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Dos policías heridos de bala en las protestas por la exculpación de dos agentes en la muerte de Breonna Taylor

Las protestas comenzaron después de que el miércoles el fiscal general del estado solo presentara cargos menores contra uno de los agentes involucrados en la muerte de Breonna Taylor, que se ha convertido en un símbolo de las protestas contra el racismo y la brutalidad policial, igual que George Floyd.

Dos policías heridos de bala en las protestas por la exculpación de dos agentes en la muerte de Breonna Taylor

Al menos dos policías resultaron heridos de bala en las protestas por la exculpación de los tres agentes involucrados en la muerte a tiros de la joven negra Breonna Taylor en Louisville (Kentucky).

Las protestas comenzaron después de que el miércoles el fiscal general del estado solo presentara cargos menores contra uno de los agentes involucrados en la muerte de Breonna Taylor, que se ha convertido en un símbolo de las protestas contra el racismo y la brutalidad policial, igual que George Floyd. Breonna Taylor murió el 13 de marzo después de que los tres policías acudieran a su domicilio con una orden de registro especial y le dispararan. 

El jefe interino de la Policía de Louisville, Robert Schroeder, confirmó que dos policías fueron tiroteados justo antes de que entrara en vigor el toque de queda en la ciudad, anunciado este miércoles para prevenir protestas y disturbios tras la presentación de cargos por la muerte en marzo de Taylor.

Poco después de este anuncio el presidente estadounidense, Donald Trump, publicó un tuit en el que ofreció la ayuda del Gobierno federal para contener las protestas en la ciudad, que se replicaron en ciudades de todo el país.

El fiscal general del estado de Kentuchy, Daniel Cameron, solo presentó cargos menores contra uno de los tres agentes involucrados en la muerte de Taylor, Brett Hankison, por haber disparado contra un apartamento contiguo y en ningún caso por los hechos que condujeron a la muerte de Taylor, de 26 años, que estaba en su cama cuando una de las más de treinta balas disparadas por los agentes acabó con su vida.

Las protestas comenzaron nada más conocerse la decisión de la Fiscalía, que no persigue el caso como un asesinato o por haber sido resultado de un registro inapropiado, y después de anunciarse que el único de los tres imputados salió en libertad tras el pago de una fianza de 15.000 dólares y solo acusado de negligencia.

Los manifestantes tomaron las calles y prendieron pequeños fuegos en el centro de la ciudad, uno de los cuales afectó al palacio de Justicia del condado. Poco antes del inicio del toque de queda, dos policías fueron tiroteados y trasladados a un hospital donde han sido estabilizados y se encuentran fuera de peligro, aunque uno de los agentes ha necesitado cirugía.

Los agentes involucrados en la muerte de Taylor justifican su actuación por el hecho de que el novio de Taylor respondió a la intrusión, que se habría producido sin previo aviso, con disparos de un arma para la que tenía licencia.

A su llegada, el novio de la víctima abrió fuego contra los agentes, y éstos replicaron con sus armas y varios disparos alcanzaron a la joven. El novio de Taylor aseguró que había confundido a los policías con ladrones, pero los agentes afirmaron haber anunciado su presencia antes de entrar, una versión confirmada por un testigo, según el fiscal Daniel Cameron.

Hankison disparó diez balas, algunas de las cuales alcanzaron el apartamento vecino al de Breonna Taylor, «poniendo a tres personas en grave peligro de heridas físicas o de muerte», según el fiscal.