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Drama desde Europa: “Cuando se mueren por coronavirus, se mueren solos”

Desde España e Italia aconsejan a los venezolanos que no se confíen ante la pandemia de Covid-19, pues en dos semanas el panorama puede cambiar drásticamente. El número de afectados puede aumentar de forma considerable si no se acatan en rigor las medidas sanitarias

Drama desde Europa: “Cuando se mueren por coronavirus, se mueren solos”

La pandemia de Covid-19 ha tenido un impacto incalculable en el viejo continente, especialmente en España e Italia donde, hasta la fecha, el coronavirus acabó con la vida de más de 10.200 personas. El drama de las familias que no pudieron despedirse de sus deudos cuando entraban a la fase más complicada de la enfermedad genera a los ciudadanos de ambas naciones miedo e incertidumbre.

«Tenemos mucho miedo, muchísimo, porque hace algunas semanas todo parecía muy lejos. Ahora tenemos el problema muy cerca», dice una reconocida periodista italiana de televisión, quien advierte a los latinoamericanos y en especial a los venezolanos, de lo que podría pasar en caso de que no acaten las medidas sanitarias para evitar la propagación de Covid-19.

«Ayer perdí a dos personas que conocía por trabajo», dice, afligida, la comunicadora cuyo nombre pidió no ser revelado. Le causa tristeza, comenta, «que cada uno de nosotros tiene a alguien conocido en un hospital».

«Pero hay una cosa que es la más tremenda que podamos imaginarnos: cuando se mueren, se mueren solos». Afirma que los familiares pueden ver a los afectados, tanto hombres, mujeres e hijos, antes de que entren a reanimación, y nada más.

No hay ceremonia fúnebre para los seres queridos, «como máximo una bendición sencilla».

Advierte a los venezolanos que no se confíen del virus, pues Covid-19 toma fuerza y se propaga en un abrir y cerrar de ojos.

«Una mujer ha perdido su marido. La última vez que lo vio estaba bien. A las dos semanas estaba muerto. Ella estaba todavía en cuarentena junto a su hija y su suegra. No lo vieron», destaca.

En Italia, el coronavirus ha dejado más de 6.800 fallecidos. La comunicadora describe la situación del coronavirus en su país de irreal e «imposible de describir».

En redes sociales y medios de Italia se difundieron imágenes de caravanas de camiones del Ejército trasladando los féretros a los hornos crematorios del cementerio de Bérgamo, capital de la provincia homónima, desde diversas ciudades, donde no hay puesto para las víctimas del coronavirus.

Desde hace muchos días, los hornos crematorios en Bérgamo, funcionan las 24 horas del día, señaló el diario ABC.

Todavía, los italianos ven lejos alcanzar la normalidad como ya lo hizo la provincia china de Hubei, primer foco de la pandemia de Covid-19. Tras dos meses de cuarentena, Hubei se pondrá en marcha a partir del 8 de abril, cuando esperan alzar el confinamiento, luego de que se registraran 3.160 fallecimientos por el virus solo en esa zona.

España castigada

Otra de las naciones afectadas notoriamente es España. Por la urgencia de atender a los afectados, habilitaron las instalaciones del Palacio de Hielo para poder albergar los cuerpos de los muertos por coronavirus.

En Madrid, Nani Quinteros describe el caos y el miedo que se vive. «Es muy difícil estar en casa, no por no poder salir, sino por el caos por el que pasa Madrid», expresa.

Nani cuenta cómo el miedo entró en su cuerpo el 10 de marzo, cuando sintió malestar físico.

«Tenía calentura y cansancio, así que en un momento decidí ducharme para sentirme mejor y, justo, recibí un mensaje de una amiga con la que estuve horas dos días antes: ‘Mi abuelo dio positivo en las pruebas de coronavirus'».

Tras el mensaje, «solo podía sentir el virus recorriendo mi cuerpo y el pensar que yo sería la posible culpable de que mi mamá, que es grupo de riesgo por ser trasplantada, se pusiera mal, era el peor de los castigos».

Desde ese momento está viviendo en la casa de su hermana, en el centro de la ciudad. Su hermana, a cinco días de que se decretara el estado de alarma en España, comenzó a tener síntomas del virus. «A su malestar físico hay que sumarle el miedo y la desesperación de saber que el sistema sanitario ya estaba colapsado días antes del estado de alarma».

