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Ejército de Brasil recoge a venezolanos de las calles tras linchamiento

Soldados del Ejército de Brasil recogieron en las últimas horas a decenas de venezolanos de los que duermen en las calles de Boa Vista, la capital del estado de Roraima, para prevenir posibles brotes de violencia entre los refugiados y brasileños en medio de la escalada de xenofobia y conflictos que incluyó el linchamiento hasta la muerte de un venezolano este fin de semana.

Ejército de Brasil recoge a venezolanos de las calles tras linchamiento

Según reportan medios locales del estado de Roraima, el ambiente en localidades de ese estado fronterizo con el sur de Venezuela se ha caldeado por la conflictiva relación entre los brasileños y los venezolanos, la mayoría personas muy pobres que huyen del colapso de Venezuela, y que han saturado los ya frágiles sistemas de salud, educación y seguridad de esa entidad que es uno de los más pobres y aislados de Brasil.

En las  últimas horas 200 venezolanos, incluyendo niños de pecho y adultos, fueron llevados por los soldados hasta un centro de triaje instalado por la Policía Federal. Allí reciben atención médica, alimentos y artículos de higiene personal. Después fueron distribuidos en cuatro refugios, según la información.

El operativo ya había sido planificado antes de los incidentes de violencia de los últimos días, afirmó el mayor Tassio de Oliveira, jefe de comunicaciones de la llamada «Operación Acogida», que incluye el proceso de asimilación legal de los refugiados venezolanos, citado por el portal G1.

La situación volvió a ponerse tensa este fin de semana y fue necesario retirar a cerca de 100 venezolanos que estaban acampados en las calles cerca del refugio Jardín Floresta después de supuestas amenazas de ataques a bala por parte de brasileños al grupo de venezolanos, reportó el diario Folha de Boa Vista, en su edición impresa y por Internet.

Según el reporte, para preparar su defensa ante el temido ataque, un grupo de venezolanos ocupó el refugio y se armó con barras de hierro, palos y piedras, dispuestos a enfrentarse a los brasileños en la calle.

Un primer grupo de venezolanos fueron embarcados el sábado en autobús con destino a Pacaraima, pequeña ciudad más al norte y fronteriza con Venezuela, para de allí ser enviados de regreso a su país vía Santa Helena de Uairén, según la información.

El diario Roraima Hoje por su parte, informa que ya Brasil tiene apostados 700 miembros de las  Fuerzas Armadas en su frontera con Venezuela por la zona de Pacarima.

Roraima se ha convertido en la principal ruta utilizada por los migrantes que huyen de la crisis de Venezuela y según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas, citado por el diario, la población del estado ha crecido en 10% desde el inicio de la migración en masa de venezolanos.

Los soldados de la Fuerza Nacional también se mantendrán en los alrededores de los abrigos de refugiados venezolanos en Boa Vista y en las calles de Pacaraima.

Según la edición Roraima del portal de noticias G1, de la poderosa red nacional Globo, que cita datos del ministerio de la Casa Civil, más de 75.000 venezolanos han pedido regularizar su situación migratoria en Roraima entre 2015 y 2018.

Como los refugios están llenos, hay grupos de venezolanos indigentes en 11 de las 15 ciudades principales del estado.

Solamente entre agosto de 2017 y agosto de 2018 entraron por Pacaraima 154.000 venezolanos, de ellos 27.000 solamente en los últimos dos meses. De ellos 79.400 salieron posteriormente de Brasil, mientras el resto se quedó en ese país.

Operativos del gobierno federal han traslados a 1.507 de estos migrantes a otras ciudades del sur, con mejores condiciones que Boa Vista o Pacaraima para atender la ola migratoria.

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Las palabras tienen el poder de marcarnos y hacernos creer tanto cosas positivas como negativas de nosotros mismos, y si esas palabras además son dichas por personas que admiramos, queremos o tienen algún tipo de autoridad es aún más fácil creer en ellas. De allí que los padres, las escuelas y la comunidad tienen un impacto tremendo en lo que las niñas terminan creyendo sobre sí mismas.