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El Covid-19 y el cambio de época

El Covid-19 es el Black Swan de nuestra época, más importante que el 11 de septiembre, el arribo de la internet y la catástrofe nuclear de Chernobyl / Por Santiago Romero

El mundo está cambiando ante nuestros ojos a causa del Covid-19, y no nos estamos dando cuenta, lo que empezó siendo para algunos como “solo una gripe”, ha paralizado al mundo, llevando el nivel de incertidumbre mundial a su punto más álgido desde la Segunda Guerra Mundial.

El virus Chino llegó para recordarnos nuestra vulnerabilidad y la poca preparación de nuestros sistemas económicos, sociales y políticos ante eventos no-lineales de este tipo. Los mercados, aún vulnerables desde la crisis financiera de 2008, están a la expectativa para reducir el impacto de este evento. Un número que evidencia esta incertidumbre es que según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el escenario más extremo llevaría al desempleo a cerca de 25 millones de personas, siendo su proyección más optimista una pérdida de 5,3 millones de puestos laborales.

Wall Street registró una caída histórica de 13%, algo no visto desde el llamado Lunes Negro de 1987; pero esto no solo culpa del coronavirus de Wuhan, esta caída también está ligada a la guerra petrolera entre Arabia Saudí contra Rusia. Este último evento es un factor más que convierte este evento mundial en una Tormenta Perfecta, una que llegó para acelerar cambios, procesos estancados y mostrar las debilidades estructurales de cada nación.

¿Cómo nos afecta?

¿Cómo afecta esto a Venezuela? Bueno, el país llega a su primera semana en cuarentena con unas tendencias que se afianzan con el pasar de los días. La primera, en el campo político, es el fortalecimiento del chavismo con la crisis y la incapacidad del Gobierno Interino de hacerle frente. Juan Guaidó ha quedado relegado por el Covid-19, él es la primera víctima mortal del virus, limitando las acciones del interinato a ser un grupo de presión con muchos recursos y pocas capacidades y margen de maniobra.

La segunda tendencia afecta la economía y tiene un gran impacto social, los bajos precios del petróleo y los bajos niveles de producción de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) dan un fuerte golpe a las finanzas del régimen chavista. Esto se traduce también en fallas en la producción y compra de gasolina y diésel, lo que paralizará eventualmente las ya debilitadas líneas transporte de productos a los anaqueles y alacenas de los venezolanos.

Colapso de nuestro sistema sanitario

La tercera tendencia, ya afianzada con los años, es que nuestro sistema sanitario no tiene la capacidad de enfrentar al Covid-19; viendo la tasa de contagio del virus y contando los factores de comorbilidad que sufren los venezolanos (desnutrición, malnutrición, falta de tratamientos para pacientes con cáncer, diabetes, transplanados e inmunosuprimidos) podemos inferir que a una tasa alta de contagio los efectos serán, en el peor de los casos, una tasa de mortalidad igual o superior a la de Italia, el país con mayor cantidad de fallecidos por la pandemia.

De ser así, Venezuela se convertirá no solo en un riesgo de seguridad para la región, por sus vínculos con el ELN, las FARC, Hezbolá, sindicatos criminales y cárteles de la droga; sino que el país será un foco de riesgo biológico y sanitario para el continente. Que de no controlarse aumentaría el número de migrantes venezolanos a países vecinos en busca de tratamiento y un futuro mejor.

El resto del mundo

Extrapolando esta situación al mundo, se puede predecir que vamos a una recesión económica global post-pandemia; aumentarán y se mantendrán los controles sanitarios para los viajeros internacionales, en especial los provenientes de países con sistemas de salud poco confiables; escalará e conflicto Estados Unidos versus China por ver quién será la potencia hegemónica del mundo; aumentarán el número de movimientos y partidos nacionalistas anti-migraciones; los regímenes de corte autoritario y totalitario usarán la pandemia como excusa para aumentar sus medidas de control social; y la causa venezolana será un tema de menor importancia regional y mundial, a menos que nuestra tragedia afecte la estabilidad regional a gran escala.

Black Swan

El Covid-19 es el Black Swan de nuestra época, más importante que el 11 de septiembre, la llegada de internet y la catástrofe de Chernobyl. Debemos entender que este fenómeno no tiene par histórico y sus implicaciones cambiarán el mundo. Y que al desperdiciar nuestras oportunidades, la causa por la libertad de Venezuela pasa ahora por aceptar la nueva y más compleja realidad.

El 2020 queda entonces sellado por el Covid-19, sus implicaciones económicas, políticas y sociales, y por la búsqueda de la vacuna no para curar la enfermedad, sino para prevenir la próxima pandemia; hacia allá avanza el mundo de forma indetenible, la época post-pandemia traerá retos, y los venezolanos partimos con décadas de retraso.