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El peso del oro: guerrilla controla el sur de Venezuela, revela ONG

La Organización No Gubernamental (ONG) Crisis Group emitió un informe en el cual revelan la presencia de guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y bandas residuales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) al sur de Venezuela que custodian la minería ilegal, específicamente del oro, coltán y otros minerales.

Según reseña la ONG, El negocio con la minería, que está en manos de los sindicatos -término utilizado para referirse a bandas de crimen organizado en la zona sur-, el ELN y las FARC, ha disparado los asesinatos y las amenazas a los miembros de las comunidades, en su mayoría indígenas.

Asimismo, el informe refleja la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) actúan en complicidad con el ELN, los grupos desertores de la FARC y los sindicatos y forman parte del negocio. Esto fue ratificado este miércoles por el exjefe de contrainteligencia militar de Venezuela solicitado por EE.UU. ante presunto narcotráfico y diputado chavista de la Asamblea Nacional (AN), Hugo “El Pollo” Carvajal.

El militar, que reconoció a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, dijo que la GNB es “la verdadera mucama del narcotráfico” y que está involucrada en funciones antidrogas, de control fronterizo, portuario y de tránsito nacional.

Crisis Group asegura que los mineros se ven obligados a pagar con pequeñas sumas de oro a la GNB para tener protección y que los grupos guerrilleros sobornan a su vez a los altos funcionarios militares con grandes cantidades de este mineral.

Incluso, agregan que los generales del estado de Amazonas podrían recibir hasta 20 kilos de oro al mes. Sin contar con el daño ambiental que la minería ilegal está causando al territorio que además, aseguran, está contaminado por mercurio.

Por otro lado, la ONG dice que el ELN ha expandido su presencia en el territorio venezolano, teniendo grupos en al menos 13 estados de los 24 que hay en el país. Esto coincide con un informe de Insight Crime publicado en el año 2018 en el que se asegura que el grupo guerrillero está en al menos 12 estados del país.

“(El ELN) controla las estaciones de radio, influye en el currículo de las escuelas rurales y está estrechamente vinculado con políticos locales. E incluso se informa que existe un campamento del ELN en la Sierra de San Luis, que se encuentra entre los estados Lara y Falcón, a 30 km de la costa del Caribe, una ubicación estratégica que podría, en teoría, garantizarles el control sobre las rutas de tráfico hacia el Caribe holandés”.

 

Esta incursión ha sido utilizada por el grupo guerrillero entre 2017 y 2019 para resguardarse del ejército colombiano y para instituir un orden para-institucional en Venezuela, denuncia Crisis Group en el informe.

También exponen que los ingresos que obtienen a través de la minería ilegal financian las estructuras del ELN en ambos países, Colombia y Venezuela lo que ha traído enfrentamientos con los sindicatos y ha disminuido el poder de estos en el estado Bolívar.

La organización alerta que a través de entrevistas realizadas tienen conocimiento de que el ELN impone «las operaciones mineras ilegales y las actividades relacionadas, como el transporte de suministros a las minas».

«Subcontrata a otros actores armados para sus operaciones, lo que dificulta saber exactamente cuán extensas son las actividades de la guerrilla y controla un corredor de oriente a occidente a través de las principales regiones minerales del sur de Venezuela, lo que consolida su autoridad en algunas zonas mineras mientras busca extenderse hacia otras”.

 

Aunque el informe concluye que el grupo guerrillero, en conjunto con las FARC y la minería ilegal, amenazan a la región con ser un problema que está por extenderse a Guyana y Brasil, aseguran que junto al ELN se encuentra el grupo disidente Acacio Medina, liderado por Géner García Molina, alias Jhon 40 y compuesto por ex miembros de nueve frentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Revelan que estos tienen presencia en las orillas del rio Negro, tanto de lado colombiano como venezolano, y controlan las minas ilegales de la región, como el transporte fluvial para transportar de Venezuela a Colombia entre 15 a 20 kilos de oro semanales.