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Cuidado con el cloro: Una joven murió por mezclarlo con otro producto

Celia Seymour, de 34 años, mezcló cloro con limpiador de inodoros y provocó gases tan letales que le dañaron irreversiblemente los pulmones. El cloro tampoco debe combinarse con vinagre, alcohol en gel o desinfectantes

Cuidado con el cloro: Una joven murió por mezclarlo con otro producto

Algunos productos de limpieza parecen inofensivos pero, mal mezclados, pueden convertirse en una bomba letal. El cloro es uno de los más peligrosos.

Celia Seymour, una joven de 34 años de Feltham, en Inglaterra, murió después de 4 días de agonía por un asma agresiva causada por limpiar su baño con cloro combinado con otro desinfectante que, piensa su madre, fue limpiador de inodoros.

celia seymour

La intoxicación fue muy rápida. Lo que ocurrió se pudo reconstruir casi exactamente porque el jefe de Celia, Peter Seferi, que iba hacia su casa a reunirse con ella, la llamó y le dijo que llegaba en 5 minutos. En esa conversación, Celia le dijo que se disponía a limpiar el baño. Cinco minutos después el jefe llegó y, desde afuera, pudo captar un fuerte olor, que le pareció gases químicos.

Fue Peter quien logró entrar a la casa y llevar a Celia, que estaba inconsciente, al hospital. Aunque se actuó rápido, el daño a los pulmones de la joven era tan grave que no pudo sobrevivir.

La familia está devastada. Su madre pidió a las personas no mezclar el cloro con nada más.

En español, el cloro se conoce también con el nombre de lavandina o lejía.

Celia era gerente de Atlantico Hand Car Wash, en Surrey, en las afueras de Londres. Llevaba cinco años en ese lugar pero ocho años trabajando con Peter quien se refirió a ella como parte de su familia. De hecho, renombró el autolavado para homenajear a Celia. Ahora es Celia’s Hand Car Wash.

El caso de Celia lo contó el periódico My London News.

El cloro y sus riesgos ocultos

Aunque el caso de Celia es extremo, y pudo ocasionarse porque quizás el baño era pequeño y no tenía ventilación, si se conoce de muchas personas que se han lesionado el rostro por combinar cloro con otro producto.

La mezcla más peligrosa es con amoníaco, que puede formar parte de la composición de muchos limpiadores. Genera vapores que inundan y dañan todos los tejidos respiratorios.

Sin embargo, lo mejor es no mezclar el cloro con nada, debido a las reacciones químicas que produce. Estos son algunos ejemplos de esas mezclas peligrosas:

Si se añade cloro al alcohol en gel, se puede producir cloroformo y ácido muriático. Las consecuencias son desvanecimiento, mareos y náuseas. En casos extremos puede ser mortal.

Con desinfectante para baños, lavaplatos o limpiavidrios, el cloro emana lo que se conoce como «gas cloro» que daña las córneas de los ojos y el sistema respiratorio.

Incluso con vinagre es mejor no mezclarlo. Aunque uno considera que el vinagre es prácticamente inofensivo, con el cloro reacciona vapores tóxicos que dañan los ojos y el sistema respiratorio.

Hay que tener cuidado con extremar la higiene del hogar, queriendo combinar dos productos potentes para que todo quede más limpio. Por supuesto, el cloro tampoco debe tocar la piel ni usarse con niños o mascotas cerca.