<iframe src="//www.googletagmanager.com/ns.html?id=GTM-K8BB9HX&l=dataLayer" height="0" width="0" style="display:none;visibility:hidden"></iframe>

Deportivo Táchira saca la cara por Venezuela

El equipo de Carlos Maldonado no ha necesitado de fórmulas mágicas para tocar con las puntas de los dedos el paso a la siguiente ronda. Ganó con lo mínimo, 1-0, a un Emelec que mostró sus limitaciones. No fue un gran juego para los aurinergos, pero de nuevo la receta simple es la que mejor sopa da: ganar de local.

Deportivo Táchira saca la cara por Venezuela

No fue un partido memorable para Táchira. Al menos no desde el volumen de juego. Un tiro libre de Wilker Ángel le dio un triunfo sufrido. Había que vencer al peor equipo de la llave y se consiguió. No es detalle menor que una oncena tan limitada se impusiera 2-0 en suelo ecuatoriano y menos que el héroe de la jornada fuera el portero José Contreras.
Los partidos como locales hay que ganarlos. Punto. Y así fue. Imposible reprocharle algo a este Táchira que con una nómina muy humilde podría pasar de grupo, algo que no sucede en la Copa Libertadores desde 2009, cuando lo logró Caracas, bajo el mando de Noel Sanvicente. Además de Contreras, debe resaltarse el partidazo de Carlos Cermeño.
A los narradores de hoy les gusta escribir que los equipos «saben cómo sufrir», para describir que en los momentos de agonía se salió airoso. Pienso todo lo contrario, ningún ser humano está preparado para pasar de la agonía a la felicidad. El fútbol no se sufre, el fútbol es una suma de situaciones que se resuelven según la idiosincracia del país, del técnico y de los propios jugadores. «Nadie dijo que iba a ser fácil», se ha convertido en un lema vacío. Ningún partido lo es. Ninguna etapa de la vida lo es.
Pero Carlos Maldonado planteó este partido de manera que el equipo ecuatoriano no se sintiera cómodo. Y sin embargo, en un principio, parecía que Emelec conocía mejor la cancha que el propio Táchira. De hecho, hasta el minuto 21, cuando llegó el gol del defensa, los visitantes lucían más decididos que los locales. Sin embargo, el amague de Jorge Rojas abrió la posibilidad para que un disparo, con cierto roce de la defensa, deprimiera a la apuesta visitante.

Para pensar cómo tres elementos de la vintinto: Contreras, Ángel y Cermeño asumieron un papel protagónico cuando en la Vinotinto parecen personajes de relleno. ¿Discurso del entrenador? ¿Un torneo de menos exigencia? En todo caso se atreven y eso es positivo, alguna lectura deberá tomar Rafael Dudamel sobre este punto.
Táchira alcanzó a Pumas (9 puntos). El equipo mexicano, con mejor cuota goleadora, debería sacar un resultado positivo ante Olimpia (cuatro unidades), que no ha mostrado gran cosa. Eso significaría el avance de los criollos.  Las cuentas cuadran. Lo único que h0y quedó en deuda fue la afición. En un partido en el que se jugaba la vida, al aurinegro le faltó apoyo. Tal vez la crisis sea la culpable. Pero, entre eso y el terreno, luce complicado el regreso de la Vinotinto a Pueblo Nuevo.
Horas después, Trujillanos caía 6-0 ante Sao Paulo en Brasil. Una advertencia de lo que cantaba los Hermanos Lebron: por cada risa, hay diez lágrimas.]]>