‘Dark’: tan buena que compararla con ‘Stranger Things’ es un insulto

En los años 80s, unos pequeñines pierden el tiempo en el bosque, cuando de repente uno desaparece. ¿Ha donde ha ido? ¿Ha cambiado de dimensión? ¿Es la víctima de una conspiración universal? ¿Ya no habíamos visto esto en Netflix? ¿En Alemania suceden tan pocas cosas importantes como para birlarse el argumento de los hermanos Duffer? Todas estas preguntas se van desvaneciendo a medida que avanzan los capítulos de ‘Dark’, la brillante serie creada por Baran bo Odar y Jantje Frietse.

En su debut, bo Odar ya trabajó con el concepto circular de la historia. Una tragedia que enlutó a un pequeño pueblo alemán vuelve a repetirse 23 años después en ‘Silencio de hielo’ (2010), opera prima del director de origen sueco, que fue recibida de manera tibia por la critica internacional. En retrospectiva, y como si fuera su propio juego, en esa cinta se encuentra la semilla de ‘Dark’, una serie empacada en la onda de lo “sobrenatural”, debido al éxito de ‘Stranger things’.]]>