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El asombro, un hábito necesario

Cuando un país renuncia a pensar, meditar y dialogar sobre el refinamiento de su educación es porque está viviendo el esplendor de su decadencia. Su aspiración y respiración son el conformismo y la indiferencia. Eligió prescindir de proyectos sociales y espirituales para construir sus días. Carece de días propios, construidos, intuidos y diseñados; todos son ajenos, sujetos al capricho de lo mágico, de lo oscuro, de la contingencia y la ambigüedad. No hay preguntas, dudas, dilemas; solo certezas, seguridades dictadas por la superficialidad intelectiva y emocional. Ese país es una mujer o un hombre parados en una esquina, esperando la llegada del tiempo.

El asombro, un hábito necesario

Lo anterior encierra una tragedia mayor: la muerte del asombro. El desenlace necesario de la monotonía, pasividad y automatismo; hábitos incubados, nutridos y defendidos en la escuela y el hogar. Dos lugares enmudecidos por el conformismo y la indiferencia. Dos antiguos manantiales del conocimiento y las virtudes del buen vivir. Dos galaxias sociales donde sucedía el asombro propio de ser persona y de convivir; donde ahora gobiernan los dictados de la indiferencia, la queja y la renuncia. Y ya sabemos que éstos son los atributos del narcisismo social. Dos casas donde se privilegia lo banal y bajo; donde lo importante no entra en las conversaciones: el poder, disfrazado de autoridad, lo ejercen el dictado y la resignación.

De aquella muerte se sigue la muerte de la convivencia y la desaparición del diálogo. Es decir, la desaparición de la alta cultura social y el retorno de la cultura de la cueva: el imperio del primitivismo. He aquí la urgente función de esos dos irrenunciables respiradores de civilización: impedir el regreso del primitivismo; obstaculizar la desaparición de lo que nos hizo seres bondadosamente sociales: el asombro.

Si hay asombro, ocurre el diálogo. Si éste ocurre, aquél se multiplica. Una escuela colabora con la educación de la persona cuando lo que enseña circula en el diálogo; no en el dictado, esa aberración pedagógica. Un hogar educa cuando cada uno de sus espacios e instantes es habitado por la voluntad amorosa de conversar o dialogar. Son el diálogo y el asombro los antídotos contra nuestra enfermiza pasión por la normalidad sin cambios, giros, perturbaciones o vuelos verticales. Nuestra pobreza es la conclusión de una cultura alimentada por la agonía del asombro. Nos toca construir su alegre estancia entre nosotros, sin agonías.

Michael Jordan, récord mundial en subasta de zapatillas por 615.000 dólares

Las zapatillas, que no alcanzaron sin embargo su precio estimado de 650.000 a 850.000 dólares, fueron usadas por Jordan el 25 de agosto de 1985 en un memorable partido de exhibición de Nike en Trieste, Italia, en el cual hundió la bola con tanta fuerza que rompió el tablero de vidrio en mil pedazos. La zapatilla izquierda tiene aún un trozo de vidrio incrustado en la suela roja.

¿Quién era Darío Vivas?

El abanderado del Psuv es el segundo funcionario del chavismo en morir por covid-19, después de que el historiador Faustino Torella, cónsul en Boa Vista, Brasil, falleciera el 5 de agosto. Vivas transitó desde la izquierda revoltosa en su juventud hasta el círculo de poder alrededor de Chávez y Maduro. Aquí va una breve semblanza de su carrera política