Hoy se encuentran, ambas, en espera de los resultados de las pruebas.

«Tememos que nos estén ocultando lo peor»

Elías Lugo, venezolano en Asturias, norte de España, expresa que están «realmente asustados» debido a que esperan con ansias que se llegue al pico de contagiados y a partir de allí se estabilice y baje considerablemente el número de casos y de fallecidos con la enfermedad.

Aunque Asturias es una de las comunidades autónomas con menor número de contagiados y fallecidos (779 infectados, 25 muertos y 35 recuperados), Elías destaca que «hay varios lugares de España donde la gente sigue sin tomárselo en serio hasta que se contagian o ven a un familiar o allegado contagiado».

«El verdadero miedo en España es por cómo se está viviendo toda esta catástrofe. En Madrid ya está desbordada, se habilitó una pista de hielo como morgue ya que no hay más sitio para depositar cadáveres, hay hospitales improvisados en recintos feriales», afirma.

Insiste que la molestia general es porque el gobierno de Pedro Sánchez «no fue capaz de frenar esto a tiempo, cerrando Madrid antes del desborde y decretando la cuarentena a finales de febrero».

«El gobierno solo ve por la economía y no se da cuenta de que ya se está haciendo selección en los hospitales. Tiene prioridad quien tenga más esperanza de vida, es decir, se está dejando morir a la gente».

El presidente de gobierno extendió el estado de alarma en España hasta el 25 de abril, por lo que el venezolano dice: «Tememos que nos estén ocultando lo peor».

Desde que se conoció que el Covid-19 llegó a Venezuela, Elías llama todos los días y recomienda a sus familiares quedarse en sus casas. Teme que se contagien en el país sumergido en una emergencia humanitaria compleja desde 2015. 

Futuro cuestionable para Venezuela

Para Ariana Basciani, residente en Madrid, hablarle a los venezolanos sobre el futuro cercano que se aproxima en torno al coronavirus es cuestionable, a su juicio, porque «muchas de las cosas que están sucediendo en España ya el pueblo venezolano las ha vivido», como, por ejemplo, la falta de insumos o de papel de baño.

Ariana señala que «la circunstancia que está enfrentando la sociedad española con el coronavirus ha dejado a la gente sorprendida».

Cree que lo más difícil de entender para los ciudadanos es la necesidad de permanecer dentro de sus casas. «No es ir a hacer una fiesta en casa de tus amigos durante 15 días o 30 lo que durará para nosotros -por ahora- la cuarentena, es entender que no puedes tocar, besar o abrazar a nadie»

«Solo te debes a las personas con las que vives para cuidarse mutuamente»

España, en su undécimo día de cuarentena, tiene el sistema sanitario colapsado.

«Desde el futuro, como persona que trabaja en medios en España, solo le puedo pedir a los venezolanos que se queden en casa, sanos, y que no compartan audios o fotos con información que no se sabe de dónde procede, así el audio diga que es el médico internista de un hospital. Compartir esa información puede generar más sentimiento de zozobra y pánico», recomienda.

Hospitales desbordados

La periodista y cronista parlamentaria Nuria Val, dijo en su cuenta de Twitter que se le «parte el alma con muchas situaciones» y califica la situación en España de «dura». «Los hospitales: 12 de Octubre, Infanta Leonor, Ramón y Cajal y San Carlos están desbordados», afirma.

Nuria escribe que, según testimonios de dos médicos que reclaman urgente respiradores, los pacientes con coronavirus «se mueren delante de ti y no queda otra que sedarles con morfina».

El personal de salud, asegura, «no puede atender a más contagiados hasta que no acudan a retirar la veintena de cadáveres que ocupan las camas desde el lunes».

Según la periodista, otro médico le informó: «Estamos dejando morir sin posibilidad de UCI a gente que el mes pasado habría salido».

El personal funerario de Alcalá de Henares todavía no dispone de material de protección:»se están dando muchos contagios y hay apilamiento de cadáveres».

Paciencia, que hay mucho por hacer

El analista Ramon Guillermo Aveledo invita en este escrito a conjurar los demonios del odio y el miedo, que socavan la grandeza de espíritu, para emprender, entre todos, la reconstrucción de Venezuela sobre la base de un nuevo diseño institucional, económico, social y político