Denuncian tratos militares en Inparques

Trabajadores del Instituto Nacional de Parques denunciaron el desmantelamiento de la institución, destrucción de los parques nacionales a través de construcciones ilegales, incumplimientos de pagos y filtración de tratos militares.

Denuncian tratos militares en Inparques

El sindicato de trabajadores del Inparques reclama mayor respeto de las autoridades del instituto, quienes han permitido que se filtren tratos militares en la institución. Hoy, en rueda de prensa, los trabajadores acusaron con indignación las “desintitucionalización” que ha permitido la nueva directiva de Inparques, quienes a su juicio le dan prioridad a “prácticas y políticas militaristas”.

“Los trabajadores de Inparques nunca se han tenido que someter a entrenamiento militar, nosotros siempre hemos tenido un trato civil, acorde a la misión y visión del instituto que trata de la protección y conservación de los Parques Nacionales y Monumentos Naturales”, manifestó Marlene Sifontes, líder sindical de Inparques para El Estímulo.

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Según explican, la “militarización” llegó de la mano de la gaceta del 14 de diciembre de 2014 (40.564), en la cual se estipula la creación de un Cuerpo Civil de Guardaparques. Esta era una petición de los mismos trabajadores, quienes querían agruparse para formar, de acuerdo a los estatutos de la institución, nuevos guardaparques. Sin embargo, denuncian que este Cuerpo tiene otros objetivos que divergen del carácter “civil” que lleva por nombre. “En ningún lado dice convertirlos en un cuerpo militar o que su formación incluya orden cerrado”, sentencia Sifontes.

Los entrenamientos de los nuevos integrantes del Cuerpo Civil en Caracas se realizan cerca del puesto de Los Venados. En ellos se le pide a los futuros guardaparques que se formen y saluden como militares. También se les somete a maltratos como correr por los caminos cercanos, hacer lagartijas u otras penitencias militares.

Uno de los nuevos ingresos tuvo que correr una distancia larga desde Los Venados hasta otro puesto para buscar la gorra que con la insignia del venadito que le dieron el día que entró. Se lo ordenaron como una penitencia por haber asistido sin “el uniforme”. Este muchacho no quiere revelar su identidad por miedo de perder su trabajo. Declaró para El Estímulo que la gorra es el único utensilio de trabajo que le han entregado. Su uniforme se lo prestó otro compañero pues la institución no lo ha dotado ni de pantalones, franela o chaqueta. Después de 3 meses de entrenamiento y trabajo asegura haber cobrado solo una vez, Bs. 10.000.

Los guardaparques más antiguos aseguran que los muchachos que entran al Cuerpo deben atender a estos tratos militares pues no quieren perder el trabajo y porque no saben cómo se manejaban las cosas anteriormente. Se preocupan por la formación que les estén dando a estos nuevos ingresos en materias como ecología y conservación de la fauna y flora de cada zona. Tampoco se explican cómo irán a dotarlos de equipos si los puestos existentes carecen de mantenimiento, transporte y radios.

En ese sentido, el sindicato sanciona que la Presidenta y demás autoridades de Inparques le den prioridad a estas políticas y prácticas que «desvirtúan la figura del guardaparques», cuando existen tantos problema que la institución debe atender. Entre estos problemas, el comunicado del sindicato enumeró: retraso de 9 meses del pago del aumento del sueldo de 2014, atención al problema de minería ilegal en Canaíma, renovación y actualización de los equipos de trabajos, construcción ilegal de viviendas en el Parque Nacional Henry Pittier, P.N. Médanos de Coro y el Ávila, la construcción sin estudio ambiental de un segundo puente en la Laguna La Restinga, entre otros.