Comercios cerrados y comunidades solidarias: lo que dejó el apagón en Valencia

En la capital de Carabobo se observaron comercios cerrados, poco movimiento en las calles y gestos de solidaridad entre vecinos en medio de la circunstancia del nuevo apagón que se registra desde las 5:00 am del miércoles 27 de marzo.

Comercios cerrados y comunidades solidarias: lo que dejó el apagón en Valencia

El Estímulo hizo un recorrido por los municipios Valencia, Naguanagua y San Diego, que forman parte del área metropolitana de Valencia, y constató que numerosos negocios no abrieron sus puertas y los pocos que sí lo hicieron, mantuvieron las santamarías arriba y pasadores dentro de las puertas.

El Metro de Valencia permaneció cerrado y se observaron pocas unidades de transporte público, entre ellos los buses llamados “Transdrácula”. Aún así, muchos caminaron para llegar a sus destinos.

En la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera de la ciudad, médicos y enfermeros indicaron que las plantas eléctricas funcionaron.

Donde hubo más preocupación fue en el hospital Oncológico en Naguanagua donde permanecen 39 pacientes internos por sus tratamientos y tienen problemas también con el suministro de agua. Allí estaba funcionando una sola planta eléctrica.

Aeropuertos

Por su parte, Jesús Alberto París, presidente del Instituto Autónomo de Aeropuertos del estado Carabobo (IAAEC) dijo que los aeropuertos Arturo Michelena y Bartolomé Salom, en Valencia y Puerto Cabello, respectivamente, se encuentran operativos.

Solicitó a los viajeros y usuarios de ambos aeroplazas que se mantengan en contacto con las aerolíneas.

“Nos encontramos prestando servicios con normalidad, operando con energía secundaria (…) El nivel técnico de nuestras instalaciones y operaciones de seguridad están al 100%, lo que nos ha permitido mantenernos sin novedades”, añadió París Lara.

Solidaridad en medio del caos

Douglas Jiménez, dirigente de Acción Democrática en San Diego, recalcó que lo que ocurre es una situación de caos a nivel nacional.

“No solo es el racionamiento eléctrico, sino también del agua. Esto es algo invivible que toca la fibra de todos, especialmente de aquellos que están en una terapia intensiva, en un hospital o en una clínica”, aseveró Jiménez.

Pero en medio de las adversidades de muchos que permanecen sin electricidad, sin agua y sin gas doméstico, se tejieron redes de solidaridad entre vecinos.

“Yo vine a buscar leña porque en mi edificio no hay gas y sin luz no funcionan los artefactos eléctricos. Así que nos ayudamos entre todos y logramos comer algo caliente”, dijo Ernesto López que recogía troncos de madera seca en un pequeño terreno cerca de Prebo.

Similar historia comentó Emira Nakar en la urbanización Valles de Camoruco donde por segundo día consecutivo los vecinos bajaron con sus alimentos para hacer una sopa en el área verde del edificio.

“Cada cual trae su contribución, unos bajaron las papas y otros los zanahorias, entre todos nos ayudamos”, destacó Nakar.

Lía Bermúdez, libre por derecho propio

Nadaba a contracorriente. En un país en el que el arte recibe poco apoyo y gestión, creó una obra consistente y peculiar. También, analizó la posibilidad de lo estético en Venezuela, un concepto complicado en una cultura ecléctica y que bebe de cientos de referencias distintas. El talento de Lía Bermúdez abarcaba mucho más que su necesidad de expresión. Hoy le decimos adiós