¿Cómo puede una mujer dejar de ser cuaima?

En el contexto social la imagen de una cuaima se confunde con agresividad e imprudencia. La escritora y psicóloga Luciamelia García detalla que la cuaima tiene un programa para recordar más los eventos desagradables que los agradables.

¿Cómo puede una mujer dejar de ser cuaima?

¡Eres una cuaima! Si como mujer has escuchado esta frase no es solo por coincidencia. Pertenecer a este género te convierte en la candidata perfecta para calzar en el estereotipo de “Patico Criollo”, una mezcla de pantera, tigre y cocodrilo. «Cómo dejar de ser cuaima», escrito por la psicóloga venezolana Luciamelia García, viene a revelarnos que no nacemos cuaimas, nos hacemos.

Este término propio de la cultura venezolana busca asociar algunas conductas de ciertas mujeres con las de una serpiente. Dicho sea de paso, con la «cuaima piña» (Lachesis muta), la más agresiva y letal de todas las víboras americanas, y reina del serpentario local.

Según la Real Academia Española se define como cuaima a una “Persona lista y cruel que suele agredir verbalmente a otros de manera violenta”.

En el habla popular venezolana, una cuaima es una mujer dominante, posesiva y muy celosa. Muchas veces es en el fondo una mujer dulce, que demanda amor y atención, pero forrada de una gruesa piel.

La piel de la cuaima

Luciamelia García, Fundadora de la Escuela para Aprender a ser Felices presenta un libro lleno de humor y de experiencias terapéuticas que desnudan esa programación, según la cual las mujeres nacen cuaimas.

“No naciste cuaima, aprendiste a comportarte de una forma que si hoy no encajan hay que modificarlo”, explica en entrevista en exclusiva para En Progresivo esta terapeuta.

Ella reitera lo dicho por Séneca: “A la mujer no hay que entenderla solo amarla”.

En este libro publicado por Araca Editores, la autora Luciamelia García comparte una serie de herramientas para construir relaciones saludables a través del relato de historias que le permiten evidenciar cómo los padres, familiares, amigos y parejas nos educan “consentidas, caprichosas, malcriadas, tercas para no dejarse pisar por ningún hombre”.

De esa forma construyen a la cuaima perfecta.

“Inicialmente pensé dejar a las nuevas generaciones de mujeres una idea de la palabra cuaima recuperada. No vista desde lo negativo que nos envuelve dentro de unas características, como una serpiente que está lista frente al estimulo para soltar veneno. Este libro me permite hacer un reconocimiento a tantas mujeres maravillosas que creen en el amor incondicional”, dijo la terapeuta García.

Para leer con la cuaima al lado

En el contexto social la imagen de una cuaima se confunde con agresividad e imprudencia. La escritora detalla que la cuaima tiene un programa para recordar más los eventos desagradables que los agradables.

“Hay que cambiar, traer recuerdos positivos y desmontar los viejos programas, dándole al sentido de humor su fuerza. Es más sano quien sabe reír”, señala.

Este libro hecho para leer en pareja viene a dar respuesta a ese pedido de ayuda divina tan clamado por los hombres y por qué no, por las mujeres.

“Queremos hacernos perfectas para luego encontrarnos que el hombre no nos quiere perfectas, nos quiere mujer”.

“Parto del principio de que la cuaima que está fuera y que está viendo reflejado el caballero, la pareja, es del tamaño de la cuaima interna, de su lado interno femenino que él no ha trabajado”, argumenta la psicóloga.

Tener carácter no es tener mal carácter

García dirige la maestría de Maestros de la Alegría, de la Universidad Católica Andrés Bello, núcleo de Guayana.

En siete capítulos muy personales, Luciamelia Garcia hace gala de sus 40 años de experiencia terapéutica. Como promotora de la filosofía de la alegría, asegura que también se puede aprender a ser feliz a través de historias autobiográficas, en las que mezcla lo teórico y lo práctico para enseñarnos que una cuaima se hace y no nace.

Y si usted creía que esto no era posible, la autora le otorga al final de la lectura un diploma en reconocimiento a los logros alcanzados con la lectura de este ameno y ligero ligero libro.

Este trabajo invita y enseña a romper los esquemas del pasado, y modificarlos, al aprender a aceptarse como mujer. Sobre todo a no olvidar la esencia y desmontar los recuerdos negativos, en pro de fomentar el poder del hombre y la mujer para unirse y no solo para desnudarse.

La psicóloga Luciamelia García presenta su libro «Cómo dejar de ser cuaima», un esfuerzo por entender mejor a un arquetipo de mujer dominante muy presente en la cultura venezolana.

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