Corrupción, Hezbolá y narcotráfico: los datos del NYTimes sobre Tareck El Aissami

Mientras Venezuela escribe el más oscuro episodio de su historia moderna, los personajes que conforman el relato se asoman con mayor o menor impacto en la escena política y social de un gigante petrolero que actualmente se hunde en el caos.

Corrupción, Hezbolá y narcotráfico: los datos del NYTimes sobre Tareck El Aissami

Desde el lado del chavismo, una de las figuras de mayor influencia ha sido discreta en la trama que ensombrece al territorio: Tareck El Aissami.

Actualmente al frente del ministerio de Industrias y Producción Nacional, así como vicepresidente para el Área Económica, ha mantenido la distancia en los actos públicos del gobierno de Nicolás Maduro, más en el caótico presente venezolano, donde la lucha por el poder enfrenta al heredero de Hugo Chávez con Juan Guaidó, reconocido por más de 50 países como presidente encargado.

Entre acusaciones de un lado y otro, factores externos también cuentan. Desde Estados Unidos, la administración de Donald Trump no ha perdido la oportunidad para aplicar sanciones a funcionarios del gobierno chavista, incluido El Aissami, vinculado a actividades de narcotráfico.

Sobre esto último, el popular medio estadounidense The New York Times presentó un artículo en el que dio detalles de una serie de documentos obtenidos de manos de un exfuncionario de inteligencia venezolano que dan fe de las acusaciones norteamericanas contra el ministro y echan leña al fuego: El Aissami y su padre reclutan a miembros del Hezbolá, grupo islámico calificado como terrorista por el gobierno de Estados Unidos.

Según la investigación de The New York Times, Carlos Zaidan El Aissami, padre del miembro del gabinete de Maduro, estaría al frente de un proyecto para capacitar a elementos de dicho colectivo en territorio venezolanos.

Además, se vincula al vicepresidente para el Área Económica con Walid Mackled, narcotraficante venezolano y quien paga una condena de 14 años en prisión desde 2015.

Para leer el reportaje completo de The New York Times, haga click aquí