Coronavirus: Cinco preguntas y respuestas sobre la enfermedad

El coronavirus que comenzó en Wuhan hasta ahora enfermó a más de 7.000 personas y mató al menos 170 en China hasta el 30 de enero de 2020.

Aubree Gordon de la Universidad de Michigan y Florian Krammer de la Escuela de Medicina Icahn en el Monte Sinaí respondieron cinco preguntas sobre la enfermedad que hoy atemoriza al mundo.

El coronavirus que comenzó en Wuhan, China, hasta ahora enfermó a más de 7.000 personas y mató al menos 170 en China hasta el 30 de enero de 2020. Tailandia y Hong Kong reportaron cada uno ocho casos confirmados, y cinco personas en Estados Unidos presentaron la enfermedad. La gente espera que una vacuna frene su propagación.

¿Hay una vacuna en desarrollo para el coronavirus?

Se comenzó a trabajar en múltiples organizaciones, incluyendo los Institutos Nacionales de Salud, para desarrollar una vacuna para esta nueva cepa de coronavirus, conocida entre los científicos como 2019-nCoV.

Los científicos recién están comenzando a trabajar. Su estrategia de desarrollo de la vacuna se beneficiará tanto del trabajo hecho en virus estrechamente relacionados, como el SARS y el MERS, y de los avances en las tecnologías de la vacuna, como las de ácido nucleico, que son vacunas basadas en el ADN y el ARN que producen el antígeno de la vacuna en el propio cuerpo.

¿Se ha trabajado en esta cepa en particular?

No, pero se trabajaba en otros coronavirus relacionados que causaron enfermedades graves en seres humanos como el MERS y el SARS. Los científicos no se habían preocupado por esta cepa en particular, ya que no sabíamos que existía y que podía causar la enfermedad en los seres humanos hasta que comenzó a causar este brote.

¿Cómo saben los científicos cuándo trabajar en una vacuna para un coronavirus?

El trabajo en vacunas para coronavirus severos ha comenzado históricamente una vez que los virus empiezan a infectar a los humanos.

Dado que éste es el tercer brote importante de un nuevo coronavirus que hemos tenido en las dos últimas décadas y también dada la gravedad de la enfermedad causada por estos virus, deberíamos considerar la posibilidad de invertir en el desarrollo de una vacuna que sea ampliamente protectora contra estos virus.

¿Qué implica este trabajo y cuándo podríamos tener una vacuna?

Este trabajo implica el diseño de las construcciones de la vacuna, por ejemplo, la producción de los antígenos diana adecuados, proteínas virales que son el objetivo del sistema inmunológico, junto a pruebas en modelos animales para demostrar que son protectores y seguros.

Una vez que se establecen la seguridad y la eficacia, las vacunas pueden avanzar en los ensayos clínicos en humanos. Si las vacunas inducen la respuesta inmunológica y la protección esperadas y se consideran seguras, pueden producirse una vacuna en masa para la población.

Actualmente, no disponemos de aislamientos de virus – o muestras de virus – para probar las vacunas. También carecemos de anticuerpos para asegurarnos de que la vacuna está en buen estado.

Necesitamos el virus para probar si la respuesta inmune inducida por la vacuna funciona. También necesitamos establecer en qué animales probar la vacuna. Eso podría incluir a los ratones y a los primates no humanos.

El desarrollo de la vacuna probablemente llevará meses.

¿Podrán los humanos estar alguna vez a salvo de este tipo de brotes?

Esperamos que este tipo de brotes ocurran en el futuro inmediato en intervalos irregulares.

Para tratar de prevenir grandes brotes y pandemias, necesitamos mejorar la vigilancia en humanos y animales en todo el mundo. Así como invertir en la evaluación de riesgos, permitiendo a los científicos evaluar la posible amenaza para la salud humana por el virus, para los virus detectados.

Es necesario tomar medidas globales para invertir en nuevos enfoques de vacunación que se apliquen rápidamente cuando surja un nuevo virus como el actual, o el Zika, el Ébola yla gripe.

En la actualidad, las respuestas a los patógenos emergentes son en su mayoría reactivas, lo que significa que comienzan después de que se produce el brote. Necesitamos un enfoque más proactivo apoyado por una financiación continua.