disminución de dolor especialmente de articulaciones.
•Se recomienda en casos de diarrea, gripe y conjuntivitis.
•Tiene resveratrol, que ayuda a reducir los niveles de colesterol y mejora la circulación sanguínea, lo que a su vez contribuye a prevenir la arterioesclerosis.
•Es baja en grasa, apta para dietas que luchan contra el sobrepeso.
• 100 gramos de yuca (cocida) aportan 120 calorías, 3,1 gramos de proteína y 0,4 gramos de grasa. Obviamente su fritura añade grasas no deseables pero vale la opción del aceite de oliva.