El "bachaqueo" también se extiende a los billetes de a 100 bolívares

Transportan montones de dinero en efectivo sin usar camiones blindados, ni escopetas de repetición o uniformes con chalecos antibalas, ni escoltas. Se mueven por las carreteras del país, en horarios inusuales.

El "bachaqueo" también se extiende a los billetes de a 100 bolívares

Son los “bachaqueros de billetes” una actividad que ha cobrado relevancia pública con recientes incautaciones de dinero en efectivo y la prisión de varias personas involucradas, especialmente en estados fronterizos del occidente del país.

En los últimos meses han aumentado con fuerza los decomisos de dinero en efectivo en Venezuela, en alcabalas policiales y militares que revelan la punta del iceberg de un enorme negocio de lavado de activos y contrabando estimulado por la constante devaluación del bolívar.

Sólo esta semana, la Policía colombiana decomisó cerca de 2.500 millones de bolívares transportados por un hombre en una motocicleta en la vía que comunica al municipio de El Zulia con Cúcuta, en del departamento de Norte de Santander.

En febrero otro caso fue reseñado por la prensa del Ministerio Público. Trató de la detención de dos hombres que ocultaban a bordo de un taxi en Mérida 2,9 millones de bolívares en efectivo. Los billetes de banco iban envueltos en tres bolsas negras de basura. Sus portadores fueron detenidos el 7 de febrero en la vía El Vigía Santa Bárbara del Zulia.

Jhonny Orosman Vegas, de 38 años y Richardi José Villegas de 36, ahora son procesados por la presunta comisión de los delitos de legitimación de capitales y asociación para delinquir, previstos en la Ley Orgánica Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo, informó la Fiscalía.

También en la carretera del Vigía fue detenido recientemente un colombiano por portar 989.500 bolívares en billetes de a 100, escondidos dentro de su vehículo, en una bolsa negra en el asiento del copiloto. También es acusado de presunta legitimación de capitales.

El dueño del dinero es nativo de la ciudad de Cali, Colombia, pero vive en Mérida.

“La legitimación de capitales es un delito grave que cada día se hace más común y que por lo general, viene acompañado de otras infracciones,como la estafa y la asociación para delinquir”, señaló el general Delver Freites Giménez,Jefe del Comando de Zona Táchira, citado por medios regionales.

“Aquí en Táchira este delito es muy común debido a la cercanía que tenemos con Colombia y a la gran diferencia que tiene el peso con respeto al bolívar, encubriendo de esta manera grandes cantidades de dinero”, dijo el general.

El experto en antilavado de dinero Alejandro Rebolledo señala en un análisis que quien lava dinero pretende legitimar los fondos procedentes del narcotráfico, la corrupción, el fraude fiscal, el contrabando, la trata de personas, la venta de armas o los secuestros, entre otras actividades, para que dicho dinero pueda insertarse y circular en el sistema financiero.

En cuanto al uso de los cambistas de frontera, “el dinero es ingresado en efectivo al país y entregado a los cambistas para que, luego de que cambien los dólares, los depositen o transfieran a cuentas de empresas fantasmas. Los fondos son retirados por medio de la emisión de cheques, utilizados para el envío de transferencias bajo la justificación del pago de proveedores”.

Los recientes decomisos de dinero involucran además un tema muy amplio que tiene que ver con el contrabando de extracción y con los precios de los productos regulados en el lado venezolano. Quienes llegan desde Colombia a comprar pueden adquirir bienes que nunca podrían permitirse con los salarios en su país. Y para eso necesitan bolívares.

Dinero marcado

Otros expertos vinculados a la banca y al sector financiero señalaron a Elestimulo.com que en efecto hay un aumento sostenido del tráfico de billetes de banco, especialmente en los estados del occidente del país, pues el dinero es pasado en grandes cantidades hacia Colombia.

El negocio para estas personas está en trasladar el billete de 100 para ganarse el porcentaje que le pagan en la casa de cambio en Colombia, que es de 14%.

La casa de cambio a su vez usará esos bolívares para venderlos por pesos a los colombianos que vienen a comprar a Venezuela, ya sea para negocios lícitos, contrabando o lavado de dinero con compra de bienes inmuebles.

“Al regresarlo a Venezuela la ola sigue creciendo. Se ha vuelto un negocio, es un fenómeno jamás visto en nuestro país”, señaló una fuente.

