El mindfulness como estilo de vida

La filosofía del mindfulness invita a aprender a vivir en el momento sin defensas y aceptando la fugacidad de lo material, donde lo único trascendente es lo que se puede contribuir con las acciones y enseñanzas que permiten alcanzar un estado casi permanente de compasión, paz y gozo

El mindfulness como estilo de vida

Recientemente falleció el padre del mindfulness, el conocido monje budista Thich Nhat Hanh, y parte de lo que fue su última voluntad da una visión holística de lo que es realmente el mindfulness. Una de las misiones del maestro vietnamita fue enseñar esta filosofía de vida a través de sus libros, talleres, conferencias y con el ejemplo de él mismo, explicando que no era un escape de la sociedad sino una forma de regresar a uno mismo y saber qué se necesita para ayudar.

Foto de 2005 de Thich Nhat Hanh. Foto HOANG DINH Nam / AFP

Vivir en una constante aceleración, donde la sensibilidad y amabilidad hacia otros se sostienen sobre un hilo muy tenso, hace imperativo la aplicación de técnicas milenarias que conduzcan a una organización del ser y de su interacción en armonía con quienes se comparte la vida. Y prácticas como el mindfulness permiten asir el momento y ser verdaderamente conscientes de las realidades que se experimentan tal cual son: sin juicios, sin expectativas.

El mindfulness es una práctica de vida, es energía, es una forma de usar la inteligencia para cultivar la paz, el entendimiento, de saber qué hacer y qué no hacer. Este término implica atención, observación con “mente de principiante”, aceptación, desprendimiento e intención porque como explican los monjes se necesita un objetivo para poder mover la energía hacia ese propósito.

Foto Lisa Fotios / Pexels

“El mindfulness nos muestra qué está pasando en nuestros cuerpos, en nuestras emociones, nuestras mentes, y en el mundo. A través del mindfulness, nosotros evitamos herirnos a nosotros mismos y a otros”, así lo describió el monje vietnamita Thich Nhat Hanh.

“Por favor, no construyan una estupa para mí. Por favor, no pongan mis cenizas en un jarrón, encerrándome dentro y limitando quién soy. Sé que esto será difícil para algunos de ustedes. Sin embargo, si deben construir una estupa asegúrense de poner un letrero que diga: ‘no estoy aquí’. Además, también pueden colocar otro letrero que diga: ‘tampoco estoy afuera’, y un tercero que diga: ‘Si estoy en alguna parte, es en tu respiración consciente y en tus pasos pacíficos’”. Thich Nhat Hanh en su última voluntad

Para Heidi Adragna, life coach de @vivirconsciente.es, el mindfulness es una tradición ancestral que está presente en varias filosofías y religiones: “Está transversalmente en muchas ideologías e invita a estar en tiempo presente. En mi experiencia, me ha ayudado a comprender que el pasado es un tiempo que en realidad no existe. El pasado ya sucedió y yo lo que tengo es el tiempo presente. El mindfulness es estar en el aquí y en el ahora, es un recuerdo de lo que me sucedió”.

Y explica: “Si lo que yo tengo es un recuerdo yo puedo comprender ese recuerdo o verlo desde otro lugar. O sea, al cambiar la perspectiva lo que cambia es mi emoción sobre ese recuerdo. Y lo mismo con el futuro que me genera ansiedad porque estoy constantemente creando una realidad inexistente porque no ha sucedido y lo que hago es que vuelvo al presente. A ver, yo puedo tener un anhelo, yo puedo tener un objetivo o un sueño, pero mi energía está puesta en lo que hoy tengo que hacer para que eso suceda. Y vuelvo al presente”.

Beneficios de vivir en el mindfulness

Vivir el presente es la regla básica del mindfulness. Sus beneficios son cuantificables y recientes estudios científicos han demostrado que su práctica produce cambios en la arquitectura cerebral al reducir notoriamente el estrés, la ansiedad, los problemas de atención, la depresión y el insomnio. Por consiguiente, ayuda a prevenir el envejecimiento cerebral y controlar la ira y la frustración. Tan eficaz es su empleo en la vida diaria que actualmente se usa como apoyo de otras terapias psicológicas.

