¿Cómo sabemos qué el voto es un secreto garantizado?

Smartmatic asegura que el sistema automatizado de votación en Venezuela cuenta con múltiples mecanismos de seguridad que garantizan el secreto del voto. Cuando quedan 36 días para las elecciones parlamentarias la empresa explica cómo se logra esa discreción. 

¿Cómo sabemos qué el voto es un secreto garantizado?

Smartmatic hace hincapié en que cada vez que se registra un voto en una máquina de votación durante una elección en Venezuela, éste es grabado de manera electrónica, cifrada y aleatoria en la memoria de esa computadora. Este proceso garantiza que sea imposible reconstruir la secuencia en la cual fue grabado el voto. Aclara los tres mecanismos para que no se pueda relacionar la identidad del votante con su voto:

1. Aleatorización. Las  máquinas poseen algoritmos de ofuscación (reversibles) y de aleatorización total (irreversibles), para guardar los votos de forma aleatoria. Es por ello que una vez que la información entra al sistema, es almacenada de forma aleatoria y de ninguna forma el orden en que entró puede ser reconstruido.

2. Criptografía. Los votos son almacenados dentro de la máquina de forma cifrada utilizando una clave de 256 bits para asegurar la información. Según expertos en tecnología (ver análisis Cisco System de este cifrado de 256 bits), se necesitaría procesar 50 billones de claves por segundo, para que en 5 x 1021 años, se encontrase la combinación. Además, todo este tiempo y esta inversión sería para encontrar la combinación de una sola máquina.

3. Llaves digitales. Para salvaguardar el voto, los repositorios de información cuentan con un sistema de llaves digitales compartidas entre el poder electoral y los partidos políticos que participan en la contienda.  Para llegar al archivo donde están los votos –grabados sin orden secuencial- se necesitaría que los diversos grupos políticos, más el poder electoral, se pusieran de acuerdo para abrir la caja. Si falta una sola de las llaves no se puede acceder a ella.

Todo esto ha sido validado en reiteradas oportunidades por los técnicos de los partidos políticos.  Para estas Elecciones Parlamentarias la auditoría de certificación del software de las máquinas de votación, que se realizó del 13 al 16 de octubre, permitió auditar justamente los factores que garantizan el secreto del voto.