La raíz de este problema además tiene que ver con las condiciones macroeconómicas: la alta inflación, el constante crecimiento de la liquidez en el sistema financiero por la impresión de billetes para financiar el gesto público, la fuerte sobrevaluación del tipo de cambio oficial de Bs 6,30 respecto al dólar, la existencia de tres tipos de cambio oficiales y de un mercado negro donde el dólar cuesta 15 veces más que el tipo de cambio subsidiado en Sicad, de Bs 12.

Cifras del Banco Central revelan que la cantidad de billetes de Bs 100 en circulación subió 75,8% durante 2014, para alcanzar 1.490 millones de piezas al cierre de diciembre.

Se trata del mayor aumento interanual desde que en 2008 entró en circulación este billete, con sólo 42,9 millones de piezas. La circulación del billete de más alta denominación ha ido subiendo al ritmo de la inflación más alta del mundo. Ya en 2012 había 534,9 millones de piezas.

Tanto la explosiva circulación del papel moneda, como las incautaciones de cargamentos de esos billetes son dos caras de los mismos desequilibrios de la economía venezolana.

“Ese incremento en la emisión de billetes de cien en los dos últimos años tiene que ver con la liquidez y la inflación. El contrabando de efectivo por parte de ciudadanos tiene que ver con el contrabando de extracción de productos sacados del mercado venezolano que van hacia Colombia” recalcaba la fuente.

Los cargamentos de dinero son vendidos en las casas de cambio que operan del lado colombiano. La persona que se presta para llevar el efectivo se gana entre 10 y 14 por ciento del valor nominal de la mercancía. Esto significa que cada billete de a 100 es pagado en al menos 110, o 114, explicó una fuente del sistema bancario que requirió el anonimato.

Como pasa con otros bienes, también comienzan a escasear los billetes de alta denominación en las taquillas bancarias.

“Es un tema sensible. Hay mucha preocupación dentro del sistema bancario” dijo la fuente.

Los mecanismos de alarma se activan cuando en las cuentas comienzan a reflejarse movimientos de altas sumas a nombre de personas de escasos recursos que empiezan a recibir de la noche a la mañana fondos por Bs 50.000 o Bs 100.000 y luego pasan por taquilla a retirar ese dinero.

“Siempre van a reclamar a las oficinas para que les paguen en billetes de a cien. En principio esto se ha visto más en zonas fronterizas y en la medida que se van poniendo controles se va expandiendo a otros estados” del país, señaló.

Del lado colombiano los de a 100 los pagan con otros billetes de baja denominación, de 10 o 20 bolívares. Mucha gente se está prestando a ese negocio porque en cada viaje puede ganarse mucho más que el salario mínimo de un mes.

“Al colombiano le interesa más el billete de alta denominación, para cuando va a Venezuela a hacer sus compras. Es más fácil de cargar”, comentó.

Muchos de los billetes de a 100 tienen otro destino más grave: por la calidad de su papel, son usados por las mafias para falsificar billetes de a 20 dólares, después de un trabajo de lavandería física, según esta fuente.

En el lado de la frontera colombiana, hay “colectores” que se encargan de recoger y procesar ese dinero sucio.

Por ejemplo, los billetes de a 100 son aceptados por 108.000 que son depositados vía transferencia en cuentas que indique el vendedor del dinero. Además le pagan un 2% más. El receptor del lado colombiano se queda con los billetes en efectivo.

Ese dinero entra al circuito de cambio de monedas en la frontera. Colombia es casi el único país del mundo que acepta bolívares venezolanos.

“Esto no es un tema de control desde el punto de vista fronterizo, sino de política cambiaria. Mientras exista la disparidad cambiaria todo esto va a suceder” dijo esta fuente.

En la página en Internet de la Superintendencia de Bancos, Sudeban, se recogen las estadísticas de la Unidad Nacional de Inteligencia Financiera (Unif), con los reportes de actividades sospechosas por región.

En el primer semestre de 2014 aumentaron 203% los casos en la región de Los Andes con respecto al primer semestre de 2013, con 319. En la región zuliana el aumento fue de 39%, hasta 422 casos. Zulia y Táchira concentraron el mayor número de actividades sospechosas detectadas entre personas naturales y empresas.

El 56% de estas actividades son detectadas en el “comercio al por mayor y al por menor; reparación de los vehículos de motor y de las motocicletas”, después vienen “otras actividades de servicio”, con 19%.

Estas actividades fueron detectadas en la banca universal, en el Saren (Servicio Autónomo de Registros y Notarías) y en casas de cambio.