Según las enseñanzas del maestro Thich Nhat Hanh, se debe vivir en conciencia durante cada momento del día. El mindfulness inicia desde el momento que se selecciona para meditar, compartir, acciones diarias como conversaciones, comer, trabajar, el balance de la respiración, en los ejercicios como el yoga, e incluso en esos preciados momentos de soledad y silencio.

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¿Cómo meditar?

Detenerse y respirar es el primer paso para autoconocerse y desarrollar el hábito de pensamiento profundo. Hay muchas formas de iniciarse en este camino, y uno de esos acercamientos sin duda es la meditación y la lectura.

Heidi Adragna asegura que la meditación es de gran importancia. “La meditación es clave. Hay millones de formas de meditar. De hecho, la contemplación. Mirar para allá. Mirar las olas del mar, mirar una gaviota como vuela, o mientras cocino. Conectar con mis emociones, con lo que estoy viviendo. O sea, existen las formas de meditar de manera activa como también existen las meditaciones guiadas con una voz con la que te sientas a gusto. No hay juicio en la forma de meditar para que se considere mindfulness. Mindfulness es una forma de vivir”, explica Heidi Adragna.

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Cuando se practica la meditación se calma el cuerpo y la mente. Se conecta con las emociones y empieza el proceso reflexivo. Los expertos aseguran que basta con 10 minutos para empezar. Puede ser a cualquier hora y momento, sólo se necesita amor y disposición.

Ubicarse en un espacio tranquilo, y empezar a respirar conscientemente es lo primero. Recomiendan que es necesario aprender a conocer cómo es la respiración y qué es lo que se siente en diferentes momentos del día. Aseguran que, posteriormente, con la práctica continuar se podrá controlar la respiración en situaciones que implican un reto emocional o de autocontrol.

En Caracas hay diferentes personas que pueden ayudar a adoptar este estilo de vida. Entre ellas se encuentran la comunicadora Ingrid Serrano, quien se formó en New York; Heidi Adragna de Vivir Consciente, quien junto a su esposo Pablo Talice, psicólogo, realizan acompañamiento emocional en lo que denominan como el despertar de la consciencia; e Iliana Sfeir, quien facilita talleres de meditación y es creadora de la aplicación Yivana.

Otra forma de cultivar el hábito de la meditación, no sólo en adultos sino en niños, es con el uso de aplicaciones como Yivana, Headspace, Calm, Aura, The Mindfulness App e Insight Timer la cual está traducida a más de 20 idiomas y cuenta con un catálogo de más de 126 mil meditaciones guiadas en su versión gratis, música, yoga e historias para niños.

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La filosofía del mindfulness invita a aprender a vivir en el momento sin defensas y aceptando la fugacidad de lo material, donde lo único trascendente es lo que se puede contribuir con las acciones y enseñanzas que permiten alcanzar un estado casi permanente de compasión, paz y gozo.

 

La respiración, un arma que nos libera de la ansiedad

Sin notarlo contamos en nuestro cuerpo con un arma 24/7 tan poderosa que puede acabar con el estrés, la ansiedad y sus indeseables síntomas. Cultivar la respiración lenta, diafragmática va a permitirte tener un estado mental relajado y una sensación de bienestar psicológico en el que conseguirás la calma

Ponle mindfulness a tus comidas

La ciencia se ha dado cuenta, desde los años 70, de los beneficios del mindfulness en la salud y el bienestar. Ahora se ha descubierto que también puede aplicarse en la alimentación para bajar de peso, prevenir enfermedades cardiovasculares, controlar la diabetes y motivar el establecimiento de hábitos relacionados con la actividad física. ¿Qué es mindfulness y cómo se practica? Sigue leyendo para que te enteres y no dejes que pase un día más sin beneficiarte de ella