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Desde allá: el león se exhibe en casa

Este 2 de septiembre se estrena en las salas de cine del país Desde allá, ganadora del León de Oro a la Mejor película en el aclamado Festival de Venecia en el 2015

Desde allá: el león se exhibe en casa

Dicen que hijo de gato caza ratón. Lorenzo Vigas creció rodeado de arte. La casa de sus padres siempre fue un museo de finos recuerdos de viajes y encuentros entre eruditos de un oficio donde la belleza y la intención nunca son excluyentes. No sorprende entonces que Desde allá sea una ópera prima que destaque en el terreno estilístico, con pocos pero acertados artificios cinematográficos, como enfoques y desenfoques que nos sumergen en la percepción de un personaje dentro de una historia compleja, sobria y un tanto incómoda.

Armando regenta un laboratorio de prótesis dentales, tiene asuntos pendientes por sanar en la relación con su padre y le paga a jovencitos para simplemente verlos y masturbarse. Elder no se siente cómodo con esta oferta así que, luego de propinarle una golpiza, roba el dinero de Armando y huye. Lejos de esto acabar con la relación de ambos, un confuso lazo se ata entre ellos. Armando y Elder son de generaciones diferentes, de estratos sociales diferentes, tienen intereses diferentes, pero es la atípica conexión que generan lo que desencadena toda la esencia de la película.

Con el antecedente en 2013 de Pelo Malo, ganadora de la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián y criticada ampliamente por la audiencia comercial –nunca menos estimada que aquella que de traje aplaude en los festivales más snob de Europa-, vale aclarar –o advertir- que Desde allá no se libra de los vicios que arrastra el cine independiente, el “cine de autor”. Una historia con baches, una trama que a veces se antoja de no explicar el trasfondo de las cosas, complica la empatía que pueda sentir la audiencia. Pero en una obra de esta categoría, no querer decir es decir algo. De allí que algunas personas la hayan visto como una película enfocada en la homosexualidad, otras como una historia que desentraña un “romance” conflictivo, que se trate sobre el desprecio, o se cimente en la ausencia de una figura paterna.

Los largos silencios para hablar con las miradas y la interpretación de una historia que no muestra todas sus aristas parece no haber sido complicación para un par de actuaciones destacadas. Alfredo Castro y Luis Alejandro Silva encarnan naturalmente a personajes problemáticos, con pasados y presentes turbios. Uno veterano y minimalista, y otro joven y explosivo, saben que no deben ahondar en el argumento pero, en cada escena juntos, abren y cierran un pequeño e intenso encuentro.

No todas las películas son obras de arte y no todas las obras de arte son de consumo masivo, o siquiera entendibles por la mayoría. Desde allá es muestra clara de esto. Con un León de Oro (2015) en su haber y tres productores de lujo (los mexicanos Guillermo Arriaga y Michel Franco; y el venezolano Rodolfo Cova, a quien bautizamos el Rey Midas del cine venezolano), la película se ganó la oportunidad de representar a Venezuela en la carrera por la nominación al Óscar. La categoría de Mejor película en lengua extranjera se ha caracterizado por preferir películas caprichosas que disten del cine comercial hollywoodense. Vamos bien.