El puerto de Liverpool ya no es Patrimonio de la Humanidad

Cinco delegados de la Unesco votaron por dejarlo y 13 por sacarlo de la valiosa lista. La razón es el excesivo desarrollo inmobiliario a su alrededor, lo que incluye planes de un nuevo estadio de fútbol. El gobierno británico dijo estar "extremadamente decepcionado"

El puerto de Liverpool ya no es Patrimonio de la Humanidad

Puede pasar. El título de Patrimonio de la Humanidad no es vitalicio ni inamovible. Lo acaba de demostrar la Unesco hoy, 21 de julio, al retirar al Puerto de Liverpool, en Inglaterra, de la cotizada lista.

La Unesco votó a favor de retirar el Puerto de Liverpool de su lista del patrimonio mundial. Alegó preocupación por un excesivo desarrollo inmobiliario, incluidos los planes de un nuevo estadio de fútbol.

«El Comité del Patrimonio Mundial, que celebra su 44ª reunión en línea y en Fuzhou hasta el 31 de julio, decidió hoy suprimir el sitio de Liverpool, Puerto Marítimo Mercantil (Reino Unido) de la Lista del Patrimonio Mundial, debido a la pérdida irreversible del valor universal excepcional del sitio», expresó la Unesco en su comunicado oficial que puede leer completo haciendo clic aquí.

Cinco delegados del comité presidido por China votaron contra la retirada y trece a favor. Aunque es bastante diferencia, es solo uno más que la mayoría de dos tercios que se necesitan para sacar algo de la lista.

El gobierno británico manifestó estar «decepcionado». Sin embargo, en su declaración no habló de los cuestionados desarrollos urbanísticos.

«Estamos extremadamente decepcionados por esta decisión. Creemos que Liverpool sigue mereciendo su estatus de Patrimonio de la Humanidad, dado el importante papel que su puerto ha desempeñado en la historia y en la ciudad», dijo un portavoz gubernamental.

Puerto de Liverpool

Panorámica de octubre de 2020 del Puerto de Liverpool. Foto Paul ELLIS / AFP

El histórico Puerto de Liverpool está al noroeste de Inglaterra y es un icono emblemático de la era industrial. Fue incluido en la lista en 2004. Ahora se convierte en el tercer emplazamiento desclasificado por el organismo cultural de la ONU. Los dos primeros están en Omán y Alemania.

Señales de advertencia

Durante dos días de debates, algunos delegados argumentaron que los planes urbanísticos, que incluyen edificios de gran altura, «dañarían irreversiblemente» el patrimonio del histórico puerto.

El consejo internacional de monumentos, que asesora a la Unesco sobre la lista del patrimonio, aseguró que se había pedido al gobierno británico «en repetidas ocasiones» que presentara garantías más sólidas sobre el futuro de la ciudad.

El plan de construcción de un nuevo estadio del club de fútbol Everton fue aprobado por el ejecutivo sin ninguna consulta pública. Para la Unesco «es el ejemplo más reciente de un gran proyecto que es completamente contrario» a los objetivos de la Unesco, agregó.

El Puerto de Liverpool de noche. Foto de marzo de 2021 de Paul ELLIS / AFP

Durante el debate, la ministra de Cultura británica, Caroline Dinenage, declaró ante el comité que su gobierno se toma muy en serio la preservación del carácter de Liverpool.

Pidieron más tiempo

Varios países apoyaron al Reino Unido, coincidiendo en que sería un paso «radical» en medio de la pandemia de coronavirus. Instaron a dar más tiempo a un nuevo consejo municipal elegido en mayo.

Entre los países que se opusieron a la retirada de Liverpool figura Australia, cuya gran barrera de coral está también amenazada de exclusión en las deliberaciones de la Unesco de este año.

También votaron en contra Brasil, Hungría y Nigeria. Para ellos, cualquier medida debería aplazarse un año para dar más tiempo a las autoridades del Reino Unido y de Liverpool.

Noruega, por el contrario, encabezó a los países críticos. Afirmó que, aunque es «dolorosamente consciente» de los conflictos entre el desarrollo y la conservación del patrimonio, es posible alcanzar un «delicado equilibrio» que no existe en esa ciudad inglesa, cuna de los legendarios Beatles.

 

Los juegos olímpicos más allá del deporte

Maduro, en medio de la ola de triunfos en los juegos olímpicos, presiona, chantajea e intenta controlar el discurso del triunfo de nuestros deportistas para hacerlo suyo; para tratar de vender la idea de que estos jóvenes triunfaron porque el Estado venezolano los apoyo. Nada más lejos de la realidad